… Micho I de Gato se
agenció una pequeña cantimplora gatuna y yo iba con mis pantalones cortos y la
camiseta del Celtic de Glasgow…
La puerta del templo jónico, hexástilo,
Nuestra Señora de Démeter, estaba hasta las acroteras de personas venidas a la
procesión dedicada a la deidad del campo y la agricultura. Más de uno tenía ya
una media cogorza, y era bien temprano, y dedicaban chistes y exageradas
carcajadas a los compañeros de caminata.
Micho me había convencido, días atrás, para
hacer la procesión campestre, de ocho kilómetros
y medio, tras la imagen de la deidad que se mostraba generosa, con su
presencia, repartiendo frutos del campo extremeño, feliz por la vuelta (hace un
mes y medio) de su hija Perséfone.
Sus seguidores la llamaban a gritos “¡¡Diosa
Madre!!”, y más jocosamente “La distribuidora”, mientras le dedicaban alegres
cánticos en honor a ella, largos himnos homéricos de gratitud, y poco después,
bajo los efectos de la uva macerada, al propio Dionisios. Bajo un sol de
justicia, las cigüeñas compartían espacio aéreo con los Grifos de las Vegas
Bajas del Guadiana, y las arpías veían nuestro paso, inquietas, desde las
sombras de los eucaliptos del Guadiana. Micho disfrutaba del día y del paseo, y
yo, bajo una gorra amarilla del “Loro Parque”, buscaba una cara conocida entre
el gentío mientras le hincaba el diente a un bocata de tortilla de patatas…
Ten cuidado que te excomulgan jajajajaja.
ResponderEliminarjajajaja, el neopaganismo es la leche... :P
ResponderEliminarPrefiero el neo-Pangurismo. ;) Por cierto, Pangur está malito; mañana visita obligatoria al Peter-Rinario. Estoy triste. No puede saltar a sus sitios favoritos, ni altos ni bajos. :´(
ResponderEliminarVaya Pangur!!, espero que no sea nada de nada, mucho ánimo!!
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