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domingo, 28 de febrero de 2016

Rain Man

Rain Man. Si, Rain Man, lo reconozco. ¿Qué no la había visto?, pues no. Es la verdad. Una película con más de treinta años, pero yo no la había visto. Una película clásica, maulló Micho I de Gato desde el sofá. Pero yo, en serio, ni me había planteado verla antes...

 Me la he encontrado por un leuro en un kiosko, y me he dicho: ¿Por qué no?. Claro. Por un leuro me trago casi lo que sea. Y nada, me he puesto con ella, y ciertamente, me ha gustado mucho. Si no fuera por un kiki que hay por ahí, en la que no se ve nada, pero se escucha demasiado, incluso se la pondría a mi Primero de la ESO en una Tutoria... Pero mejor no. No, por que algún papi/mami puede poner el grito en el cielo a pesar de que en la caratula pone "Para todos los públicos".

¿Y de qué va la película?. Pues resulta que... Tom Cruise (Charlie), vendedor de coches bastante malo (para saber mucho de coches no vende ni uno) hereda de su padre fallecido (con el que no se hablaba desde hace muchos años por una discusión tonta de esas que ni te la crees...) un coche y un puñado de rosales (el tipo tenía una vena de floristera no descubierta). Al menos tiene a Valeria Golino de novia, que era un bellezón de los ochenta de pelo escardado e impresionante... (Ejem)

Entonces Charlie descubre que tiene un hermano (Dustin Hoffman) que ha heredado una pasta, tres minolles de dolares constantes y sonantes. Raymond (Dustin) lleva encerrado en una especie de Institución desde antes de la precuela de la película por que tiene un tipo de autismo. Y lo más lógico en este tipo de casos es secuestrar a tu hermano, ¿Quién no lo haría?, para llevártelo de su hogar (el dinero no tiene nada que ver) y enfrascarlo en unas trepidantes aventuras por el medio oeste americano, con moteles y luces de neón, coches de finales de los cuarenta, programas de los de antes (sin chismorreos). desiertos infinitos, lavanderías en mitad de la nada, cabinas telefónicas...

Ray demuestra sus habilidades a lo largo de la película, que no son moco de pavo: Matemáticas, literatura, memorización (que ya dijo la Lomce, la Logse y algún Orientador que no sirve para nada), un amplio conocimiento, que comparto plenamente, sobre calzoncillos y donde comprarlos. Todo aderezado con un buen estado nervioso, que igualmente hubiera compartido si me encierran más de dos minutos con un Tom Cruise ochentero que no ve más allá de sus gafas de playa (o quizás sea por culpa de las cejas).

Total, que Charlie comienza, poco a poco, a ver a su hermano Ray, no ya como un estorbo extravagante, si no como una especie de Caja Registradora que lo pispo te cuenta los palillos tirados por el suelo que te hace saltar la Banca del Caesar Palace de Las Vegas... Y como una gran verdad es que el roce hace el cariño, Charlie comienza a pensar que quizás no sea tan malo estar con su hermano (los dineros aparte, claro está), pero la Institución que acogía a Ray no lo ve tan claro...

Resumiendo, me ha gustado una barbaridad. Tiene un buen puñado de estatuillas doradas y un buen final, el amigo Dustin hace un gran papel y más que la música (que a veces me recordaba a Rondo Veneziano o a Miami Vice tocada a la flauta) me ha encantado la fotografía.