De vez en cuando,
me gusta ver alguna película que sé que va a ser mala y predecible. Si, lo sé,
suena a masoquismo cinematográfico, pero hay que desconectar el cerebelo cada
cierto tiempo e “Hipnótico”, película estadounidense de 2021, es una de esas
producciones realizadas por Netflix, que es ideal para apagar todas las
neuronas.
Aún así… A pesar de qué no es una gran
película, de que se realizó en apenas un mes (entre febrero y marzo de 2021,
con la pandemia del COVID recién estrenada), y de que su hora y media de
metraje la vas a olvidar con extremada facilidad… A “Hipnótico” le reconozco
haberme entretenido una tarde-noche entera, haberme sacado alguna sonrisa por
alguna escena, casi alguna carcajada por lo absurdo de otras, y haberme dado cuenta
de que, su protagonista, la actriz y guionista Kate Siegel, no sé por qué, en
esta producción me ha recordado levemente a la youtuber Begoña Gerpe… Se dan un
aire.
Con dirección doble, de Matt Angel y
Suzanne Coote, dos tipos que suelen trabajar juntos, “Hipnótico” podrá llegar a
dormirte, si no tienes cuidado…
Para comenzar, al ser una película de
Netflix, no he logrado encontrar el presupuesto por ninguna parte, pero al
estar protagonizada por cinco actores contados en época de covid (de ahí
posiblemente que descartaran la utilización excesiva de extras), con escenarios
un tanto de papel-cartón, rodada (como os decía antes) en un mes, y usando los
exteriores típicos en la Columbia Británica canadiense de las producciones de
Netflix para sus películas baratas (Vancouver y Port Moody, concretamente), que
coinciden con las de Antena 3 a la hora de la sobremesa… Su presupuesto debió
ser bajo.
En la historia de este thriller
psicológico, tenemos a Jenn, una mujer que viene de perder un bebé, y que a la
postre significó el final de su relación con un tipo que es muy alérgico al
sésamo.
En una fiesta en casa de unos amigos
comunes, la pareja que organiza la fiesta le habla de un prestigioso y
misterioso hipnoterapeuta, el Dr. Meade, que hace magia con sus pacientes,
todas mujeres, y les ayuda a desbloquear sus problemas a través de la hipnosis
de manera casi milagrosa.
Jenn comienza a ir a las sesiones del
doctor, pero después de cada una de ellas, pierde la noción del tiempo, tiene
grandes lagunas mentales, y sus sueños parecen implantados, algunos de ellos
perturbadores con el Sr. Doctor, que incluyen recuerdos y comportamientos que
no son propios.
Tanto Jenn como la amiga que le había
recomendado al doctor, acaban en comisaria, hablando con un detective que
estuvo detrás del doctor, sospechando que había desvivido a tres mujeres tiempo
atrás, aunque no se encontraron pruebas que lo incriminaran.
El
Dr. Meade no solo hipnotiza, sino que controla completamente la mente de sus
pacientes, implantando órdenes y recuerdos falsos, los convierte en simples
zombis que reaccionan a su voz. Y, lo que es peor para nuestra protagonista, está
obsesionado con Jenn porque se parece a su esposa fallecida años atrás.
Su
plan es reprogramarla mentalmente para convertirla en su difunta esposa,
borrando su identidad, recreando a Jenn como era su esposa… Como si fuese una
computadora a la que le puedes cambiar la tarjeta gráfica.
Gracias
a nuestro obcecado detective, y a la “contraprogramación” implantada por otra
terapeuta, Jenn romperá la hipnosis del doctor… Bueno, los dos balazos que le
meten al doctor también ayudan algo.
El caso es que la idea que presenta la
película, en torno a la idea de la hipnosis y su utilización para fines un
tanto oscuros, no deja de ser interesante, pero a la hora de poner de pie la
narrativa, te tienes que llegar a reír con algunas situaciones que rozan un
poco lo vergonzoso. El tema de la psicoterapeuta contrarrestando al doctor,
metiéndole en la cabeza a nuestra protagonista un anti-virus, las órdenes del
propio doctor en plan “Duerme”, “Desvive” y mandatos similares… Si eso no os
parece delirante, junto a las cuchilladas, palizas y tiros que se lleva nuestro
detective de la policía de turno, que lo único que hace es recibir… ya es para
hacérselo mirar.
En fin… Ver, y olvidar, y, sin embargo,
seguro que después de cinco años de su estreno, tiene fans. De nota le voy a
dar un 4. Idea interesante, pero predecible como ella sola. No me preguntéis
por ella en una semana, por qué no sabré de qué me estáis hablando.









No hay comentarios:
Publicar un comentario