La Primera Temporada “El Caballero de
los Siete Reinos” se estrenó en España el 19 de enero de 2026 en HBO, y yo me
la he visto en dos tardes de este mes de mayo. Lo sé, lo sé, ya me habían dicho
que no la dejará pasar, pero es que como hay tanto que ver, y yo tengo tan poco
tiempo…
Y, ya os tengo que adelantar que la
serie, sus seis episodios me han encantado. Fijaros que siempre suelo decir que
a toda serie le sobran dos o hasta tres episodios por temporada, pero a esta no
le quitaría una coma.
Hemos vuelto a Poniente, y no de la mano
de las Grandes Casas, sino por un caballero errante, humilde, grande en todos
los sentidos, y en esta ocasión no vamos a ver grandes dragones, seres
mitológicos, intrigas palaciegas, ni batallas espectaculares…
Rodada en Irlanda del Norte, y en mi
opinión más auténtica que “La Casa del Dragón” … Vamos a acompañar, sin intro
ni nada, y sin casi efectos especiales por medio, a Duncan el Alto, un escudero
cuyo caballero nadie recuerda… Un personaje peculiar dentro del Universo de George
R.R. Martin.
Pero, ¿De qué va “El Caballero de los
Siete Reinos”?
Nuestra
historia comienza con Dunk (Peter Claffey), un joven huérfano de Lecho
de Pulgas que acaba de enterrar a su mentor, el caballero errante Ser Arlan del
Árbol de la Moneda. Le ha dado un yuyu en medio de la nada, y ahí que se ha
quedado.
Decidido
a tomar su lugar, Dunk se dirige al torneo de Vado Ceniza diciendo que Sir
Arlan lo ha nombrado Caballero antes de fallecer. Es alto, fornido, pero no
lleva un buen equipamiento, apenas la espada de su Maestro, un maltrecho
escudo, y tres caballos.
En
el camino, en una posada, conoce a un niño calvo y jeta apodado Egg
(Dexter Sol Ansell), quien insiste en ser su escudero y acompañarlo.
Una vez en el Torneo, intenta
relacionarse, que se le reconozca, y busca participar en el torneo, buscando
Señores y Caballeros que puedan echarle una mano en su empeño.
El
punto crucial de la historia sucede cuando Duncan toma partido por una
titiritera que le estaba pintando un nuevo emblema en el escudo. Esta y su
compañía representan la muerte de un dragón, algo que enfurece mucho al
engreído y sádico príncipe Aerion Targaryen, que le parte un dedo a la
titiritera.
Duncan
toma partido por ella, y esto prácticamente lo condena a una sentencia de
muerte al meterse con el príncipe. Aquí justo, Egg se revela como el príncipe
Aegon Targaryen, que se ha rapado la cabeza para pasar desapercibido e ir a
correr aventuras.
Duncan
deberá probar su inocencia en un Juicio de Siete: un combate brutal de
siete contra siete, algo que no sucedía desde hace años, por lo que tendrá que
hacer un equipo, al que se le une el príncipe Baelor, heredero al trono
y hombre de honor, que decide luchar del lado de Dunk. Aunque Dunk sobrevive,
más muerto que vivo y es exonerado, el precio es altísimo: Baelor muere en el
combate, y nuestra historia cierra con Dunk y Egg partiendo juntos, en busca de
una nueva aventura, como caballero errante y escudero.
Como curiosidades os puedo contar lo que
antes os comentaba, aquí no tenemos una intro tradicional:
A diferencia que “Juego de Tronos” y “La Casa del Dragón”, la serie no cuenta
con una entrada.
Otro
detalle, es que aquí comenzamos a vislumbrar que la Casa Targaryen está como
una cabra en bicicleta. También hay una conexión con el futuro: Ser Duncan
el Alto está emparentado con Brienne de Tarth, y llegará a ser el Lord comandante
de la Guardia Real de Aegon V (Egg).
En
definitiva: Si eres fan de “Juegos de Tronos”, no hagas como yo y la dejes
pasar cuatro meses para verla. A mi me ha gustado muchísimo, y viene a
demostrar que no hace falta, a veces, una gran batalla o meterle ordenador a
una historia para lograr una gran serie. La Segunda temporada, que he leído se
ha rodado en parte en España, viene en camino, al parecer para el primer
trimestre de 2027, y adaptará la novela corta de Martín, “La Espada Leal”.
Habrá que verla sí o sí.
¿Qué nota le pongo a este Primera Temporada? Sin pestañear, un 7,5.













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