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miércoles, 21 de septiembre de 2016

Blogger y AdSense



         Blogger y Adsense. Hoy por hoy, si tuviera que opinar sobre este tema, no os podría decir nada bonito al respecto. Os cuento, brevemente, mi experiencia, porque no pienso gastar mucho más tiempo con este tema: En marzo de este año (2016) decidí que dado el número de visitantes que tengo en el blog, una media de 400 visitas al mes, sería bueno instalar AdSense. ¿Qué es AdSense?, pues es, en teoría, una sencilla manera de ganar dinero gracias a la publicidad que ponen en tu blog distintos comerciales a través de Blogger. Tus lectores entran, leen, ven un anuncio que les interesa, pinchan y tú ganas dinero, así de sencillo. No puedes publicitarlo, ni puedes pincharte a ti mismo, en resumidas cuentas.

        La cosa empezó bien. Al mes, creo que tenía cerca de treinta euros. Y claro, eso debió fastidiar a alguien de Blogger porque me inhabilitaron la cuenta durante unos días. ¿El motivo?, pinchazos fraudulentos en el blog. Tú mismo estás pinchando en los anuncios, chaval. Absurdo, pero lo dejaré pasar. Me retiraron parte del dinero y me volvieron a habilitar la cuenta.

       El tema es que con el paso del tiempo, desde abril hasta septiembre, no ha habido ningún problema. Había días que ganaba tres leuros, quince céntimos o absolutamente nada. El problema ha venido cuando he alcanzado los cerca de 63 leuros de bote. Como se cobra a los 70, AdSense se vuelve a sacar de la manga otro supuesto timo por mi parte. Me volvieron a mandar otro correo en el cual se me informaba de la inhabilitación de la cuenta, y sin pruebas ninguna, porque aquí nadie te aporta pruebas de ningún tipo, te cierran AdSense y pierdes el dinero que tu blog ha ido generando durante seis meses, una media de diez euros mensuales.

      Así de claro. Así de sencillo. A fecha de hoy, gustoso, migraba mi blog a la competencia, con sus más de seiscientas entradas. Pero como no tengo ni repajolera idea de como hacerlo, y no quiero perderlo, me tendré que quedar por estos lares... Eso sí, viendo y aprendiendo.

martes, 20 de septiembre de 2016

Leda y el cisne del parque de Castelar.

(La imagen no es mía, pero me encanta)

      Como el domingo nos levantamos temprano (alrededor de las siete de la mañana), y el día parecía prometer, le propuse a Micho I de Gato la posibilidad de salir a dar una vuelta por Badajoz. Al fin y al cabo, hace años que no salimos de casa, y menos en una aventura matutina.

      Micho me miró de soslayo, pero aceptó. Aproveché para coger una bolsa de pan duro, y con Micho en el asiento trasero nos fuimos hasta las inmediaciones del Puente Viejo. Un antiguo puente, ahora peatonal, que data de finales del S.XVI.

      El paseo fluvial estaba muy tranquilo. Había gente haciendo footing, niños en bicicleta, y un par de abueletes con sus nietos dándoles pan duro, en pequeños trocitos, a los voraces patos. Así, por encima, conté cerca del centenar en la orilla próxima, aunque solo una treintena se acercaban, curiosos, a saludar al visitante con sus graznidos.

      Micho, prudentemente, prefirió quedarse en el chiringuito que hay junto al camino del Paseo Fluvial. Se pidió un café descafeinado, de máquina, y con sus gafas progresivas, se hacía el interesante leyendo la sección de economía de El País. Estaba disfrutando del momento porque más de una persona se acercó a acariciarlo. Estaba muy gracioso sentado en la silla del velador, y no todos los días e puede ver un gato-frac con pinta de intelectual, leyendo un periódico con un café mediante.

       Yo me acerqué a los abueletes, y los saludé mientras desmigaba el pan duro que le había traído a los ánsares. El Guadiana apestaba a mierda pura. Sus aguas, negras y pestilentes, contrastaban con la estampa de la Alcazaba árabe al otro lado del río, reluciente como un castillo de Disney.

       La conversación de los abueletes se centraba en la peligrosidad de los cisnes. No de los mansos patos del Guadiana, sino de los cisnes. No en vano, recordaban, perfectamente, la historia de una chica que había sido seducida por un cisne, una tal Leda.


       Leda, al parecer, se sintió fascinada por un enorme cisne blanco, que vivía en el pequeño estanque del parque de Castelar. Su marido, empresario reputado de la ciudad, tenía una empresa de autobuses, llamada Leda (como su mujer), y solían parar cerca de ese parque para recoger a los viajeros. Leda, que solía acompañar algunos trayectos, aprovechaba los ratos libres, entre trayecto y trayecto, para visitar a aquel majestuoso cisne. A tanto llegó la cosa, que su marido llegó a prohibirle ir a ver el cisne (hoy en día motivo suficiente para llamar al 016, pero en los tiempos tiernos de estos abueletes… Vete a saber). Y Leda no volvió más a ver el cisne. Al cabo de nueve meses, tuvo cuatrillizos, dijo uno de los abuelinos, pero esa es otra historia…


domingo, 18 de septiembre de 2016

Europesadilla. Alguien se ha comido a la clase media.

 

          De Aleix Saló, hace ya algunos años, me leí (y me compré), "Españistán" y "Simiocracia". La verdad es que el estilo de Saló me gustó. Pequeñas viñetas, chistosas normalmente, de un dibujo sencillo y fácil de entender, que acompañaban a un pequeño texto explicativo, referido en "Españistán" a nuestro país y las aventuras de un nini, y en "Simiocracia" a nuestra sociedad, economía y política, un buen compendio de todo. Los dos, francamente recomendables.

         "Europesadilla" (2013) lo conocía, pero no lo adquirí en su día. Hace unos meses me llegó en forma de regalo, caído del cielo, y la verdad es que, al igual que los otros dos, lo he disfrutado de lo lindo. Siguiendo el estilo de "Simiocracia", Aleix Saló vuelve a hacer las delicias del lector, narrando en clave humorística el pasado y el presente de Europa. Este continente que durante tanto tiempo se ha mirado el ombligo, y que hoy en día está sufriendo en sus carnes una crisis económica (bueno, ya toca todos los aspectos: Sociales, políticos...) que ya va para los diez añitos.

         A pesar de que lo que estás leyendo es brutal. Una verdad como una catedral, o si lo preferís, como una mezquita de grande. No puedes evitar sonreír ante el estilo de Aleix Saló. Sabe conectar contigo desde la primera página, y con sus obras os pasará lo que me pasa a mí, que es simplemente que hasta que no has terminado de leer la última página, no paras.

          "Europesadilla", a pesar de que tiene poco más de tres añitos, ya se ha quedado viejuno en muchas cosas. Es lógico. La Unión Europea es un Tio Vivo que se mueve rápido, y del que van saliendo disparadas las cosas. La marcha de Gran Bretaña de la UE es lo más llamativo, pero posiblemente, veamos el castañazo de la Merkel en las Próximas Generales, y al Gran Imperio Económico Chino devorar, insaciablemente, gracias a su peculiar capitalismo, el planeta entero. Europa ya es suya.

        ¿Y aquella Clase Media europea?, pues ahí sigue, aguantando los bandazos de bancos y políticos corruptos, Paro generalizado y recortes sociales y de derechos. Pero para explicar eso, Saló tendrá que sacar otra obrita, como esta, para explicárnoslo. 

        Muy recomendable, por supuesto.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Trumbo. La lista negra de Hollywood


(Trumbo en la bañera, escribiendo)

        “Trumbo. La lista negra de Hollywood” es la última película que hemos visto en el Patio-Lavadero. Se trata de una interesante historia, de una parte no menos interesante de la historia de los Estados Unidos. La Caza de Brujas que inició, con el senador McCarthy a la cabeza, el Gobierno de los Estados Unidos contra los actores, directores y guionistas de Hollywood, de ideas o simpatías comunistas a principio de los años cincuenta del S.XX.
(Edward G Robinson, advenedizo y falsete)


        La película tiene un sencillo desarrollo narrativo. Aportando datos y curiosidades sobre la etapa y sobre el posicionamiento de cada uno de ellos. John Wayne, por ejemplo, se alza como paladín de los valores más ultras y conservadores de los Estados Unidos, mientras que actores, como Edward G. Robinson, que pertenecía al partido demócrata, aparece como uno de los mayores traidores, o chivatos advenedizos, del conocido grupo “Los diez de Hollywood”, los inculpados, como Dalton Trumbo, guionista de películas como “Espartaco”, “Vacaciones en Roma” que tuvo que firmar bajo seudónimo y que se llevó el Oscar a mejor guion (fue uno de los dos que llegó a ganar, el otro fue por “El Bravo. El niño y el toro”) que acabaron con sus huesos en la cárcel durante años, e incluso exiliados (Trumbo, a México).

(9 de los 10 de Hollywood)

        Se echa en falta, un enfoque más general del proceso, al menos la mención a Bertold Brecht, que tuvo que sufrir un proceso y se exilió de Estados Unidos después de haberse declarado inocente de cualquier acusación, o de Chaplin, que también soportó interrogatorios y, finalmente, el exilio.


        La obsesión anticomunista se refleja bastante bien en la película, se agradece que usen alguna que otra imagen de la época, la hipocresía hacia los ciudadanos negros (el propio Trumbo no se mojaba mucho en temas como la segregación o el voto negro), las grandes fiestas Hollywoodienses… Y desde luego, indiscutiblemente, quien levanta la película por encima de la media es la gran presencia de Bryan Cranston, que hace un papelón, un gigante de la interpretación y que es uno de los mejores actores del momento. La gente te dice: “Este tipo, desde que hizo Breaking Bad…”, y yo recuerdo haberme ya reído con él, con un plato de cereales en el desayuno, con su “Malcolm in the middle” (allá por el 2000).


       El caso es que, en la película se refleja que Trumbo no era una persona perfecta ¿Quién lo es?, pero tampoco un rencoroso. Intento salir de todo aquello, recuperar su vida, y seguir adelante haciendo lo que mejor sabía hacer, escribir guiones para películas.


       Recomendable. Por cierto, no os perdáis los títulos de crédito finales. A mi me han gustado, reveladores, para dar el punto y final.





jueves, 15 de septiembre de 2016

Breve Historia de España. Fernando García de Cortázar. José Manuel González Vesga

      
       Reconozco que con esta “Breve Historia de España” me he tirado un mes. La mitad de agosto y la mitad de septiembre. Comprada por diez leuros en la Feria del Libro, esta edición (la sexta) llega hasta 2014. La primera edición es de 1994. Ampliada, al parecer, con nuevos índices, es ciertamente un libro completito, rematado en su parte final con un compendio de apéndices, bibliografía, mapas, Gobiernos y Ministros de los S.XIX y XX y hasta un útil índice onomástico.

         No en vano, Fernando García de Cortázar y José Manuel González Vesga son reputados Historiadores (no voy a entrar en biografías, búscalas en Google, pero recuerdo que Cortázar era jesuita aparte de Historiador. A Vesga… No lo conozco tanto). Se nota el trabajo en esta breve Historia de poco más de ochocientas páginas.

        Ahora bien. La verdad es que hasta el S.XIX, el libro se me ha hecho bastante monótono. Pero es entrar en el XIX y es cuando vienen las curvas. Si para las Navas de Tolosa tenemos dedicadas unas cuantas líneas, para el desarrollo industrial vasco y catalán se les dedica unas treinta páginas. El libro se vuelve más denso y completo a partir de esta parte. Lo cual se agradece, pero que denota de qué pie cojean los autores (en el buen sentido). El S.XX, interesantísimo, bien resumido en la Segunda República y el Franquismo. Aquí es donde vienen hasta ligeros guiños al lector, las críticas sutiles y afiladas (Ojo!, no son los chascarrillos de Eslava) y un análisis muy bueno y claro de los últimos años en España.

        Recomendable, por su precio y contenido, aunque estoy seguro que en algunas zonas del país, o a determinados simpatizantes políticos, es un libro que no gusta, o al menos no entusiasma mucho…



       P.D: ¿Esperabas un análisis más extenso? No, hombre, tenía la obligación de ser Breve…

domingo, 11 de septiembre de 2016

Experimenter. La historia de Stanley Milgram

 (No cito a Wynona en ningún momento en esta entrada. No hace falta)

        “Experimenter. La historia de Stanley Milgram” es, más que una película, un interesante docufilm en sí mismo. Es mitad película, mitad documental. Una buena biografía, basada en hechos reales. El principio no me resultó extraño, hace ya unos años vi un documental francés titulado “El juego de la Muerte”, basado en un supuesto concurso, el cual recomiendo fehacientemente, y al que se hace referencia al final de esta pelicula. Pues bien, el principio de este “Experimenter” es de lo que va aquel documental. Basado en hechos reales, los científicos, este concretamente (Stanley Milgram) investigan sobre las relaciones sociales, antropología, sociología... Muy interesante, como un tipo puede darle descargas eléctricas a un desconocido, simple y llanamente porque una autoridad se lo ordena.
 (La rubia lee)

         Todo es un bulo, pero está muy bien montado. Dos tipos son elegidos para un experimento. En realidad, solo uno es el que se somete al experimento, el otro es un actor. Uno de ellos debe memorizar una serie de adjetivos y sustantivos, el otro, si este se equivoca al relacionar sustantivos y adjetivos, le dará una serie de descargas eléctricas, empezando por 45 voltios, y ascendiendo el voltaje según el otro se va equivocando.
 (¿Una descarguita de nada?)

         El actor se equivocará adrede. Y dará alaridos (de mentira) por cada descarga eléctrica recibida. Habrá un momento en que el tipo al que someten el experimento, dudará si seguir o no dando calambrazos al otro pobre desgraciado, pero como Una Autoridad (el psicólogo o científico de turno) le dirá que continúe con el experimento, este lo hará.

        La mayoría, la inmensa mayoría de los tipos que hacen de “torturadores” no pararán. No se rebelarán contra la Autoridad. Ya podrá gritar el actor, pedir por favor que pare de hacerle daño, mil cosas… Que el tipo seguirá hasta el final. A pesar de que las supuestas descargas sean de 450 voltios. El experimento trata sobre la Obediencia de los individuos, estudiar las reacciones, las preocupaciones, los sentimientos que experimentan al torturar, a sabiendas, a otro ser humano.

        Llama la atención de esta película que los actores rompen la cuarta pared (como Deadpool) y te hablan y te preguntan, a ti, como espectador, directamente. La utilización de imágenes reales de algunos de los experimentos (hubo muchísimos de todo tipo), y la mezcla con de dichas imágenes con los propios actores, alcanza cuotas de surrealismo puro y duro. La justificación propia de los experimentos en la persona de Adolf Eichmann, aquel tristemente famoso nazi, criminal de guerra, que el Mossad israelí localizó en Argentina y que llevaron a juicio en una espectacular operación (La Operación Garibaldi). El tal Milgram fue un tipo que, al parecer, hizo tantos experimentos que cuando dio la noticia del atentado a Kennedy a sus alumnos, estos no le creyeron.

       Resumiendo: Como película, un tostonazo. Como documental o docufilm, para que veas lo hijo de puta que puede llegar a ser el humano con sus semejantes, casi imprescindible.



       P.D: “Obediencia a la autoridad” fue su libro más famoso, por si os interesa. Yo leí algunas cosas cuando vi el documental francés que os comentaba (“El juego de la muerte”), pero acabé por dejarlo…

sábado, 10 de septiembre de 2016

Mascotas


(¿Simpático conejito?, no te fíes)


        Alguno de los tres o cuatro lectores del blog que quedáis por aquí, que no creo que seáis más, pensareis que últimamente me ha dado por las películas de animación, pero es que cuando tienes una cría de tres añitos en casa, es lo que suele tocar.

(Esta chica no tiene piernas, tiene palillos. La Física no se explica como se mantiene en pie con esa cabeza)


        Hoy nos ha tocado “Mascotas”. ¿Y qué tiene Mascotas de especial?, poco la verdad sea dicha. Viene de Universal y de los productores de los Minions, o de los creadores, o de unos tipos que trabajan para Pixar, ¿O era de Gru?, vete a saber. Lo que está claro es lo siguiente, esta película tienes que verla con ojos de niño o si no te espera más de lo mismo. “Buscando a Nemo” o “Buscando a Dory”, o incluso “Angry Birds” que son las películas que, a bote pronto, se me vienen a la cabeza, están en la línea de “Mascotas”, ¿O es al revés? Ya no sé qué decir porque son todas iguales.
¿Hay algo más bonito y bucólico que una escalera de incendios en Nueva York?


        Presentación: Unas mascotas que viven en un barrio chip and chic de la metropolitana Nueva York. La humana, dueña de los perros protagonistas, solo la verás tres minutos cronometrados en todo el fil. Más que suficiente. No sabemos nada de su vida, aunque nos da un aire su apartamento y su modo de ver la vida a “Desayuno con diamantes” pero sin tanto glamour y sin George Peppard haciendo de pagafantas. ¿Qué hacen las mascotas cuando se van sus amos? Hacen de todo un poco. Esa sería la simpática presentación, se nos muestra el elenco de personajes, cada uno con sus manías, virtudes e idas de pinza.
No es Micho I de Gato, pero esa mirada...


        Nudo: Perdidos en la gran ciudad. Igual que puedes perderte en el mar porque un pescador que es dentista te lleva a su clínica dental, o perderte porque tienes dos segundos de memoria en el océano y no sueles aprovecharlo mucho, o quizás te secuestran unos cerditos verdes. ¿Os suena, verdad? Siempre es lo mismo. Disparatadas persecuciones, casualidades que mejor no te plantees, gags de todo tipo. Para adultos, y con treinta años ya a las espaldas "Aventuras en la Gran Ciudad", que merece un revisionado crítico un día de estos. Es lo mismo!!.
Mascotas... O perdidos en Nueva York.

        Final: Es una película para niños. Final feliz, por supuesto. Valores como la amistad, la fidelidad, compartir sentimientos y cosas. La vida es de puta madre, sobre todo si eres un dibujo animado.


       Consejo: No la veas con tus ojos de adulto porque el análisis es ese, y pasaría el suficiente raspado. Ve la película como el niño, o la niña, que fuiste un día, y que a lo mejor hoy en día, dichosa fortuna, sigues siéndolo, y le pondrás un notable alto.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Angry Birds. La película.

     



         No es la primera vez que os hablo de una película basada en un videojuego, así, a bote pronto, me acuerdo de Warcraft, a la cual os hice referencia hace unos meses, y que a mí, personalmente, no me convenció, a pesar de que la crítica en su día la ponían bastante bien. Hoy en día, no sé si se atreverían a decir lo mismo después de un nuevo visionado.

            ¿Cuántas horas me habré tirado jugando a las distintas versiones de Angry Birds? Ni idea, pero han sido muchas. Rovio nos asombraba a todos hace unos años con este sencillo juego de estrategia donde, una serie de simpáticos y cabreados pájaros, cada uno con un poder, se tiraban con un enorme tirachinas para acabar con unos ingeniosos cerditos verdes que les habían robado previamente sus huevos.

 Ni que decir tiene que los de Rovio se hicieron de oro, y lejos de matar la gallina, o los huevos, aprovecharon el tirón del juego para ir sacando diversas versiones del mismo, mercadeo de todo tipo: Mochilas, lápices, camisetas, paraguas… Y claro, algún listo pensó en su día: ¿Y por qué no hacer una película?, y claro, la idea no les hizo agua porque esta primavera de 2016, nos presentaron, por fin, “Angry Birds, la película”.

¿Y qué tal está? Bueno, pues en mi opinión, entretenida. Es una película que puedes ver con tus hijos, o con tus sobrinos, y que les va a resultar simpática, quizás excesiva en su metraje. O puedes verla con tus colegas de cuarenta años, que han jugado contigo alguna vez a la aplicación, y la disfrutarás igual, o quizás más, al ver muchos guiños de los distintos juegos (hay un guiño a “El resplandor” que me hizo soltar una carcajada, lo reconozco).


Las voces de José Mota (Chuck), Santiago Segura (Red) y Álex de la Iglesia (Rey Cerdito) son, en la versión española, más que acertadas. El tándem Mota-Segura siempre funciona bastante bien, y la película no tiene mayores pretensiones que la del propio juego. La música, variada, sorprende, porque en su BSO te encuentras desde Black Sabbatah hasta Tone Loc, pasando por Demi Lovato o Steve Aoki, entre los que llegué a reconocer, y alguno se me escapa seguro.

domingo, 4 de septiembre de 2016

El puente de los espías.

 (Esta portada ya te está avisando de lo que viene)

     Pues nada, que hasta hoy no me había visto “El Puente de los espías”, poco más de dos horas de simple peliculón americano, en mi opinión. Esta es una de esas películas de Spielberg, como Amistad, que ves, y te dices: Qué mala suerte no haber nacido americano, todos son unos puñeteros héroes. No soy anti-americano, ni nada que se le parezca, pero este es un gran folletín de propaganda gringa, y hay que decirlo.
(Corre!!, son alemanes!!, te levantan un muro en dos minutos, si esto fuese España tardarían 15 años, corre!!)

        En plena Guerra Fría, James Donovan (Aka Tom Hanks) es un abogado de un buffette  de Brooklyn, al que le encargan la tarea de defender a un espía ruso capturado en Nueva York, pintor realista, para más señas, lo cual era bastante sospechoso en el Nueva York de los 50 al no estar vinculado a ninguna corriente artística.

        El caso es que Forrest hace bien su trabajo, tan bien lo hace, que salva al espía, que tiene la gracia y el salero de una maceta en una ventana, de la horca, a cambio de pintar barrotes en la cárcel durante treinta años. Lo cual, visto por el lado bueno, te ayuda a reflexionar sobre si debes, o no, cambiar de estilo pictórico.

        Mientras tanto, se desarrolla una subtrama, donde cuatro militares son elegidos para una misión de espionaje fotográfico en territorio soviético, (¿Qué pensabas, que eran cuatro que estaban acusados por un crimen que no habían cometido? No, esa es otra historia). Van a realizar la misión en un pedazo de avión, nuevito, cromado en negro, con cuatro polaroids de aumento focal, pero sin retrovisores ni sistemas anti-medidas por si les da a los malos, malísimos, los soviéticos, en tirarte con misiles o derribarte con un Mig. Eso sí, llevas dados colgando en la cabina, de terciopelo, que molan mucho.
 (Anda que como se presenten los de la Tercera Fase, en mitad del puente...)

        En la historia principal, al compañero del Sr.Wilson (Tom Hanks) le balean la casa por traidor, es lo mínimo que podía hacer el vecindario, y por no defender los valores de los EEUU de América que, como todo el mundo sabe, es donde mejor se respira la libertad. (Ojo!, Spoiler!, con esto no defiendo a los Ivanes, que tenían lo suyo). Pero al espía ruso nadie le toca un pelo, le tratan con un respeto impresionante, le dan una radio para que oiga Los 40 Principales en su celda de 30 m2, hace exposiciones de pintura… Es todo tan bohemio, tan respetuoso…
 (Lo mejó de lo mejó, Oiga!!)

        ¿Os acordáis del avión militar que era la caña de la tecnología militar?, Bueno, pues sufre el mismo destino que el Titanic en su viaje inaugural. El piloto iba comiendo una magdalenas, haciendo fotos y oyendo Radio Estadio, cuando tres pepinazos hacen de un domingo perfecto en un “no me chilles que no te veo”. Deberíais ver el Juicio al piloto americano, sin prensa, mucha bandera roja y mucho corte marcial. Asfixiante como la cola del Mercadona un sábado a las dos de la tarde. Claro, su trato en la cárcel no es el mismo que el que disfruta el espía ruso. Al americano le hacen ver toda la programación de Mediaset, en un cubículo de 2m2, mientras le preguntan sobre los concursantes de Gran Hermano, los tertulianos de Sálvame… Torturas que, a mí, personalmente, me hubieran vuelto loco a los tres minutos de estar allí.

        Y llegados a este punto, la película se convierte en un intercambio de cromos en el patio de un colegio: ¿Tienes a Butragueño?, te lo cambio por el escudo del Osasuna… Venga, y te regalo el de Señor, cuando tomaba café con Camacho. Recurren a Forrest (Aka Tom Hanks) para realizar el cambio de cromos. Viaje a Europa, a pescar percasoles, donde se nos abre otra trama: Un joven y valiente estudiante americano detenido justo cuando unos albañiles militares del Este levantan el Muro de Berlín con sus fusiles. Se podía haber escapado hace tiempo, pero lo vas dejando para mañana y… Y lo encierran en una celda que me recordó mucho a una pensión de Don Benito en la que viví hace unos años…
Lo de Berlín es muy curioso. A un lado del Muro: Elfos, sol y flores, todo es luz y mariposas. Al otro lado: Achgtung!! (O como se diga), nieve perpetua, anochece a las tres de la tarde, bandas callejeras que te roban el abrigo y te convierten en Comunista si te tocan, puertas secretas que se abren en las paredes, todo muy gris y en ruinas, te ametrallan antes de la cena, esclavitud, Mordor es una anécdota…

        Forrest Gump, al final, es capaz de cambiar un cromo viejo y arrugado, por dos casi nuevos. Impresionante cuando el pintor espía ruso se va al otro lado, al lado soviético, donde es una nevada nocturna y un frío mortecino, mirando atrás viendo lo que se pierde (Disney, Coca Cola…), y como el piloto americano no mira para el lado ruso ni para coger un dólar que había en el suelo…


         Película, como digo, entretenida a ratos, soberanamente aburrida otras veces, pero sobre todo, muy, pero que muy, americana. No hay nada como el otoño en Brooklyn, no hay nada como una buena cama americana. Mirar por la ventana del tren y ver gente radiante y feliz, y no ametrallamientos en masa. Todo un héroe este Forrest.

domingo, 28 de agosto de 2016

Septembers of Shiraz



        “Septembers of Shiraz”, película sobre la revolución iraní y la llegada del ayatola Jomeini al poder en 1979. Bueno, ese es el trasfondo. En primer plano vemos una familia judía de un nivel medio-alto. El típico Irán aquel que vemos en fotos, de chicas vestidas a la occidental, música y felicidad aparente (bajo el Gobierno del Sha). El caso es que, el hijo ya no viene a decir desde el principio de la película, que se va a ir a estudiar a EEUU, justo cuando comienza todo el jaleo: Fusilamientos, ahorcamientos, anarquía pura, ataques a marcas occidentales, torturas e interrogatorios, etc…

         El padre de familia (Adrien Brody, alias Manolete) es arrestado por… Ser judío, viajar a Israel a visitar a la familia y tener una mujer (Salma Hayek) que escribe, o escribía, artículos sobre malvadas cosas del occidente decadente: Catedrales, alcohol... Al fin y al cabo, eso, en Irán, es terrible. Vamos, como ser del Madrid en Barcelona, o viceversa.

       La madre, por su parte, hará todo lo posible por liberar al padre, recurriendo a antiguas amistades, sobornos… Y verá como muchos allegados y amigos, en realidad, no son tan amigos (y se han hecho muy religiosos de la noche a la mañana) y como les arrebatan todo lo que tienen.

        La película no es para tirar cohetes. Bastante plana, sin mucho ritmo, a ratos aburrida, en mi opinión le sobra media hora larga, pero se deja ver, por eso hago esta crítica.



sábado, 27 de agosto de 2016

La punta del iceberg


        Tres suicidios en una sucursal o sede de una importante empresa llaman la atención a los directivos de la Central. Dicha sede va genial, tienen un superávit interesante y, a pesar de tener la mitad de personal, trabajan a destajo en el Proyecto Iceberg.


          Sofía Cuevas (Maribel Verdú) es la encargada, por parte de la Central, para investigar los suicidios. Se dedica a los Balances, pero la meten a detective, a dedo, por conocer precisamente esa sede. Desde que llega, pronto se da cuenta que los empleados están sometidos a una presión increíble, en un ambiente laboral insoportable, deshumanizado, competitivo, opresivo, con envidias y mentiras de por medio…

          La película, al parecer, está basado en unos hechos reales acaecidos en Francia, y francamente, está bien hilada, bien narrada y bien estructurada. Engancha con facilidad al espectador por, quizás, su teatralidad (entendida en cuanto al desarrollo de los personajes). Los actores, brillan cada uno de ellos con luz propia, pero solo por ver a Maribel Verdú y Carmelo Gómez, en mi opinión, ya merece la pena.


          P.D: Guiño a “Tiempos Modernos” de Chaplin. Me encantó el detalle.

jueves, 25 de agosto de 2016

Asesinos.



       Corea. Años 30, concretamente 1933. Japón tiene invadida la península coreana y bastante parte de China en su afán imperialista. Un grupo de independentistas luchan contra el ejército nipón utilizando tácticas de guerrilla. El espionaje, el contraespionaje y la traición están al orden del día.

       Un grupo de guerrilleros, encarcelados, pueden equilibrar la balanza. Pero, para ello, deberán salir de sus prisiones y aceptar una misión suicida. Parecida a una película de Tarantino, con tiros por un tubo y explosiones, sin faltar la sangre. “Asesinos” es una película que peca de ser excesivamente larga, dos horas y pico, pero que merece la pena ver. Bastante trepidante, narrativamente sencilla a rabiar, cuenta una buena historia, de esas épicas y suicidas, tan al gusto oriental. Una ficción entretenida. Recomendable.

        P.D: A ratos me recordó a “Los doce del patíbulo”, aunque aquí la protagonista es una atractiva francotiradora.



miércoles, 24 de agosto de 2016

El niño y la bestia.



        En el mundo de las bestias va a haber una sucesión. Su líder, el Venerable, llega al final de sus días y tiene pensado en reencarnarse en un dios, en una cafetera o en una cigüeña, no lo tiene muy claro. Uno de los pretendientes para acceder al trono de las bestias es un guerrero llamado Kumatetsu. Kumatetsu tiene un problema, y es que para optar a dicho liderazgo, debe tener un aprendiz. Como en el mundo de las bestias nadie quiere ser su aprendiz, decide ir al mundo de los humanos, donde un niño escapado de casa, le seguirá a su mundo. Bautizado como Kyuta (en realidad se llama Ren) por Kumatetsu, poco a poco, hará amistad con su maestro que es más bestia que un carromato de estiércol.

        Kumatetsu no es un maestro cualquiera, más bien también necesita que le enseñen un par de cosas, bruto y descuidado, pero con un gran corazón, pronto se dará cuenta que su relación con el niño trasciende sus propias enseñanzas. El rollo “Karate Kid” está bastante presente, pero sin el pulir y dar cera.

        La película, entretenida, toca algunos temas bastante interesantes: El compromiso, la amistad, el afán de superación, la educación, el perdón, el aprendizaje mutuo, el amor… Y no viene de la factoría Ghibli. No es Ghibli todo lo que reluce.

sábado, 20 de agosto de 2016

El regalo.


(Aquí "usus" traigo un regalo bien bonito)

        “El regalo”, típica película de esas que estuvo muy de moda hace unos años, en las cuales, una pareja feliz y bien asentada, sufre un buen día la irrupción en sus vidas de un extraño, antiguo conocido del instituto del chico-marido, que es todo un hombre de éxito. En un principio este extraño va de buen rollo con ellos. Ji ji ji, ja ja ja, que guapa es tu mujer, que bien te lo has montado todos estos años desde el instituto truhan, ¿Y para cuando los nenes macho?, y todas esas cosas que se dicen en torno a una mesa, con vinos mediante, en una casa con jardín de las que firmaría Le Corbusier o Mies Van der Rohe, modernista con su jardín y su perro de atrezo.
(Míralos, tan felices, "usus" vais a enterar...)

       Pero claro, el extraño empieza a cambiar, a ser más pesado que una vaca en brazos, a tener el mismo comportamiento que un Terminator en un pasillo de veinte metros. Y aquí es cuando vienen los sustos, muchos de ellos metidos con calzador. Vete de nuestras vidas. Te voy a matar. ¿Qué quieres de nosotros? No seas malo ni raro. Tú mujer no tiene salero duchándose, etc. Lo normal, vamos.
(Entre la presbicia y el Ribera del Guadiana, no veo un carajo)

     La película aun así, a pesar de que te crees que es un topicazo más, guarda un par de sorpresas en el guion, y por eso merece la pena verla. No es todo lo que reluce, y hay cosas que tienen un por qué, como en casi todas las cosas de la vida…




     Del uno al diez, yo le daría un 6. La recomiendo porque el malo, que además es feo como él solo, le da un aire a mi persona. Por fin, me parezco a un actor. 

Celtiberia Show.






         De Celtiberia Show guardaba yo, hasta la fecha, tres o cuatro recuerdos brumosos, y todos relacionados con la Educación. Me explico: La primera vez que tuve conocimiento de este librito fue en Octavo de EGB. Sería por el año 1986-87 más o menos. Un compañero de clase se lo llevó a la escuela, y a carcajadas, leía algunos anuncios y anécdotas que, a algunos hacía gracia, y otros directamente no entendían.
 (Ilustración de un libro escolar. 1967)

        Al par de años, cursando yo el Bachillerato (el antiguo BUP que tantos sufridores del actual sistema educativo echamos de menos), otro susodicho se trajo un ejemplar que compartió con un par de interesados en los recreos. Este era un tipo curioso que gustaba de hacer siempre la misma broma, tiraba pesetas rubias por el pasillo justo cuando el alumnado iba a entrar en las aulas, y se meaba de la risa, aunque nunca percibí que dichos lanzamientos tuvieran efecto entre los compañeros de estudio.

        El caso es que hace unos meses, volví a ver un ejemplar de Celtiberia Show en una librería. Y me dije que esta era la mía. Se me presentó clara la idea de poder disfrutar el disparate peninsular, en toda una serie de recopilaciones curiosas, tontas y locas, de una España que ya no existe, a través de anécdotas o anuncios de periódicos de los sesenta y setenta. Todas las que están relacionadas con la Santa Iglesia Católica no tienen desperdicio.

       Recopiladas de mano del desaparecido Luis Carandell, que fue un comentarista político y periodista, de lo mejor que tuvo este país en el S.XX, y al que se le echa mucho en falta (igual que al antiguo Bachillerato), Celtiberia Show hace un repaso por toda esa España (y Portugal también participa con un par de cositas) casposa y rancia, que tiene mucho de España Negra y de pintoresco en cuanto a que, hoy en día, afortunadamente, todo esto nos hace gracia y nos parece raro.
 (A Unamuno no se le perdonó nunca la trifulca con Astray)


Os dejo un par de fotos de ejemplo. Para que disfrutéis de los Celtíberos
(Pongo la opinión del Clero sobre Galdos. La de Pío Baroja mejor que no la ponga, lo ponen bonito...)

viernes, 19 de agosto de 2016

Lazarillo de Tormes. 451 Editores.

        De la editorial 451 editores, cayó en mis manos hace unos meses, este curioso ejemplar del “Lazarillo de Tormes”, rehecho, reescrito y reinventado. Varios autores se propusieron hacer, más o menos, lo que en Marvel eran los “What if…?”, que viene a ser un “…Y si…?” basados en este texto clásico e inmortal del S.XVI.

        Ellos mismos se preguntan en la contraportada del libro: ¿Quién enseñó a leer a Lázaro?, ¿Besó a alguna joven?, ¿Cómo se quedó ciego el ciego?... Bueno, pues todas estas preguntas, y más, se plantean y se responden en dicho libro. Interesante.


       P.D: Lo adquirí por la mitad de la mitad, de la mitad… De lo que está marcado. 

jueves, 18 de agosto de 2016

El cuento de la princesa Kaguya.


        …Otra obrita maestra del cine de animación japonés. Es un buen comienzo, ¿Verdad?, pero es así como lo veo. Isao Takahata lo ha vuelto a hacer, a pesar de que la sombra de Hayao Miyazaki es bien larga, ya me sorprendió y me hizo llorar como una magdalena con “La tumba de las luciérnagas” y con esta película que os presento en esta entrada, “El cuento de la princesa Kaguya”, vuelve a demostrar que es un tipo sublime. Casi todo lo que viene de Studio Ghibli me encanta, por regla general. Kaguya, por cierto, significa “Luz brillante”.


         La historia está basada en un cuento tradicional japonés, del S.IX nada más y nada menos. Un cortador de bambú encuentra una pequeña criatura en el brote de un bambú. Esta criatura, a una velocidad pasmosa, se transforma en un bebé y rápidamente en una hermosa joven, que sus padres adoptivos llevan a la capital para que reciba una educación, con el fin de casarla con algún noble.

       La chica, bautizada como La Princesa Kaguya, despierta pronto la admiración por su belleza de, no solo los nobles, si no del propio emperador, pero ella no está interesada en ningún hombre, ni los regalos que le hacen (cosa que a su padre de adopción sí parece interesarle). Y eso que en la puerta de su casa se hacen unas colas similares a las del Bernabéu, para verla y para agasajarla. ¿Similares al estreno de una obra de teatro?: No, no… Similares a las del Bernabéu.  Para quitarse moscones de encima, Kaguya les pide misiones imposibles, como por ejemplo, que logren que dejen de emitir “Sálvame”, o que los políticos españoles no roben… Como es lógico, estas misiones no pueden satisfacerse por lo difícil de las mismas. Por rechazar, rechaza hasta al mismísimo emperador. Un buen día, Kaguya asegura que proviene de la luna, y quiere volver a ella, como buena selenita. Lo más normal del mundo.

       Con un dibujo sencillo y que huye de barroquismos o de fondos demasiado superfluos y que, a ratos recuerda una acuarela, y otras tantas veces son trazos rápidos, casi esbozos al carboncillo, la película es, francamente, una delicia en todos los sentidos. Melancólica, onírica, poética, tierna y deslumbrante, es una gran película de animación, a rabiar vamos. La música es perfecta, brillante (de un tal Joe Hisaishi que se sale).



P.D: Tiene un porrón de premios que paso de andar citando. Muy merecidos.