
…Hoy esperaba el autobús, a las 9,40 de la mañana, en la parada que tengo enfrente de casa, para ir al centro de la ciudad a darme una vuelta a ver si me despejaba. Al salir del edificio, Amparo, la Esfinge del Rellano, me ha propuesto un sencillo enigma, cuya respuesta era “Obama” y allí la he dejado, con sus pechos fuera, esperando a otro incauto vecino de la Comunidad, quizás a algún hijo de Laocoonte, el Presidente de la Comunidad de Vecinos, para aplicarle una llave estomacal en caso de fallar en alguna de sus misteriosas preguntas…
Desde detrás de la esquina de la primera bocacalle a la derecha, ha aparecido Sísifo arrastrando su enorme maletón, pasito a pasito, con sus Panama Jack (69, 55 en El Corte Inglés), y pantalones y camisa larga de Springfield (unos 120 euros todo el conjunto, zapatos incluidos), supongo que esperaba el enigmático autobús número 11 que le lleva como todos los días a un destino incierto... Puntual, tétrico como una carroza imaginada por Tim Burton, ha aparecido el número 11, cuyo conductor se ha ofrecido a ayudar a Sísifo, el cual con un jadeo le ha rechazado y él solito ha metido el maletón, envidia del Baúl de la Piqué, en el bus que raudo se ha puesto en camino.
- ¿Tienes fuego?, me ha preguntado una voz masculina.
Me he girado hacia mi interlocutor, y ha resultado ser un joven de mediana edad, de estilo un tanto indefinido, camiseta doble y pantalones vaqueros, zapatos de origen desconocido.
- No fumo, lo siento. He contestado cortésmente.
- Y haces bien…, me ha dicho el joven con una media sonrisa, …No sabes la cantidad de problemas que el fuego puede dar. Una vez, por tomarle prestado un poquito de lumbre a un tipo y a su aguilucho, casi pierdo para siempre el hígado…Menos mal que pasaba por allí Heracles… Ha proseguido el misterioso joven.
- Conozco a Heracles, he contestado, fue mi monitor de gimnasio una temporada.
- Uff, si, lo creo, pero seguro que no duraría mucho, es un culo inquieto, siempre está haciendo trabajitos: Limpia cuadras, se va a la recogida de la manzana a la finca de las Hermanas Hespérides en las Vegas del Guadiana, hace de todo el tipo…Oye, pues si conoces a Heracles, quizás conozcas a mi hermano, también va al gimnasio con su mujer… Ha reflexionado.
- Ni idea, he contestado. - …Si hombre, si, morenito él, y ella, mi cuñada, parece como si estuviera hecha de arcilla, él se llama Epimeteo y ella Pandora. Precisamente ahora voy a su casa porque a la mujer le ha dado por abrir un ánfora antigua que tenían en casa y la han liado parda…
- ¿Y eso?. - Pues porque el Gran Zeus había encerrado en ese ánfora a todos los triunfitos y personajes de los Realitys-Shows habidos hasta la fecha, y ella, curiosa, la ha abierto, y la ciudad entera se ha llenado de Gran Hermano, Operación Triunfo y todos esos seres…
- Que horror, he gritado. - Si, y que lo digas, sólo Soraya se ha quedado en el ánfora.
- Uff, esa se salva (por ahora), pero si que es grave el asunto, he contestado consternado ante la noticia.
- Por cierto, ¿Tú como te llamas?. Para decírselo a Heracles que te he conocido…
- ¿Yo?, Duncan de Gross, ¿Y tú?.
- Prometeo.











