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domingo, 21 de septiembre de 2008

Gatos en forma




Creo que nunca os lo he comentado, pero Michel IV de Gato, a su año y medio de vida, pesa seis kilos cuatrocientos gramos, es lo que tiene estar todo el santo día leyendo, en el sofa, viendo la Cuatro y la Sexta todo el tiempo, sin hacer ni una pizca de ejercicio... Le he puesto este video, para ver si así toma ejemplo y hace algo de ejercicio... ¿Qué os parece?.

Mi finde: Aladdin, Tiro con Arco...


Hola Amiguetes!!, ¿Qué tal el finde?, el mío he de reconocer que ha sido muy completo… El sabadete por la tarde fui a ver “Aladdin: El Musical”, de la Compañía “Theatre Properties”, a los cuales ya conozco porque fui a ver “Peter Pan” hará unos seis o siete meses, representado igualmente por ellos… En esta ocasión, el teatro estaba a la mitad de capacidad, tanto la sesión de las cinco como las de las ocho, que es a la hora que fui yo… El motivo lo achaco a la falta de publicidad... El musical no está nada mal, bastante currado, trabajado en los detalles... Yo siempre disfruto con los musicales, me encantan, en seguida me integro en la magia y emoción que quieren transmitir, y disfruto desde el primer minuto, aparte que siempre saco una moraleja.
Los mejores, sin duda, los actores M.A. Gamero (Jaffar), que tiene un par de canciones muy heavies, Pedro Espadas, el genio, genio y figura este tipo, (que me sacó al escenario en “Peter Pan” para hacer un poco con el tonto con él), y M. Antelo, que siempre parece un adolescente, haga lo que haga… La coreografía y la música me pareció muy similar a la de Peter Pan, pero en fin, yo no soy objetivo, pues como ya os he adelantado, me encantan los musicales… Michel IV se quedó dormido en la fila 8, butaca 3, desde el primer minuto, la gente tenía un ojo en el escenario, y otro en el tipo acompañado por el gato siamés…

Y hoy dominguito, por la mañanita, he ido invitado, a hacer una exhibición, junto a mi Club, de Tiro con Arco, a una Feria de Caza y Pesca, he disfrutado bastante al reencontrarme con viejos conocidos, y atendiendo a las preguntas de los curiosos sobre el Tiro con Arco… De paso, como entraba gratis, he estado recorriendo la feria, los diversos stands sobre caza, pesca, cetrería, ropa, albergues y casas rurales, vehículos, etc.

Por la tarde, he disfrutado de una melancólica tarde de lluvia torrencial. Michel dormitaba en su gatera, soñando con un Patio-Lavadero independiente, o con lo último que ha leído en la “Revista de Occidente”, mientras yo ordenaba un poco, y pensaba, inquieto, en las aventuras y desventuras que nos deparará la semana…

Besotes, cuidaros, y ya sabéis… Tened cuidado ahí fuera…

sábado, 20 de septiembre de 2008

Gato Jedi




He aquí un gato que utiliza la "Fuerza" para abrir la nevera... Los gatos, como siempre, no paran de sorprender... Espero que os guste ;-)

En el Billar...


...Se vieron por primera vez en un billar, allí donde termina la ciudad. Miraban, sin hablarse, como juegan los demás... Buscándose furtivamente, entre los cuerpos de los que jugaban... Nunca hablaban, sólo se miraban, y de ahí, de aquellas miradas silenciosas, tenues, nació, con cierta timidez, una complicidad...


Lo malo de las complicidades mudas, absortas, es que no suelen ir más allá hasta que uno no da el paso... Ella espera que él se acerque y diga al menos un "Hola"... Él piensa que puede ser una perdida de tiempo, espera una sonrisa tras aquella mirada seria, expectante, en cierto modo, quizás, hasta le tiene miedo... Siente admiración y miedo a la vez, extraños sentimientos para un curioso...


... Al final, poco antes del cierre, con la mirada, con unos ojos limpios y puros, los dos, en el más hermetico de los silencios, se dicen hasta mañana... Y, al día siguiente, a media tarde, caen por el billar...

Nueve Extraños


¡¡Hola Amiguetes!!, hacía tiempo que no comentaba ninguna película, y no será porque no me trago mis buenas dosis de pelis semanales, lo que ocurre es que ya no comento, como antes, todo lo que veo, porque es que hay pelis que no merecen la pena ciertamente… Por ejemplo, este finde me tragué “Lluvia”, una coproducción de A3, y la verdad es que me costó no quedarme dormido, con tantos planos de caminos y campos desiertos en medio de la nada…

Bueno, al grano, la película que hoy os comento es “Nueve Extraños”. No había oído hablar de ella, y llego a mis manos de chiripa. Ya desde el principio, con los títulos de crédito en marcha, se narra la historia de nueve tipos/as, cada uno de una clase social, de diferentes profesiones (Dennis Hopper hace de cura), que son secuestrados y metidos en una mansión, tipo Gran Hermano, infectada de cámaras y micrófonos. Todas las salidas están tapiadas, y una voz en Off, que no es la de Constantino Romero, les informa que, para salir de la casa, deberán matarse entre ellos, sólo el último podrá salir con un premio adicional a su libertad de cinco millones de dólares, vamos, ni a la ONCE se le hubiera ocurrido una lotería como esta…

Se trata pues, de un “Thriller” muy entretenido, donde vemos como el ser humano reacciona, como los perros de Paulov, a las diferentes situaciones que se plantean en la mansión. Las mentes se nublan, se perturban, y se mezclan instintos de supervivencia, con el ansia del dinero, recelos, sexo, etc. Sin grandes decorados, y con una música acorde, no paras hasta ver el inquietante final, que es, igualmente sorprendente…

…Os la recomiendo, ya me contareis que os parece…

jueves, 18 de septiembre de 2008

La Chica de Chocolate




... Hoy he visto este video, y he de reconocer que no he podido evitar una media sonrisa tras mi ya poblada , y expesa, perilla. No he entendido ni papa de lo que dice la francesita, que por cierto, está de muy buen ver... Pero las imagenes, me han recordado que el 100% de las féminas, pocas pero buenas, que conforman mi vida, se vuelven loquitas ante el chococate... Os dedico, pues, este video que espero os guste guapotas ;-)

Icaro


Michel IV de Gato lleva ya varios días sin comer, o al menos, no come delante de mi, solo come por las noches. Inquieto, le he preguntado porque no come, y me ha contestado, tranquilo, que si que come, pero que solo come por las noches, en la quietud de la oscuridad, porque estamos en Ramadan desde hace varias semanas, y él ha decidido hacerse musulmán. Ciertamente, viniendo de él, no me ha extrañado esta nueva posición místico-religiosa, porque ha pasado ya por alguna que otra fase, aunque lo consideraba un ateo convencido. Ahora, se pone a rezar sus oraciones varias veces a al día, emite sus maullidos y ronroneos, hasta cinco veces al día, de cara a la pared de los geranios, que es su particular muro de la quibla… Yo sé que esta fase le durará poco, así que me callo y no opino nada, le dejo hacer…

El caso es que, esta tarde, mientras pasaba la aspiradora por los sofás del Salón, ardua tarea para quien vive con un gato, con mis chanclas y mi nueva camiseta de Kukuxumusu donde aparece un elefante que dice: Muuuu!, he olido a quemado, enseguida se me han activado todas las alarmas porque parecía que el olor provenía de la casa mismamente. Corriendo, he ido revisando habitaciones, una por una, mirando enchufes, la regadera eléctrica (34,55 en Tele-tienda, gastos incluidos),la plancha, la cafetera... Hasta que he encontrado el foco del olor, centrado en el Patio-Lavadero.
En el, Michel IV de Gato, había montado una pequeña fogata donde se estaba dedicando a quemar una enternecedora foto mía, bocabajo, en la que me acompañan Pluto y el gato Silvestre en una visita que hice el verano pasado a la Warner. El “joio” gato se había puesto un pasamontañas por donde solo asomaban sus ojos rasgados, azules profundos, y los bigotes, supongo que para que no lo reconociera. Debe ser tonto, porque por el pelaje supe que era él. Sino fuera siamés, dudaría incluso que es un gato. Y al verme, se ha puesto a ondear una rudimentaria bandera que se ha hecho, donde aparece la silueta de un gato en un tejado mirando una luna llena, y a gritar: “Monarquía pa´tu tia”, “Viva la Republica”, “Autodeterminación”, y miles de grandes éxitos más, mientras que la cabeza de Silvestre era consumida por las pequeñas, pero voraces, llamas.

He intentado razonar con él, apagándole la pequeña fogata de un cubazo de agua, que tenía reservado para los geranios. Yo entiendo que este un poco resentido porque no acaban de llamar de Estrasburgo, pero no tengo la culpa, y quemándome las fotos de mis escasos, pero gratificantes viajes, lo único que va a conseguir es enfrentarse de nuevo al Tribunal Constitucional que tenemos montado en la cocina. Aparte de eso, le he advertido que los "Reyes" están siempre mirando, vigilantes ("maldita Monarquía opresora" ha murmurado), y que si sigue así no le van a traer estas Navidades el juego de la Señorita Putins, que tanto ilusión le hace al minino, que incluye un Kalashnikov, dos granadas de mano y un mapa de Osetia del Sur, junto a un par de Resoluciones de la Onu para limpiarse los excrementos de gato en ellas como plazca...
Receloso, no ha dicho nada, se ha quitado el pasamontañas con un aire un tanto derrotero, y me he puesto a limpiar los restos humeantes de mi sonrisa abrazada a Pluto, y las cuatro macetas que había volcado a modo de barricada, cuando hemos oído un tremendo:

- “¡¡¡Vooooy, Pistaaaa al artistaaaa!!!….”. – Proveniente del cielo. Hemos mirado a tiempo para ver como un tipo cachas, con pinta de griego, de unos 36-37 años, embutido en unos calzoncillos negros Dustin (18 Euros en El Corte Inglés), se precipitaba a la velocidad de la luz hacía el mismo centro del Patio-Lavadero. Michel se ha erizado, ha maullado asustado y de un certero salto se ha metido en la gatera. Yo, por mi parte, he saltado a un lado justo a tiempo para ver como el tipo ha frenado, de un golpe seco, la caída en las cuerdas del tendedero. La situación me ha dejado con un par de exclamaciones y de interrogantes sobre mi cabeza, no entendía nada.
- “Pensaba que me mataba.”, nos ha dicho el tipo con una media sonrisa y lleno de magulladuras y pequeños cortes.
- “Perdón por el estropicio”, ha continuado, mientras intentaba levantarse. Le he echado una mano para que se incorporara, y al hacerlo, he podido observar que llevaba en las espaldas unas rudimentarias alas.
- “¡¡¡¡El Ángel Caído!!!!, ha maullado Michel aterrorizado, desde el fondo de la gatera, “Ya lo dice El Corán…”, y asustado, se ha puesto a rezar con el rabo para fuera completamente erizado.
- “Ya me gustaría…”. Ha respondido el desconocido, “… Cuando no es el calor del sol, son las esfinges que son una pesadez…”. “Mi nombre es Icaro, mil perdones, de “Dédalo e Hijo, Arquitectos-Ingenieros Civiles”, no sé si conocen nuestra empresa…”, ha seguido explicando el desconocido, mientras se limpiaba con una mano los restos del aterrizaje, “Mmmm, ¿Saben que me apetecería ahora?...Un Café…”

Corto Maltés



Si hay un personaje de cómic que podemos describir como muy interesante, ese es Corto Maltés, de Hugo Pratt. Seguramente es, el personaje de ficción, que más ha viajado por todo el S.XX. Hijo de una gitana sevillana, y de un marino inglés, Corto adopta como suya la profesión de su padre, para, desde muy pequeño, viajar por todo el mundo viéndose envuelto en acontecimientos reales, y no tan reales, de los que sacudieron el mundo hasta mediados del S. XX. Característicos son su casi eterno cigarrillo en la comisura de los labios, sus enormes patillas y su pendiente en forma de aro de oro, así como sus bucólicos paseos por los principales puertos del planeta.

Siendo apenas un niño participa en la guerra de los bóxers, en la guerra ruso-japonesa, visita Sudáfrica, Argentina, la Italia fascista, conociendo a personajes como Butch Cassidy y Sundance Kid, Stalin, Rasputin, Hermann Hesse, al escritor Jack London, participando en guerras y revoluciones, que no son sino continuos guiños al lector, y a la historia del S.XX, todo ello aderezado con pizcas, con referencias, a su pasado, a la magia…
Son cómics, los de Corto Maltés, muy amenos, entretenidos, y que merece la pena hojear de vez en cuando.

P. D: Hay realizadas varias películas sobre el personaje, pero a mi no me convencen, prefiero los cómics…

Richard Neutra, otro arquitecto genial

…Lo lógico es, que cuando un maestro tiene un discípulo, o varios,… Algo, al menos algo, se le pegue, o se les pegue, a dicho/s discípulo/s…

Ese es el caso de Richard Neutra. Neutra, arquitecto de origen austriaco, que trabajó con mi admirado Frank Lloyd Wright en varios proyectos, recogió de este, parte de su arquitectura orgánica, de su manera de percibir la arquitectura. Su manera, racionalista, de emplear los llamados nuevos materiales, como el hormigón armado, el hierro, o los grandes paneles de cristal de formas angulosas, cuadradas y rectangulares, con importantes líneas horizontales que se desarrollan sobre el espacio, en planos, experimentando con formas y estructuras, pronto lo ponen a la vanguardia mundial, no solo americana, de cómo hacer una arquitectura que rozaba, en cada proyecto, la obra de arte en todos los sentidos.

Personalmente, me recuerda al racionalismo de Adolf Loos en muchos de sus proyectos, se intuye igualmente, la posible influencia de la Bauhauss en sus casas, en sus escuelas, en sus edificios, apoyándose en la realización de estructuras prácticas, aunque con una diferencia a tener en cuenta…


…Neutra parte siempre desde la percepción humana de las cosas para la realización de sus edificios. Fue, en muchos aspectos, un adelantado, con una obra fascinante en todos los sentidos, espero que os guste.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

1, 2, 3, escondite inglés



Jeje, no hay nada más divertido que jugar con un gato al escondite inglés...

Dédalo, el arquitecto.


Hoy ha venido un tipo raro al trabajo. Estaba yo colocando los tacos blancos del número ocho, agachado tras el mostrador, en RNE3 sonaba los New Orleáns Blue Stompers… Cuando, una voz arrugada, cansada, me ha saludado con un “Buenos Días”.

Curioso, me he levantado de un salto desde detrás del mostrador. Ante mí, un señor bastante mayor, me hacía un ademán a modo de saludo con un compendio de venas que era su mano derecha. Se trataba de un tipo encorvado por los años, parecía tener cerca de los ochenta años, vestía unos raídos vaqueros de Carrefour (10 Leuros), una camiseta manchada de múltiples pecas de colores de “Pinturas Isidro”, y unas chanclas con calcetines negros, algo muy típico de estos habitantes de las lejanas tierras del Inserso (lugar mítico a donde muchos aspiran llegar). Su cabeza, tipo “Punset”, mostraba una calva reluciente central, escoltada por una media melena blanca detrás de sus orejas. Su carta de presentación se remataba con unos profundos, avispados, picaros, y sabios ojos azules, que posiblemente podrían contar muchas coisas sino fuera porque yo no suelo escuchar a este tipo de clientes más allá de lo sumamente necesario, todos te cuentan haber luchado en la Guerra Civil, o haberse tomado unas copas con Corto Maltés en Barcelona…

- ¿En que puedo ayudarle?. - Pregunté solicito.
- ¿El Jefe?.- Respondió utilizando la mayeútica socrática, (que manía tienen algunos…)
- Ha salido, volverá en un par de horas… - Contesté recogiendo algunos tacos extraviados del mostrador, desde luego el tipo no tenía pinta de representante de sartenes.
- Aham, entiendo. Bueno, me presentaré. Mi nombre es Dédalo (sonrió el viejuno). Soy Ingeniero Civil, venido un poco a menos (volvió a sonreír), y ando ofreciendo mis servicios a las diversas empresas de la ciudad para lo que pueda serle de ayuda… Quizás una ferretería no es el lugar más adecuado para dejarle un C.V, pero supongo que su jefe conocerá a contratistas, Jefes de Obras, Constructoras… - (Aquí pensé yo: Es el arquitecto peor vestido que jamás haya visto, ¿De que me está hablando esta momia?, si debería estar jugando al Mus en el Hogar del Pensionista!!!).
- Bien. - Le contesté. - Se la daré- , y cogí la tarjeta curioso. En la tarjeta se podía leer el lema: “Dédalo e Hijo. Arquitectos-Ingenieros Civiles. Pídanos Presupuesto sin Compromiso.”, y remataba la presentación una caracola en una esquina.
- Lo mismo le hacemos una casa que un laberinto, pero el minotauro lo pone usted… - Sonrió ofreciéndome su huesuda mano a modo de despedida. – Somos verdaderos artesanos en nuestro trabajo…- Continuó, -… Estamos mi hijo, yo, y un psicoanalista argentino, de Buenos Aires mismamente, que está con nosotros como Delineante eventual…-
- Ya veo…- Contesté con una sonrisa un tanto forzada.

Y el arquitecto, ingeniero, artesano, o lo que quiera que sea, se fue por la puerta en el momento en que una señora, una de las varias octogenarias que me vienen todos los días a amargarme la existencia, a recordarme que soy un simple mortal, me gritaba desde el hall del establecimiento:

- Oye, TÚ!!, que la bombilla que me vendiste ayer estaba “fundiá”… -

martes, 16 de septiembre de 2008

A Short Love Story


Os presento "A Short Love Story", una bonita historia de amor, realizada en Stop Motion por Carlos Lascano (Gracias Black Cat por mostrarnos la técnica), con un guión maravilloso, una música preciosa, y sin ningún fallo. Una historia realmente encantadora, espero que la disfruteís igual que yo...

El Cafelito...


Me aficioné al café en el instituto. El café fue, durante muchos años, una excusa para las tertulias literarias que montaba en un conocido Café de la Ciudad. Tomar un café y hablar de literatura era un solo gesto. Pronto, o no tanto, al cabo de unos cuatro años, el propietario del local se cansó de aquellos cuatro o cinco jóvenes, no siempre éramos los mismos, que se tomaban un café de veinte duros y destilaban la tarde entera hablando de Pessoa, de Otero, de Machado, de Dos Passos, Castelo, Gamoneda, Valverde, Alberti, Pepe Hierro… (a muchos de ellos, de los aspanyoles de la época, a finales de los ochenta, los llegué a conocer personalmente) de todo lo que aquellas mentes prematuras, inquietas, eran capaces de leer.

Aquellos si que eran cafés, de máquina italiana, con una deliciosa espuma, larga, con un sabor y aroma hechizantes, inconfundibles… La quedada era los viernes por la tarde. Aquellas tertulias se fueron difuminando en el tiempo, y de literatura, pasamos a hablar de cine, de teatro, de Historia o de Arte, y un día, cualquier día del calendario, finales de los ochenta, principios de los noventa, me vi sólo en el local, tomando un café con leche, corto de café, esperando a unos contertulianos que ya no volverían…

Yo, literato de pro años antes, poeta, me había dado cuenta que lo mío no era la filología, sino la Historia, quizás aún, ni siquiera la Historia del Arte… De versos en servilletas de papel, pasé a dibujar mis pequeñas obritas, a formular mis manifiestos artísticos neofauvistas, a tomar mis anotaciones histórico-artísticas de charlas de segunda división. De lectores acérrimos pasé a visitar artistas nocturnos, noctámbulos, algunos borrachos, que trabajaban en locales ínfimos, compartían sus vidas con gatos luneros (aún no sabía la que me esperaba años después a mi) y que se iban a comer, simplemente, el mundo artístico. Llegados aquí, convencido de mis posibilidades, me fui de la ciudad.
Dejé atrás muchas coisas, pero había algo que me tenía enganchado, que no podía dejar… Muchos compañeros del colegio, de la calle donde di las primeras patadas a un balón, o del barrio de envidiosos y H. de P. donde me crié, habían caído, un buen día, en la heroína. Aquel caballo blanco, los montaba y se los llevaba en un vuelo sideral hasta la Ponderosa, para segundos después meter el castañazo contra el duro asfalto de la realidad: Acabaron tirados, como marionetas con los hilos cortados en las aceras donde, unos pocos años antes, sus padres los paseaban en cochecitos con el Naranjito cogido de la mano, con unas banderillas en forma de jeringuilla colgadas de escuetos bíceps, con las cuencas de los ojos hundidas y las expresiones idas, mientras Felipe prometía una Expo en Sevilla y una Aspanya mejor…

Pues bien, yo estaba enganchado a algo también muy chungo: Al café. Durante la carrera me bebía un litro de café al día, que me lo inyecten en vena. Al levantarme, tras la primera clase, tras la última, de visita en casa de algún compañera, en la noche trágica de salidas y venidas, durante los incesantes callejeos por el hábitat natural de los Cascos Antiguos, a todas horas, el café era mi guía espiritual.

- ¿Qué le pongo?. –
- Un cafelito, corto de café. –

Y así, no sabría decir, los litros, hectolitros, de café que me habré metido al cuerpo, desde los trece años hasta la actualidad. Un día, el estomago dijo: - Chaval, hasta aquí has llegado. -. Y me costó una barbaridad quitarme la adicción, estuve con el mono varios años…

Ahora, lo tengo superprohibido por los médicos, es lo primero que me recuerdan cuando aún no he cerrado la puerta de la consulta, me deja el Colon Irritable hecho fosfatina. De vez en cuando, sólo de vez en cuando, me tomo un descafinado. Pero lo que daría por volver a entrar en aquellos vetustos locales, sagrados lugares de lo divino en la tierra, saborear aquellos cafés, viejos aromas, de tertulias, de humo de Fortuna, y ruidos de conversaciones entremezcladas que persisten, aún, en mi memoria…


lunes, 15 de septiembre de 2008

La Entrada Número 100


Hola Amigüitos!!, Hoy celebramos la Entrada número 100 de “¿Cómo quieres que cuente estrellas?”. Tanto Michel IV de Gato, como yo, y el resto de miembros que conforman el equipo técnico (Marsias, Tomás Polichiollo, Amparo, los chicos de “Electro Poppins Jazzers”…y muchos más personajillos que pululan entre bambalinas) y que trabajan en la creación, y sostenimiento, de este, vuestro espacio, queremos daros las gracias por estar ahí, por formar parte de este pequeño universo, del peculiar-particular planeta imaginario que, entre todos, nos hemos montado, por participar con vuestras visitas y comentarios. Este feliz cumpleaños, estas cien entradas, están dedicadas a todos vosotros. Ahora, con renovada ilusión, risueños, y con nuevas historias que contar y compartir, vamos a por las 200!!. (Os dejo, Michel ha abierto un Rioja del 87 y es capaz de trincársela él sólo…).

P.D: Ya sabéis: Cuidaros… Y tened cuidado ahí fuera.

El Tapiz de Bayeaux



¿Conoceís el Tapiz de Bayeaux?: Es un gran lienzo bordado, pieza única del arte del siglo XI, que relata mediante una sucesión de imágenes con inscripciones en latín, los hechos que precedieron a la conquista de Inglaterra por los normandos en conmemoración de la Batalla de Hastings. Mide 70 metros de largo y pesa cerca de 350 kilos. El tapiz en si, es una fuente documental sobre el modo de vida y costumbres, la arquitectura militar y civil, el arte militar, la navegación o la agricultura de la sociedad normanda e inglesa de la Edad Media.

La calidad gráfica de la obra, con recursos para aumentar el dramatismo y la acción, así como la fluidez de la narración, plano a plano, la aproximan a la técnica contemporánea del Cómic, por lo que algunos la califican de ser el primer cómic de la Historia, en el que se pueden contar:

626 personajes,
202 caballos y mulas,
55 perros,
505 animales y bestias,
37 fortalezas y edificios
41 navíos y embarcaciones.


Aquí os dejo una interesante animación, basada en el Tapiz, sobre la famosa Batalla de Hastings (1.066). Para los amantes, como yo, del Arte, de la Historia, el Cómic, y las batallitas medievales...

P.D: Los sonidos están cogidos del juego de estrategia Warcraft II.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Arqueros Medievales


Hola Amiguetes, hoy me gustaría compartir con vosotros algunas curiosidades sobre los arqueros medievales. A mí hay anécdotas relacionadas con el Tiro con Arco a lo largo de la Historia (sobretodo en el Medievo) que no me dejan de sorprender cada día, espero que os gusten:

El Olifante: El olifante (no confundir con el elefante...) es una trompa o cuerno de guerra usado en la Edad Media, generalmente era de marfil y solía estar decorado con tallas o incrustaciones. Se llevaba al lado derecho, colgando de un ancho correaje, cruzado desde el hombro izquierdo. Un sonido largo indicaba el levantamiento del arco; dos consecutivos cortos, el armado o tensado del mismo; uno corto y rápido la suelta o disparo de las temidas flechas.


En Aspanya, los ejércitos cristianos no solían llevar arqueros, pero si ballesteros, a los que consideraban, igual que los franceses, más efectivos. Sin embargo, los ejércitos musulmanes consideraban a los arqueros más eficaces, y de hecho tuvieron una gran importancia en la victoria musulmana de la Batalla de Alarcos (1195). Por ello, casi 20 años después, en la Batalla de las Navas de Tolosa, los ejércitos cristianos, consideraron fundamental, en primer lugar, neutralizar a los arqueros almohades, a los que consideraban temibles. Estos arqueros, llamados agzaz, eran de origen turco, podían disparar de pie o a caballo, y llegaron a ser 10000 en el ejército musulmán. Entre los cristianos no había, ni hubo, nada parecido. De hecho, tras la batalla, los reyes cristianos mandaron quemar las flechas y arcos de los derrotados, ¿Para que las querían?.


Arqueros medievales: Cuando un arquero medieval quería proveerse de madera suficiente para fabricar sus flechas, debía cortar las ramas o la madera, siempre en los meses más fríos del invierno. Esto se debía a que la savia, en esos meses tan crudos, se encuentra sólo en la base del árbol y por ello los capilares están totalmente cerrados, evitando así que al secarse se produzcan las nada deseadas grietas.


Arqueros Ingleses: En línea de combate, los famosos arqueros ingleses, disparaban sus flechas cuando el enemigo se encontraba a 300 metros de distancia. Está comprobado que a esa distancia sus flechas, evidentemente, caían con parábola pronunciada. No obstante, su efecto era devastador para los hombres que se encontraban debajo de la "lluvia de muerte". En tres ocasiones esta táctica fue llevada a cabo de forma perfecta: Crezzy, Poitiers y Azincourt.


Hasting: Hasting tuvo lugar cerca de la ciudad del mismo nombre, en Inglaterra, cerca del paso de Calais. Su castillo guarda parte del edificio fundado por Guillermo el conquistador. No lejos de allí, sobre la cima de Senlac, el 14 de Octubre de 1066, tuvo lugar la gran batalla, donde la arquería entró por derecho propio en la historia. Allí mismo murió el rey anglosajón Harold II, quedando Inglaterra bajo el dominio de Guillermo de Normandía. Existe un hermosísimo tapiz, conocido con el nombre de Tapiz de Bayeux, donde se representa este suceso, y en el cual los arqueros son los principales protagonistas.


Crecy: Fue la primera gran batalla de la Guerra de los Cien Años, entre Felipe VI de Francia y Eduardo III de Inglaterra. Como era normal en la época, esta batalla se decidió en un día, fue el 26 de Agosto de 1346. Los arqueros ingleses derrotaron a toda la caballería pesada francesa, y a lo más granado de los ballesteros franceses. Un ballestero francés tiraba una flecha por minuto, capaz de atravesar cualquier armadura, pero un arquero inglés solía tirar entre 5-6 flechas por minuto, y eso, en breve, decantó la batalla.


Azincourt: Cuatrocientos años después de Hasting, los ingleses "devolvieron el golpe" a los franceses, era el 25 de Octubre de 1415. Todo el ejército feudal francés, más numeroso pero menos efectivo que el inglés, era derrotado gracias a los arqueros de Enrique V, fue una hecatombe para la aristocracia gala que permitió al vencedor conquistar parte de Francia, gracias no sólo a esta contienda, sino también a las querellas internas que dividían a Armagnacs y Borgoñeses.


Poitiers: Poitiers es la más documentada de todas las batallas. Realmente en esta ciudad hubo dos enfrentamientos armados, el de Octubre del 732 entre Abd Al Rahman y Carlos Martel, y el anglofrancés que ganó el Principe Negro derrotando al ejército francés el 19 de Septiembre de 1356. Con gran habilidad, hoy diríamos logística, los arqueros ingleses se instalaron en la meseta de Haupertuis, inaccesible para la caballería francesa debido a sus pronunciadas pendientes, sobre todo en las laderas más cercanas a la cima, "sólo 100 metros" de los arqueros. Así pues, la caballería se vio obligada a desmontar y entonces y sólo entonces los ingleses comenzaron a disparar sus flechas, pasando en sólo tres horas de una posición meramente defensiva a ofensiva, haciendo prisionero al rey de Francia Juan el Bueno y a su hijo Felipe el Atrevido, quienes, siguiendo el estricto código de honor de la época, se negaron a huir.



Curiosidades de arqueros medievales:


- La señal de victoria realizada con los dos dedos de la mano en forma de "V" tiene sus orígenes, en el símbolo que realizaban los arqueros medievales con el dorso de la mano dirigida hacia sus enemigos, como estrategia psicológica antes de entrar en batalla. Cuando el enemigo veía este gesto, comprendía el mensaje:"Cuidado que aún tengo dedos para armar mi arco y disparar mis flechas". Cuando alguno de estos hombres era hecho prisionero y si la Diosa Fortuna lo dejaba ser canjeado por una suma de dinero como rescate, se le amputaban los dedos índice y corazón, asegurándose de esta forma que nunca más volvería a disparar una flecha.


- La dotación de flechas de un arquero inglés referenciada por los datos de la batalla de Crécy en Ponthieu fue de 24 o 36 flechas atadas en racimos de 12. Las primeras docenas iban armadas con puntas largas especiales para caballería, la última docena llevaba puntas de doble filo (barbadas) para infantería y para menor distancia.


- Antes de que se agotase la dotación de flechas de los arqueros en línea de batalla, se les suministraba dotaciones completas desde carros en docenas exactas. Los encargados de este trabajo eran niños quienes por su condición eran lo suficiente ágiles y rápidos para realizar este trabajo, las flechas las clavaban en el suelo enfrente de los arqueros para que las pudieran disparar más rápido. Muchos de estos niños morían en combate. Muchas de estas flechas, además, eran debidamente infectadas. Sino te mataban en el acto, te mataban a los días por la infección de turno…


- Las puntas de flecha destinadas para atravesar las cotas de malla solían tener la longitud de 4 pulgadas y de forma piramidal, las que se destinaban contra los caballos tenían el mismo diseño pero llegaban a ser de 6 pulgadas. Habitualmente se disparaba sobre los animales ya que al sentirse heridos se desbocaban o al caer impedían las cargas de la caballería. Un caballero en tierra, con su caballo muerto o huido, y con una pesada armadura, no era rival, la mayoría de las veces ni siquiera conseguía levantarse sólo del suelo.


- La palabra carcaj, tal como se escribe correctamente en castellano y que significa estuche o funda donde se llevan las flechas que se disparan con el arco proviene de la persa Tarkas.


- La costumbre al incorporarse a filas del corte de pelo proviene de la norma de cortar el pelo a los arqueros para que no sobresaliesen del casco con el fin de que las largas melenas de la época no se enredaran con la cuerda al tensar el arco.


- Los arqueros antes de entrar en batalla, tenían sus arcos desmontados. Cordar y descordarlos era cuestión de segundos. El sitio que empleaban para guardar y llevar las cuerdas era debajo de sus gorros o cascos. No se mojaban si llovía y la grasa de propio cabello las mantenía engrasadas. Si la cuerda de una ballesta se mojaba, se convertía en inservible, no tensaba.


- El tiempo mínimo de adiestramiento de un arquero según textos medievales era al menos de 8 años.


- La llamada "Cola de Moscovia", obtenida a partir de la vejiga natatoria del esturión, era una de las más efectivas y buscadas por los arqueros medievales para pegar sus plumas a los astiles de las flechas.


- La cola para pegar la plumas a los astiles se conseguía a partir de trozos de piel, hueso y espinas de pescado, que se cocidas hasta conseguir una pasta, se le añadía como aglutinante un poco de cal viva. Para hacer grandes cantidades de flechas se podían pegar con resina de abedul que es más resistente y eficaz que las anteriores, y además no le ataca la humedad.


- La torre de Londres fue durante muchos años el arsenal de los ejércitos ingleses, en 1359 fueron ingresados en sus depósitos 20.000 arcos, 50.000 cuerdas y 850.000 flechas nuevas.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Paralajes dedica post a Michel IV

Como Michel IV empieza a ser conocido en la red, tiene sus fans y sus detractores, ya comienzan a surgir posts dedicados a él fuera de "¿Cómo quieres que cuente estrellas?", uno de ellos lo teneís en http://paralajes365.blogspot.com/ de la amiga firmin/ambar. Michel está encantado con las fotos, la dedicatoria y el gesto, orgullosísimo. No dejeís de visitarlo!!!

Crónicas de un gato 5


Anoche, al llegar a casa, me he encontrado a Michel IV de Gato haciendo, afanosamente, su maletín. Llevaba puesta su camiseta de Nunca Mais.

- Necesito dinero. – Me siseó.
- Já!, ¿Dónde se supone que vas?. –
- A Tarragona, a manifestarme… -, ronroneó,- … Se ha hundido un barco hace unos días y no deja de soltar vertidos, van a acabar con todos los peces, afectando a las conserveras dedicadas a los alimentos enlatados para gatos…-

Hombre, de entrada, no me pareció mala idea. Pero le convencí para que no se fuera. Le recordé que Estrasburgo puede llamar de un momento a otro para lo de la autodeterminación del Patio-Lavadero. Finalmente, el Tribunal Constitucional que tenemos montado en la Cocina, rechazó su petición de Consulta por Referéndum para todos los gatos de la Comunidad de Vecinos, decisión que Michel IV acata sin resignarse a agotar todas las iniciativas legales, sociales y políticas necesarias para lograr su objetivo, se cabreó un poco y me dijo que aquello era un atropello para los derechos gatunos, y calificó de insólita la situación del Patio-Lavadero en la Europa democrática del siglo XXI, donde preguntar a la sociedad de cada entorno es habitual y un refuerzo para las democracias felinas del mundo…

Aparte de eso, además, también ahora anda enfrascado con un expediente que está redactando sobre la Memoria Histórica de los Gatos del Edificio. Me encanta mi gato. Algunos gatos les da por cazar gorriones, dormir todo el día, o maullar todas las noches. El mío, desde pequeñito, se cartea con el bueno de Hugo Chávez (que ya lo ha invitado a su programa “Aló, Presidente”) y con el amigo Evo Morales (que curiosamente tiene problemillas con unos tipos que se quieren ir también de casa…).

En fin, anoche, tras dejar a un lado las polémicas judiciales, le hablé, mientras Punset divagaba sobre el concepto del bien ético en Internet, con un licor de bellota en la mano, y con Chet Baker bajito para no molestar a la del Yorkshire, sobre lo guerrillera que había sido Michel I. Una auténtica luchadora, una “Tempranillo” que me hacía emboscadas en las escaleras del duplex, aficionada al “Pressing Cat”y a rascar con ímpetu los somieres de las camas, siamesa como él, revolucionaria, fiel seguidora de Margarita Nelken, de La Pasionaria…

De cómo Michel II, europeo atigrado, precioso, murió a las tres semanas de vida, tras hacer unas declaraciones criticas en contra del régimen democrático del Sr. Putin. Primero, unos simpáticos francotiradores nos acribillaron todo el Salón desde un helicóptero, aunque no llegaron a terminar la munición porque Amparo, la esfinge del rellano, los derribó por el ruido que hacían en la hora de su siesta. Milagrosamente, tras aquella cortina de plomo, solo sobrevivieron Michel II y el mejor jarrón de toda la casa, de unos 70 cm de altura, orondo, comprado en Talavera de la Reina, con la representación de una escena de caza rodeada de guirnaldas, y con más de 30 años. Y tras eso, me lo encontré muerto, dentro del arenero, con la cabeza fuera y un enigmático papel entre las garras en el que podía leerse “Marat. David”. El veterinario sentenció que estaba hasta el culo de arsénico, que podía provenir de unas muestras gratuitas de comida para gatos que había recibido desde Moscú. A mi la verdad que siempre me extrañó que una empresa de alimentación para mascotas rusa se interesara por nosotros. En fin, tampoco pudimos demostrar nada.

Michel III fue la transición democrática, el gato del talante, educado, sibarita en todos los aspectos, huidizo ante las visitas, apolítico, gran lector y amante de la buena música, una infección renal se lo llevó tempranamente a los Eliseos, y seguro que ronronea feliz, junto a Hipnos y Tánatos, a los pies de Atenea, mi diosa…

Y así, contándole la vida de sus antecesores, Michel IV se quedó dormido, profundamente, con sus gafitas de leer “de cerca” puestas, soñando con Revoluciones, con la autodeterminación del Patio-Lavadero, con la película del “Ché”, con el Comunismo de los Pueblos, con la Cuba democrática de Fidel y con la Memoria Histórica de los Gatos del Edificio…

P.D: Os recuerdo que... Cualquier similitud socio-política entre las peripecias de mi gato y yo con lo que ocurra, o pueda ocurrir, en cualquier punto del globo terráqueo es pura coincidencia, y lo digo en serio... Os quiero, tened cuidado ahí fuera.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Ocho Semanas


Ocho semanas. Ese es el punto de inflexión. Dentro de ocho semanas, según la estimación de la Consejería de Educación, mi vida, será un Big-Bang. Un cambio radical, el nacimiento de una nueva estrella, un giro en casi todos los sentidos. En ocho semanas me llamarán para trabajar de profe de secundaria, como sustituto, y me tendré que dirigir a un lugar remoto, recóndito, de nuestro universo regional.

Dentro de Ocho Semanas, en 24 horas, pasaré de vender tornillos, alcayatas y cancamos, que es lo que he hecho en los últimos diez años, para dar clases de Arte Gótico, de Geografía de Aspanya, o Historia del Mundo Contemporáneo, vete a saber. Será como tirarse a una piscina, en pleno diciembre, en Siberia: Castañazo.

Pero, aún así, estoy ilusionado, quiero ver esta nueva etapa con optimismo, con alegría, con ganas de comerme el mundo, es lo que siempre quise hacer, siempre lo tuve claro, me llega tarde, pero me llega al fin, y es posible, como ya me han dicho varias personas este mes, que a las dos semanas piense: “¡ Que niños tan H de P ¡, ¿Qué coño hago yo aquí?”, y que lo pase mal, o muy mal, pero, al menos, podré decir que cumplí mi sueño de dar clases en un instituto.

Es probable, me lo imagino, que los primeros días esté perdido, no sepa encauzar clases, u organizarme bien, pero da igual, lo superaré. Al mirar atrás, veo sacrificios, oposiciones estudiadas (y suspendidas) al 100% mientras trabajaba mañana y tarde, sábados, oportunidades truncadas, amigos que me apoyaron siempre, y familiares que ya no están para verlo, otras personas que me abandonaron en el camino, y me dejaron solo, me condenaron al ostracismo, para ellos no guardo ni una pizca de rencor, soy completamente feliz, horrorosamente feo y feliz. Estoy en paz conmigo mismo y con los demás (menos con Michel IV de Gato). En ocasiones daba dos pasos atrás, para dar medio adelante, cometí errores garrafales, (entoné muchas veces La canción de los Errores), pero ahora quiero creer, de verdad que quiero creerlo, que todo irá bien. Es un sueño cumplido.

A todos, a los que estáis, a los que estuvieron, a los que me dejaron tirado como una colilla, y a los que vendrán después en mi nueva vida, (“Duncan de Gross”: Octava Temporada en Antena Neox, nuevos capítulos, primera sesión capítulo doble), a TODOS, Muchas Gracias.

P.D: De momento he desempolvado la Cartera de Profesor que me regalaron Chelo, Lups y Carol en las Navidades de 2.003: Seis meses después suspendí las opos, pero me prometí que algún día aquel regalo cobraría toda su utilidad (me acuerdo perfectamente porque yo estaba en medio del escenario, con un foco encima y sonaba Tina Turner)… También toco madera, no vaya a ser que alguna tontería lo estropee todo a última hora, conociendo mi historial… Espero que todo salga bien...

Os quiero, y ya sabéis, tened cuidado ahí fuera…

miércoles, 10 de septiembre de 2008

La esfinge del rellano



Me gusta el edificio donde vivimos. Es un edificio relativamente nuevo, tiene veinte años, encima de un supermercado con una rumanita mendigando en la puerta (no le gustan las monedas cobreadas de 1 y 2 céntimos). Tiene seis plantas que Michel IV ya ha sobrevolado en dos ocasiones con, hasta ahora, idéntico resultado: Magulladuras producidas por los rebotes entre las diversas cuerdas de los tendederos que, como hilos de araña, jalonan las ventanas de las terrazas.

Es un edificio normal y corriente dentro de la ciudad, arquitectónicamente no destaca del resto, seguramente el arquitecto aquel día copio y pego directamente del Google para no complicarse mucho la vida, y le salió bien, es lo que tiene ser arquitecto técnico o estar en último año de carrera y trabajar para algún avispado constructor de la ciudad.

Lo que no me gusta, y últimamente me asquea, es la esfinge del rellano. En el rellano del bajo, junto al portal, habita una esfinge, justo en el hueco de la escalera, junto al ascensor. La esfinge es un bicho con cara y pechos de mujer, patas y cola de león, y alas de águila. Las hay de varios tipos o razas, la nuestra, la de nuestro rellano, es griega. También las he visto egipcias, que suelen ser con careto de hombre y sin alas, la última la vi en la Consejeria de Educación dándole cabezazos a un auxiliar administrativo de la Junta, tendría un mal día, o su equipo había perdido, vete a saber.

La Esfinge del rellano se llama Amparo. Tiene sus ratos. La crió Apolodoro, que es un viejuno que vive en el 1º C, pensionista, ex conductor de autobuses urbanos, el cual me ha dejado algunos libros de Tolstoi para Michel en alguna que otra ocasión. Amparo fue un regalo navideño, se la echaron los Reyes en las Navidades de 2.005, por parte de su hijo Pausanias, un solterón que vive en Cáceres, vendedor de seguros.

Las esfinges de pequeñas son muy monas, las venden en Carrefour. Son unos bichejos simpáticos, juegan, devoran, les da por arrasar todos los campos de las Vegas del Guadiana (a los agricultores les da igual, ellos cobran el PER) y atacar los F-5 portugueses heredados por el Imperio Yanqui de la Guerra del Vietnam, los lusitanos están muy ilusionados con ellos, pero las esfinges suelen derribar (como si fuesen gorriones) dos o tres al año…

Después cuando se van haciendo mayores se hacen bastante insoportables, tienes que comprarles un buen sujetador para que no estén todo el día con los pechos en top-less, les da por hacer sudokus, sopa de letras, crucigramas, y lo que es peor, les da por los acertijos, los enigmas les encantan, y lo chungo es que con ellas no vale eso de “Ahm, pues ese no me lo sé…”, porque se rebotan y te intentan estrangular, una mala costumbre, y al final siempre acabas a tortas con ellas.

En fin, Amparo, ya crecidita a sus tres años, se escapa de casa del pobre Apolodoro, y le da por asustar a los vecinos del bloque, se mete en el hueco de la escalera, como ya he dicho, y cuando entras en el rellano, al cerrar tras de ti el portal, sale juguetona y con silbante voz, te suelta un acertijo. Más de la mitad de las veces el vecino de turno acaba a ostias con el bichejo, porque suelen ser complicadas dichas adivinanzas y tiene mal perder. Según Michel, el lunes pasado una chica joven acabó azuzándole un Yorkshire al pie del ascensor.


Amparo entra y sale cada vez que le viene en gana de casa. Apolodoro, como ya digo, no puede evitarlo. Le da por posarse en la antena comunitaria por las tardes y se descuajaringan Antena Neox y Radio Intereconomia, aparte que Michel dice que invade su espacio aéreo (el del patio-lavadero). Hay dos tipos que equipados con un vespino, presumo que robada, le tiran con una escopeta de balines desde un descampado cercano. El día menos pensado se les plantará delante con un acertijo sobre el Románico y no sabrán que contestar… A un extraño hippie de la avenida con cuernos y pezuñas de cabra, le ha partido una flauta travesera en la cabeza. La protectora de animales no se quiere hacer cargo porque al último veterinario, hace dos semanas, le cruzó la cara de un garrazo certero por contestar a un acertijo “La Duquesa de Alba”, cuando la respuesta correcta era “La Momia de Nefertiti”. El veterinario, miembro del grupo “Electro Popins Jazzers” está de baja desde entonces y se ha perdido la gira por el “Roseburg”… Me imagino el sacrificio que debe ser, para un pensionista, criar y mantener una rebelde, y mal criada, esfinge…

Conmigo se lleva relativamente bien, yo le doy magdalenas cada vez que me la cruzo, y me guiña, risueña y feliz, un ojo ensangrentado mientras juguetea con algún guardia municipal. Sólo en una ocasión me hizo una pregunta…

Venía despistado, con el pan bajo el brazo, mis chanclas azules de Carrefour, mi camiseta de Kukuxumusu donde aparece una oveja disfrazada de lobo, mis gafas de diario y mis bermudas multicolor, un poco cogorza (con cinco chupitos encima), porque creo recordar que había estado aquel día en la inauguración de un restaurante chino, con el Colón Irritable a cien, deseando entrar en mi W.C, cuando me sale al paso nada más entrar en el rellano. En buen momento pensé. Y antes que pudiera llegar al ascensor, me aborda, intimidatoriamente, siseando la siguiente cuestión:

- “¿Qué ser tiene ojos de sierpe nada más levantar el sol a sus ojos, cerrados durante la vida del día, y como platos negros bajo la mirada de Selene?.”
- “El Gato.” Contesté.

Y Amparo, complacida, me dejó pasar al ascensor, hacia mi destino, hacia mi W.C…