En "¿Cómo quieres que cuente estrellas?" utilizamos fotografías encontradas en Google para ilustrar las diferentes entradas del blog. Si alguna es tuya, o tiene derechos de autor, y no quieres que salga en el blog, avísanos y la cambiamos por una del Conde-Duque de Olivares. Gracias.

domingo, 28 de agosto de 2016

Septembers of Shiraz



        “Septembers of Shiraz”, película sobre la revolución iraní y la llegada del ayatola Jomeini al poder en 1979. Bueno, ese es el trasfondo. En primer plano vemos una familia judía de un nivel medio-alto. El típico Irán aquel que vemos en fotos, de chicas vestidas a la occidental, música y felicidad aparente (bajo el Gobierno del Sha). El caso es que, el hijo ya no viene a decir desde el principio de la película, que se va a ir a estudiar a EEUU, justo cuando comienza todo el jaleo: Fusilamientos, ahorcamientos, anarquía pura, ataques a marcas occidentales, torturas e interrogatorios, etc…

         El padre de familia (Adrien Brody, alias Manolete) es arrestado por… Ser judío, viajar a Israel a visitar a la familia y tener una mujer (Salma Hayek) que escribe, o escribía, artículos sobre malvadas cosas del occidente decadente: Catedrales, alcohol... Al fin y al cabo, eso, en Irán, es terrible. Vamos, como ser del Madrid en Barcelona, o viceversa.

       La madre, por su parte, hará todo lo posible por liberar al padre, recurriendo a antiguas amistades, sobornos… Y verá como muchos allegados y amigos, en realidad, no son tan amigos (y se han hecho muy religiosos de la noche a la mañana) y como les arrebatan todo lo que tienen.

        La película no es para tirar cohetes. Bastante plana, sin mucho ritmo, a ratos aburrida, en mi opinión le sobra media hora larga, pero se deja ver, por eso hago esta crítica.



sábado, 27 de agosto de 2016

La punta del iceberg


        Tres suicidios en una sucursal o sede de una importante empresa llaman la atención a los directivos de la Central. Dicha sede va genial, tienen un superávit interesante y, a pesar de tener la mitad de personal, trabajan a destajo en el Proyecto Iceberg.


          Sofía Cuevas (Maribel Verdú) es la encargada, por parte de la Central, para investigar los suicidios. Se dedica a los Balances, pero la meten a detective, a dedo, por conocer precisamente esa sede. Desde que llega, pronto se da cuenta que los empleados están sometidos a una presión increíble, en un ambiente laboral insoportable, deshumanizado, competitivo, opresivo, con envidias y mentiras de por medio…

          La película, al parecer, está basado en unos hechos reales acaecidos en Francia, y francamente, está bien hilada, bien narrada y bien estructurada. Engancha con facilidad al espectador por, quizás, su teatralidad (entendida en cuanto al desarrollo de los personajes). Los actores, brillan cada uno de ellos con luz propia, pero solo por ver a Maribel Verdú y Carmelo Gómez, en mi opinión, ya merece la pena.


          P.D: Guiño a “Tiempos Modernos” de Chaplin. Me encantó el detalle.

jueves, 25 de agosto de 2016

Asesinos.



       Corea. Años 30, concretamente 1933. Japón tiene invadida la península coreana y bastante parte de China en su afán imperialista. Un grupo de independentistas luchan contra el ejército nipón utilizando tácticas de guerrilla. El espionaje, el contraespionaje y la traición están al orden del día.

       Un grupo de guerrilleros, encarcelados, pueden equilibrar la balanza. Pero, para ello, deberán salir de sus prisiones y aceptar una misión suicida. Parecida a una película de Tarantino, con tiros por un tubo y explosiones, sin faltar la sangre. “Asesinos” es una película que peca de ser excesivamente larga, dos horas y pico, pero que merece la pena ver. Bastante trepidante, narrativamente sencilla a rabiar, cuenta una buena historia, de esas épicas y suicidas, tan al gusto oriental. Una ficción entretenida. Recomendable.

        P.D: A ratos me recordó a “Los doce del patíbulo”, aunque aquí la protagonista es una atractiva francotiradora.



miércoles, 24 de agosto de 2016

El niño y la bestia.



        En el mundo de las bestias va a haber una sucesión. Su líder, el Venerable, llega al final de sus días y tiene pensado en reencarnarse en un dios, en una cafetera o en una cigüeña, no lo tiene muy claro. Uno de los pretendientes para acceder al trono de las bestias es un guerrero llamado Kumatetsu. Kumatetsu tiene un problema, y es que para optar a dicho liderazgo, debe tener un aprendiz. Como en el mundo de las bestias nadie quiere ser su aprendiz, decide ir al mundo de los humanos, donde un niño escapado de casa, le seguirá a su mundo. Bautizado como Kyuta (en realidad se llama Ren) por Kumatetsu, poco a poco, hará amistad con su maestro que es más bestia que un carromato de estiércol.

        Kumatetsu no es un maestro cualquiera, más bien también necesita que le enseñen un par de cosas, bruto y descuidado, pero con un gran corazón, pronto se dará cuenta que su relación con el niño trasciende sus propias enseñanzas. El rollo “Karate Kid” está bastante presente, pero sin el pulir y dar cera.

        La película, entretenida, toca algunos temas bastante interesantes: El compromiso, la amistad, el afán de superación, la educación, el perdón, el aprendizaje mutuo, el amor… Y no viene de la factoría Ghibli. No es Ghibli todo lo que reluce.

sábado, 20 de agosto de 2016

El regalo.


(Aquí "usus" traigo un regalo bien bonito)

        “El regalo”, típica película de esas que estuvo muy de moda hace unos años, en las cuales, una pareja feliz y bien asentada, sufre un buen día la irrupción en sus vidas de un extraño, antiguo conocido del instituto del chico-marido, que es todo un hombre de éxito. En un principio este extraño va de buen rollo con ellos. Ji ji ji, ja ja ja, que guapa es tu mujer, que bien te lo has montado todos estos años desde el instituto truhan, ¿Y para cuando los nenes macho?, y todas esas cosas que se dicen en torno a una mesa, con vinos mediante, en una casa con jardín de las que firmaría Le Corbusier o Mies Van der Rohe, modernista con su jardín y su perro de atrezo.
(Míralos, tan felices, "usus" vais a enterar...)

       Pero claro, el extraño empieza a cambiar, a ser más pesado que una vaca en brazos, a tener el mismo comportamiento que un Terminator en un pasillo de veinte metros. Y aquí es cuando vienen los sustos, muchos de ellos metidos con calzador. Vete de nuestras vidas. Te voy a matar. ¿Qué quieres de nosotros? No seas malo ni raro. Tú mujer no tiene salero duchándose, etc. Lo normal, vamos.
(Entre la presbicia y el Ribera del Guadiana, no veo un carajo)

     La película aun así, a pesar de que te crees que es un topicazo más, guarda un par de sorpresas en el guion, y por eso merece la pena verla. No es todo lo que reluce, y hay cosas que tienen un por qué, como en casi todas las cosas de la vida…




     Del uno al diez, yo le daría un 6. La recomiendo porque el malo, que además es feo como él solo, le da un aire a mi persona. Por fin, me parezco a un actor. 

Celtiberia Show.






         De Celtiberia Show guardaba yo, hasta la fecha, tres o cuatro recuerdos brumosos, y todos relacionados con la Educación. Me explico: La primera vez que tuve conocimiento de este librito fue en Octavo de EGB. Sería por el año 1986-87 más o menos. Un compañero de clase se lo llevó a la escuela, y a carcajadas, leía algunos anuncios y anécdotas que, a algunos hacía gracia, y otros directamente no entendían.
 (Ilustración de un libro escolar. 1967)

        Al par de años, cursando yo el Bachillerato (el antiguo BUP que tantos sufridores del actual sistema educativo echamos de menos), otro susodicho se trajo un ejemplar que compartió con un par de interesados en los recreos. Este era un tipo curioso que gustaba de hacer siempre la misma broma, tiraba pesetas rubias por el pasillo justo cuando el alumnado iba a entrar en las aulas, y se meaba de la risa, aunque nunca percibí que dichos lanzamientos tuvieran efecto entre los compañeros de estudio.

        El caso es que hace unos meses, volví a ver un ejemplar de Celtiberia Show en una librería. Y me dije que esta era la mía. Se me presentó clara la idea de poder disfrutar el disparate peninsular, en toda una serie de recopilaciones curiosas, tontas y locas, de una España que ya no existe, a través de anécdotas o anuncios de periódicos de los sesenta y setenta. Todas las que están relacionadas con la Santa Iglesia Católica no tienen desperdicio.

       Recopiladas de mano del desaparecido Luis Carandell, que fue un comentarista político y periodista, de lo mejor que tuvo este país en el S.XX, y al que se le echa mucho en falta (igual que al antiguo Bachillerato), Celtiberia Show hace un repaso por toda esa España (y Portugal también participa con un par de cositas) casposa y rancia, que tiene mucho de España Negra y de pintoresco en cuanto a que, hoy en día, afortunadamente, todo esto nos hace gracia y nos parece raro.
 (A Unamuno no se le perdonó nunca la trifulca con Astray)


Os dejo un par de fotos de ejemplo. Para que disfrutéis de los Celtíberos
(Pongo la opinión del Clero sobre Galdos. La de Pío Baroja mejor que no la ponga, lo ponen bonito...)

viernes, 19 de agosto de 2016

Lazarillo de Tormes. 451 Editores.

        De la editorial 451 editores, cayó en mis manos hace unos meses, este curioso ejemplar del “Lazarillo de Tormes”, rehecho, reescrito y reinventado. Varios autores se propusieron hacer, más o menos, lo que en Marvel eran los “What if…?”, que viene a ser un “…Y si…?” basados en este texto clásico e inmortal del S.XVI.

        Ellos mismos se preguntan en la contraportada del libro: ¿Quién enseñó a leer a Lázaro?, ¿Besó a alguna joven?, ¿Cómo se quedó ciego el ciego?... Bueno, pues todas estas preguntas, y más, se plantean y se responden en dicho libro. Interesante.


       P.D: Lo adquirí por la mitad de la mitad, de la mitad… De lo que está marcado.