En "¿Cómo quieres que cuente estrellas?" utilizamos fotografías encontradas en Google para ilustrar las diferentes entradas del blog. Si alguna es tuya, o tiene derechos de autor, y no quieres que salga en el blog, avísanos y la cambiamos por una del Conde-Duque de Olivares. Gracias.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Eres tonto, y lo sabes.


      Por segunda vez, en menos de una semanita. Blogger ha vuelto a actuar. Apoyado en términos de empresa y otras cosas parecidas, vuelven a eliminarme la posibilidad de poner publicidad en el blog. Está claro que no somos todos iguales. En fin, no vamos a dedicar más tiempo a este tema, y esta entrada es a raíz de que, la situación, me hace más gracia que otra cosa.

 Respeto, aunque no entiendo ni comparto, la decisión. Arrieros somos...

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Un doctor en la campiña.


 (Hay miradas que...)

     "Un doctor en la campiña" (2016). Últimamente me estoy tragando muchas películas francesas. Es casualidad, o quizás no tanto, por que la verdad es que el país vecino está viviendo un gran periodo dentro del mundo cinematográfico, y no está de más aprovechar el tirón.
(Estas ocas merecen un Oscar, fijo)

      En esta película, concretamente, nos encontramos a un abnegado, cercano y querido médico rural, de una zona de la campiña francesa, Jean-Pierre Werner, interpretado por François Cluzet, aquel actor que encarnó en "Intocable" al millonario parapléjico que tanto éxito internacional tuvo hace unos años. Profesional estimado y respetado (como digo) en su medio rural, un día descubre que tiene un tumor cerebral, noticia que coincidirá con la llegada de una nueva médico (Nathalie Delezia) que viene a reforzar su trabajo, la guapa, y para mí desconocida, Marianne Denicourt.
(Cluzet, médico rural)

      La relación entre ambos no será buena en un principio. El médico verá invadido su territorio profesional, y desconfiado, no le pondrá las cosas fáciles a su compañera al principio, pero poco a poco, entre visitas médicas, granjas bucólicas y arquetipos rurales donde los haya, la cosa irá cambiando.

     Salvo por lo utópico de los personajes secundarios, con un autista mal diagnosticado que sabe mucho de la Primera Guerra Mundial y fiestas Country americanas (si, si, tal cual) que se celebran con cierta normalidad, la película se deja ver. Es muy entretenida, y hasta aprendes alguna que otra cosa sobre como está la sanidad francesa. Creo que la historia deja algunos hilos sueltos, o círculos que no se acaban de cerrar del todo, pero a pesar de eso, es una película recomendable.

martes, 27 de septiembre de 2016

Breve Historia del Arte. David Giralt


        Estas últimas semanas he estado bastante entretenido con esta "Breve Historia del Arte", de David Giralt. Es un pequeño librito, editado en 1997 por Ediciones Globo, que no me llegó a costar ni tres leuros. Lo interesante del libro es que cumple lo que promete en la portada. Es breve, y no solo eso, conciso, lo cual es de agradecer.

        En 134 páginas, resume muy bien los diferentes estilos, las etapas y épocas de la Historia del Arte, acompañando el texto con pequeños dibujos en blanco y negro de las obras más representativas. Desde el Paleolítico hasta la Arquitectura de los 60 del pasado S.XX, Giralt hace un interesante recorrido. Es un libro práctico, que se completa con un completo Glosario y un apartado dedicado a la Observación y Análisis de la Obra de Arte.

       Ideal si eres estudiante, opositor de Geografía e Historia (que es mi caso) o un simple curioso de la Historia del Arte.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Mayo de 1940

   

     Mayo de 1940 es una película francesa de 2015 que he tenido la oportunidad de visionar. Al principio, la película es un poco caótica. Ahora estamos en Mayo de 1940, ahora en septiembre de 1939. Mejor empezar por el principio, siempre es lo mejor.
(La guerra hace extrañas compañías)

     Segunda Guerra Mundial. Mayo de 1940. Francia es invadida por las imparables tropas de Hitler. En mitad de ese caos, un padre alemán comunista, que había huido de los nazis unos meses antes a Francia, es detenido acusado de espionaje. El niño se queda con la maestra del pequeño pueblo donde vivían.
(Como para no irse con la maestra...)

        El padre consigue huir, y entonces comienza la historia de la búsqueda, del padre y del hijo. El niño le va poniendo mensajes en las pizarras de las escuelas por donde va pasando, y el padre le sigue la pista en compañía de un soldado escocés que se encuentra por las alcantarillas de Arras. 

       La película, a veces, parece un cuento con personajes entrelazados, trenzados magistralmente, bajo una música impresionante, la de Ennio Morricone. La historia no destila efectos especiales, no le hace falta. Es una historia con una gran carga humana. La amistad, el miedo, el amor, la indecisión, todo está perfectamente reflejado en los personajes, la relación entre ellos, el drama de la huida y de la invasión, el desconocido papel de los opositores alemanes, los que se quedaron atrás...

      Francamente, muy recomendable.


miércoles, 21 de septiembre de 2016

Blogger y AdSense



         Blogger y Adsense. Hoy por hoy, si tuviera que opinar sobre este tema, no os podría decir nada bonito al respecto. Os cuento, brevemente, mi experiencia, porque no pienso gastar mucho más tiempo con este tema: En marzo de este año (2016) decidí que dado el número de visitantes que tengo en el blog, una media de 400 visitas al mes, sería bueno instalar AdSense. ¿Qué es AdSense?, pues es, en teoría, una sencilla manera de ganar dinero gracias a la publicidad que ponen en tu blog distintos comerciales a través de Blogger. Tus lectores entran, leen, ven un anuncio que les interesa, pinchan y tú ganas dinero, así de sencillo. No puedes publicitarlo, ni puedes pincharte a ti mismo, en resumidas cuentas.

        La cosa empezó bien. Al mes, creo que tenía cerca de treinta euros. Y claro, eso debió fastidiar a alguien de Blogger porque me inhabilitaron la cuenta durante unos días. ¿El motivo?, pinchazos fraudulentos en el blog. Tú mismo estás pinchando en los anuncios, chaval. Absurdo, pero lo dejaré pasar. Me retiraron parte del dinero y me volvieron a habilitar la cuenta.

       El tema es que con el paso del tiempo, desde abril hasta septiembre, no ha habido ningún problema. Había días que ganaba tres leuros, quince céntimos o absolutamente nada. El problema ha venido cuando he alcanzado los cerca de 63 leuros de bote. Como se cobra a los 70, AdSense se vuelve a sacar de la manga otro supuesto timo por mi parte. Me volvieron a mandar otro correo en el cual se me informaba de la inhabilitación de la cuenta, y sin pruebas ninguna, porque aquí nadie te aporta pruebas de ningún tipo, te cierran AdSense y pierdes el dinero que tu blog ha ido generando durante seis meses, una media de diez euros mensuales.

      Así de claro. Así de sencillo. A fecha de hoy, gustoso, migraba mi blog a la competencia, con sus más de seiscientas entradas. Pero como no tengo ni repajolera idea de como hacerlo, y no quiero perderlo, me tendré que quedar por estos lares... Eso sí, viendo y aprendiendo.

martes, 20 de septiembre de 2016

Leda y el cisne del parque de Castelar.

(La imagen no es mía, pero me encanta)

      Como el domingo nos levantamos temprano (alrededor de las siete de la mañana), y el día parecía prometer, le propuse a Micho I de Gato la posibilidad de salir a dar una vuelta por Badajoz. Al fin y al cabo, hace años que no salimos de casa, y menos en una aventura matutina.

      Micho me miró de soslayo, pero aceptó. Aproveché para coger una bolsa de pan duro, y con Micho en el asiento trasero nos fuimos hasta las inmediaciones del Puente Viejo. Un antiguo puente, ahora peatonal, que data de finales del S.XVI.

      El paseo fluvial estaba muy tranquilo. Había gente haciendo footing, niños en bicicleta, y un par de abueletes con sus nietos dándoles pan duro, en pequeños trocitos, a los voraces patos. Así, por encima, conté cerca del centenar en la orilla próxima, aunque solo una treintena se acercaban, curiosos, a saludar al visitante con sus graznidos.

      Micho, prudentemente, prefirió quedarse en el chiringuito que hay junto al camino del Paseo Fluvial. Se pidió un café descafeinado, de máquina, y con sus gafas progresivas, se hacía el interesante leyendo la sección de economía de El País. Estaba disfrutando del momento porque más de una persona se acercó a acariciarlo. Estaba muy gracioso sentado en la silla del velador, y no todos los días e puede ver un gato-frac con pinta de intelectual, leyendo un periódico con un café mediante.

       Yo me acerqué a los abueletes, y los saludé mientras desmigaba el pan duro que le había traído a los ánsares. El Guadiana apestaba a mierda pura. Sus aguas, negras y pestilentes, contrastaban con la estampa de la Alcazaba árabe al otro lado del río, reluciente como un castillo de Disney.

       La conversación de los abueletes se centraba en la peligrosidad de los cisnes. No de los mansos patos del Guadiana, sino de los cisnes. No en vano, recordaban, perfectamente, la historia de una chica que había sido seducida por un cisne, una tal Leda.


       Leda, al parecer, se sintió fascinada por un enorme cisne blanco, que vivía en el pequeño estanque del parque de Castelar. Su marido, empresario reputado de la ciudad, tenía una empresa de autobuses, llamada Leda (como su mujer), y solían parar cerca de ese parque para recoger a los viajeros. Leda, que solía acompañar algunos trayectos, aprovechaba los ratos libres, entre trayecto y trayecto, para visitar a aquel majestuoso cisne. A tanto llegó la cosa, que su marido llegó a prohibirle ir a ver el cisne (hoy en día motivo suficiente para llamar al 016, pero en los tiempos tiernos de estos abueletes… Vete a saber). Y Leda no volvió más a ver el cisne. Al cabo de nueve meses, tuvo cuatrillizos, dijo uno de los abuelinos, pero esa es otra historia…


domingo, 18 de septiembre de 2016

Europesadilla. Alguien se ha comido a la clase media.

 

          De Aleix Saló, hace ya algunos años, me leí (y me compré), "Españistán" y "Simiocracia". La verdad es que el estilo de Saló me gustó. Pequeñas viñetas, chistosas normalmente, de un dibujo sencillo y fácil de entender, que acompañaban a un pequeño texto explicativo, referido en "Españistán" a nuestro país y las aventuras de un nini, y en "Simiocracia" a nuestra sociedad, economía y política, un buen compendio de todo. Los dos, francamente recomendables.

         "Europesadilla" (2013) lo conocía, pero no lo adquirí en su día. Hace unos meses me llegó en forma de regalo, caído del cielo, y la verdad es que, al igual que los otros dos, lo he disfrutado de lo lindo. Siguiendo el estilo de "Simiocracia", Aleix Saló vuelve a hacer las delicias del lector, narrando en clave humorística el pasado y el presente de Europa. Este continente que durante tanto tiempo se ha mirado el ombligo, y que hoy en día está sufriendo en sus carnes una crisis económica (bueno, ya toca todos los aspectos: Sociales, políticos...) que ya va para los diez añitos.

         A pesar de que lo que estás leyendo es brutal. Una verdad como una catedral, o si lo preferís, como una mezquita de grande. No puedes evitar sonreír ante el estilo de Aleix Saló. Sabe conectar contigo desde la primera página, y con sus obras os pasará lo que me pasa a mí, que es simplemente que hasta que no has terminado de leer la última página, no paras.

          "Europesadilla", a pesar de que tiene poco más de tres añitos, ya se ha quedado viejuno en muchas cosas. Es lógico. La Unión Europea es un Tio Vivo que se mueve rápido, y del que van saliendo disparadas las cosas. La marcha de Gran Bretaña de la UE es lo más llamativo, pero posiblemente, veamos el castañazo de la Merkel en las Próximas Generales, y al Gran Imperio Económico Chino devorar, insaciablemente, gracias a su peculiar capitalismo, el planeta entero. Europa ya es suya.

        ¿Y aquella Clase Media europea?, pues ahí sigue, aguantando los bandazos de bancos y políticos corruptos, Paro generalizado y recortes sociales y de derechos. Pero para explicar eso, Saló tendrá que sacar otra obrita, como esta, para explicárnoslo. 

        Muy recomendable, por supuesto.