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martes, 3 de enero de 2017

Titan A.E



        Tiene sus diecisiete años, lo sé, pero hasta hoy no la había visto. “Titan A.E”, de Don Bluth. La verdad es que ha llegado a mí de chiripa. Estaba marcada en 24.95, pero me la dejaban por 10 leuros, nueva, precintada, y gastos de envío incluidos. Y claro, a ese precio y en esas condiciones… ¿Le vas a decir que no?

       Estamos en el año 3028. Los Drej, una raza de alienígenas de color azul eléctrico, destruyen la Tierra dejando sólo unos pocos supervivientes. El motivo no lo veo muy claro, pero no me extrañaría que fuera porque TeleCinco emitiera “Sálvame” a nivel interestelar. Uno de los supervivientes, Cale, es apenas un niño, pero en él residirá el futuro de la humanidad.

       En su mano, grabado, tiene un mapa estelar donde aparece la ubicación de Titan, una nave (muy parecida a La Estrella de la Muerte de Star Wars) que les permitirá, a él y a su joven amiga Akima, crear un nuevo planeta Tierra, y comenzar desde cero.

        Lo malo es que medio Universo quiere saber la localización de dicha nave, la mayoría para destruirla. Los Drejs no querrán que TeleCinco vuelva a las andadas, supongo.

        Con una estética que mezcla los dibujos animados con el 3D, y con múltiples referencias, sobre todo a Star Wars y algunas escenas a “Galáctica, Estrella de Combate”, Titan A.E es, desde luego, una película muy entretenida, muy bien planteada en su historia y con muy buenos momentos. Después de visionarla, he leído que se ha transformado en casi una película de culto en el mundo de la animación, a pesar de que en su día no tuvo éxito y de que la mitad del personal que participó en su realización, dirección y producción, se arruinó con ella. Una lástima, porque merece la pena.


        P.D: La música es impresionante. Fántastica.

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