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sábado, 11 de junio de 2016

Crónicas de Jerusalén. Guy Deslisle


 (Crónicas de Jerusalén. Guy Deslisle)


       Hace ya, poco más de un año, me leí de un tirón, por recomendación de un amigo y compañero de trabajo: "Pyongyang" y "Crónicas Birmanas", editados en España por la fabulosa Editorial Astiberri (que para mi es sinónimo de calidad asegurada). Desde el principio, me encantó el trazo sencillo de Guy Deslisle, sin mayores complicaciones, sus personajes angulosos, sus grises y blancos y negros... Pero, sobre todo, su manera desenfadada de contarte las cosas.
(Con esta viñeta solté una carcajada)

        Con pequeñas historias, casi microrelatos, muchos de ellos sin ni una sola palabra, Guy te puede transmitir un hecho, una idea o una sensación. Ya lo pude ver, y disfrutar, con sus estancias en Corea del Norte y en Birmania (me niego a llamarla Myanmar, lo siento), y aquí lo vuelve a hacer, una vez más. "Crónicas de Jerusalén" es lo último que me he leído de él. Vuelve a repetir estilo, ¿Y para qué cambiarlo si te da tan buenos resultados?. Invita al lector a disfrutar de las anécdotas, del terrible día a día de los palestinos, de los checkpoints israelitas, de la tensión, de las mil comunidades religiosas que conviven en la ciudad santa (a veces bien, a veces mal)... E inevitablemente, leyendo, te acuerdas de "Palestina" de Joe Sacco (busca la referencia en este mismo blog, la escribí hace unos meses), que refleja más crudamente el día a día, la sombra de la cárcel, la muerte y la injusticia. 
(Guy Deslisle. Un tipo simpático)

        Guy tiene un estilo más amable, más socarrón, tiene su crítica mordaz, pero siguiendo el estilo de tira (no digo "cómica", pero si de viñeta) que se lee de un tirón.
(Viñetas sencillas, amables, personajes angulosos... Dan muy buen resultado)

        Son 336 páginas, en las que Guy explicará su año de estancia en Jerusalén, en compañía de su pareja (que trabaja para Médicos sin Fronteras) y sus dos hijos pequeños. Una lectura muy recomendable, interesante, y que te hará reflexionar, más de una vez.