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martes, 19 de abril de 2016

El Renacido

De “El Renacido”, que le valió a Leonardo DiCaprio el único Oscar que tiene (de momento), puedo decir, sin temor a equivocarme, que es una gran película. El director (Iñarritu) ha sabido captar, desde el principio, la trama, la narrativa de este tipo, un auténtico superviviente (ríete tú de los Seals o de esos tipos que comen bichos en mitad de una selva peruana mientras miran a la cámara). Una historia fuerte, realista y fría, con mucha dosis de angustia y emoción servidas en tacitas muy equilibradas.

 (Aquí el amigo Glass, es la mejor cara que tenía)


El inicio de esta película es brutal. La verdad es que no recuerdo un comienzo así, en ningún film, salvando las distancias quizás, “Salvar al Soldado Ryan” con todos esos tiros, ese caos de muerte y destrucción terrible en el Desembarco de Normandía. Nos encontramos con un grupo de colonos, en busca de pieles, en pleno territorio indio, un choque de intereses y de civilizaciones, donde la muerte y la supervivencia acampan a sus anchas. Sin embargo, ya desde el principio notamos que no es el típico Western de camisas blancas y revólveres plateados. Los paisajes, la fotografía, simplemente impresionante: Los bosques helados, la nieve por doquier, el río salvaje, los propios animales y la caracterización de los indios y los colonos. Un gran trabajo. La película ya te comunica, casi desde el principio, con la puesta en escena de la propia Naturaleza, que en mi opinión, es una protagonista más.
 (Sospecho que, aquí, en 200 años, habrá un Starbucks)

El amigo Leo es un explorador que, junto a su hijo mestizo, trabaja para los colonos americanos. Después de un ataque indio, del que salen bastante mal parados los colonos, se inicia una huida en la que Glass (el personaje de Leonardo DiCaprio) tiene un encuentro poco amistoso con un oso del tamaño de una Catedral Románica. Después la película decae un poco en su ritmo, pero no por ello va a dejar de ser buena. Se relaja. Vemos a Glass pasarlas canutas, acompañado de una música que pasa bastante desapercibida (tal vez sea lo mejor, tal vez es lo que buscaban), mientras que el papel de “el malo de turno” (Tom Hardy) es, igualmente, admirable. Por cierto, la historia está basada en un hecho real.
 (Corre, que nos perdemos la Final de la Champions)

En fin, prefiero que la veas, antes de seguir destripándola más. Creo que, solo por los planos y por el paisaje, por su fotografía que es una maravilla, merece la pena verla. Ya me comentas.

P.D: Las imágenes no son mías, las he pillado de aquí y allí...



2 comentarios:

Carlos dijo...

La vi en el cine, donde se aprecia mucho mejor la excelente fotografía y los paisajes. La historia está muy vista, aunque como bien dices tú pocas veces con tanta crudeza y realismo. También le sobran 15-20 mins de metraje, porque se termina haciendo larga. Merecido Oscar, por fin, a Di Caprio.

Duncan de Gross dijo...

Si es cierto que, quizás, le sobra un poco de metraje. El montaje en general es fantástico. Y la historia, partiendo de un hecho verídico, no deja de ser el típico Western. Gracias por pasarte Carlos!!