
Sobre gustos hay mucho escrito, pero poco editado. Maullando desde 2008... Somos el blog extremeño de entretenimiento, activo, más longevo, hasta la fecha: Con reseñas de cómics, libros, películas, series, gatos, y asuntos varios (relatos cortos y reflexiones). Con más de 4600 entradas publicadas, y 800 etiquetas de todo tipo. Bienvenid@ al Patio-Lavadero.
lunes, 23 de agosto de 2010
El Concepto de Libertad...

viernes, 20 de agosto de 2010
Haciendo planes con Micho.

lunes, 16 de agosto de 2010
Qué Calor...

No tengo ganas ni de leer, siguió comentando mientras yo daba una pincelada certera y gruesa a un lienzo. ¿Qué estabas leyendo ahora Micho?, inquirí sin apartar mi miope vista del manchado lienzo. Un librito de Paul Valery y acabando “Camino de Servidumbre” de Hayek, maulló lastimero incorporándose a cámara lenta. Lanzó un tremendo bostezo y se dirigió a la Gatera Real, también tengo empezado “El Manantial” de Ayn Rand, dijo enigmático.
viernes, 6 de agosto de 2010
Arte Deconstructivista.
El Verano está siendo muy fructífero desde el punto de vista artístico. El deconstructivismo sigue intentando hacerse un hueco en el panorama artístico actual, creando una nueva y espontánea tendencia. Aquí os dejo algunas obritas que hemos realizado tanto Micho I de Gato como yo a la luz de las velas del Patio-Lavadero, entre tragos de absentas y conversaciones filosóficas y literarias... Bajo las estrellas de Orión. Tengo referencias de Toto Estirado y de Juan Barjola, entre otros muchos...La Primera obra: Mujeres deconstructivistas representa dos mujeres, una de ellas desnuda de cintura para arriba con gafas que muestra un brazo alzado. La otra vestida, con corbata, muestra remarcado el pubis, sobre un fondo naranja neutro. A Micho le gusta el cuadro...

Galaxia o Noche de Arandelas muestra una serie de planetoides o estrellas de diferentes núcleos y tamaños que se expanden por el lienzo, brillando en su particular universo. Micho ve referencias conceptuales en mi obra... Micho asegura que pueden ser referencias inconscientes a las continuas miodesopsias que fagocitan mi humor vitreo y que acabarán por dejarme ciego en unos años.
"Jugadores de Cartas" es uno de los cuadros deconstructivistas más representativos de mi trayectoria. Lo realice hace un año aroximadamente. Creo que es una obra simpática, narrativa, donde no faltan mis características miodesopsias.
"Mujeres con Carrito de Bebé": Badayork, Agosto con 44 grados a la sombra a las tres y media de la tarde. Leía el periódico (y tomaba un café) en una tasca del extrarradio, junto a dos borrachos que me señalaban con el dedo y se meaban de la risa por mi presencia, cuando por el sucio cristal vi pasar a dos mujeres que empujaban un carrito de bebé. Atravesaban un descampado de polvo, pulgas, moscas y matojos secos y decidí tomar algunos bocetos de ellas. El dueño del bar me echó del garito por ser perturbador intelectual, lo cual hizo llorar a uno de los borrachos. Micho I de Gato dice que es una obra de transicción.
Espero que os gusten estas obritas deconstructivistas, en una próxima entrada pondremos alguna foto más. Micho I de Gato asegura la absenta unida al óleo que utilizo de los chinos en mis continuos Procesos Artísticos comienza a afectarme con un incipiente Saturnismo. Habrá que verlo... Besotes&Absentas y un acalorado Miiaaauu de parte de Micho.
jueves, 29 de julio de 2010
Tántalo

El pasado domingo, aprovechando las altas temperaturas que nos acometían, a las que el huraño Hefestos no envidiará en su fragua, siempre activa a pesar de la pertinaz crisis económica (las guerras, avaladas o no por la ONU, no saben de crisis y si de muerte y locura ), decidimos hacer un picnic, tanto Micho I de Gato como yo, Duncan de Gross, nacido bajo la Constelación de Orión, en un paraje cercano, a orillas del malsano y mosquitero Guadiana. En nuestro sopor matábamos el tiempo, bajo la sombra de terribles eucaliptos, regalo del Plan Badayork, cuyas raíces dejan la tierra como un páramo australiano al poco de crecer, es decir: Incultivable y reseca, hogar de infecto polvo y traicioneras pulgas… Cuando vimos a un hombre, decrépito y harapiento, que en voz alta, maldecía a todos los dioses. Con desesperación se acercaba a la orilla infecta del Guadiana, campo de entrenamiento de submarinos portugueses otrora envidia de ríos, recreo de ninfas, y cuando sus labios estaban a punto de beber de aquella agua mortal, esta se retiraba, espantada, ante su presencia.
Podían ser que los 44 grados que caían en el solaz, y el medio litro de absenta acompañada de tortillas de patatas y melón que nos habíamos hincado, tanto mi felino amigo como yo (Micho no bebe absenta, pero se pirra por la tortilla y el melón) mientras discutíamos sobre el existencialismo en la obra de Kierkegaard , nos afectara a mente y miopes ojos, lar de miodesopsias traviesas que acabaran por convertirme en afiliado de la ONCE, pero en todas las ocasiones en las que el pobre y desesperado tipo se acercaba a la orilla, el locuaz acontecimiento se repetía.
- Oh, Terribles y desdichados dioses. Yo, Tántalo, que en el pasado disfruté del néctar y la ambrosia en vuestra compañía, que de yerno tengo al mismísimo Poseidón, y ahora no disfruto ni de la infectada presencia de un sorbo del milenario Guadiana para satisfacer mis ansias, ni de un percasol espinado para acallar el rugir de mis entrañas… - Gritaba mientras alzaba las manos.
Micho I de Gato y yo nos mirábamos, absortos y confusos, ante tal espectáculo. Impotentes ante la rabia que explotaba a solo unos metros de nosotros.
- Ofrécele un trozo de tortilla. – Ronroneó Micho I de Gato, y echó su cabecita blanquinegra sobre la manta en la que nos aposentábamos mientras entonaba sus enigmáticos ojos, que se reducían a dos finas líneas negras sobre un fondo amarillo.
- No creo que sirva de mucho. – Le comenté echando un trago a la absenta, mientras el tipo comenzaba a cruzar el Guadiana, apartando las aguas ante la presencia de sus labios, sin mojarse un ápice y gritando que para seguir así, querría vivir en el Tártaro (también en la Provincia de Badayork).
viernes, 16 de julio de 2010
Limpieza con Saint-Saens

La casa estaba patas arriba. La verdad es que hasta el Patio-Lavadero ofrecía una imagen un tanto de abandono. Así que ni corto ni perezoso, mientras oía a Saint-Saens y su danza macabra, me puse a limpiar todo. Recogí los periódicos que Micho tenía tirados por el Salón, limpié el Arenero Real, (que ya lo iba necesitando), pasé un paño por la entrada de la Gatera Real que en su día Michel IV remató con mármol de Carrara, rescaté del suelo de la cocina “Principiantes” de Raymond Carver y “Necrópolis” de Boris Pahor que Micho había estado leyendo, metí en el fregadero un par de platos sucios, mis vasos de los chupitos de absenta y fregué el suelo de las habitaciones mientras tenía entretenido a Micho con un documental sobre el Arte Románico en Castilla-León que tenía grabado desde hacía un tiempo. Tardé un par de horas, quizás tres, pero mereció la pena el esfuerzo para ver relucir la casa de nuevo. No hay nada como estar en casa de nuevo, pensé mientras lavaba la loza y un grifo, proveniente de Las Vegas del Guadiana pasaba volando, no muy lejos, sobre los tejados de Badayork con una oveja entre sus garras…
lunes, 12 de julio de 2010
De nuevo en casa...
lunes, 21 de junio de 2010
jueves, 17 de junio de 2010
Tú no sales así de casa...Meoww!!
...A mamá no le gustó que el pequeño gatito nos saliera tan moderno con el sombrerito en la cabeza, ¿Solución?, un buen soplamocos...Lo peor es que ahora la pueden denunciar y la Junta se plantea retirarle la custodia del minino por malos tratos...
martes, 15 de junio de 2010
Los Mimos Gemelos.

Rendido ante la pesadez de Micho, me acerqué al platillo de metal que había junto a los pies de los gemelos, había varias monedas de diez y veinte céntimos y un par de cincuenta también. Saqué un euro resoplando y lo deposité en el platillo diciéndoles: “Estaríais mejor buscando trabajo por las Vegas del Guadiana”, pero los gemelos no contestaron. Cuando oyeron el tintineo de la moneda al caer en el platillo hicieron un fugaz Moon Walker simétrico que hizo las delicias de Micho, que maulló de contento, y enseguida volvieron a quedarse quietos, completamente rectos, con un el pie izquierdo más adelantado que el derecho, ambos con aquella enigmática sonrisa y con los ojos almendrados clavados en el sol que se ponía al final de la Avenida…
martes, 8 de junio de 2010
El Principio de tu Fin.

Los gorriones revoloteaban alrededor de los pequeños charcos de agua que se habían formado, y el frescor de las plantas de la terraza, fundamentalmente enredaderas, se agradecía. La portada del periódico hablaba de victorias deportivas locales y de escándalos políticos. En mitad de mi lectura, llegó un coche azul hasta el aparcamiento cercano, creo que era un Citroën Picasso. En un principio no reparé mucho en su presencia, pero me llamó la atención que el vehículo se parara justo en medio del aparcamiento, sin tomar cualquiera de las plazas libres. Dejé el periódico encima de la mesa y pude ver como un tipo que había bajado, sin apagar el motor, daba la vuelta por detrás y abría una de las puertas laterales, la que daba justo enfrente de mí.
Del coche se bajó jovial y jocoso, un perdiguero negro azabache, que movía el rabo continuamente de un lado para otro mientras olfateaba el suelo. Entonces, el tipo del coche, que rondaría los cuarenta años, cerró la puerta y volvió al asiento del conductor. Arrancó y se perdió de mi vista.
Allí, en mitad de la nada. El perro se quedó mirando la huida ruin sin dejar de mover el rabo ni un solo instante. No creo que el animal tuviera más de dos años. Le di un sorbo a mi café, ciertamente inquieto, ya que no estaba acostumbrado a presenciar escenas tan deshumanas como la que había tenido el dudoso placer de observar. El perro estuvo a pleno sol alrededor de unos diez minutos, después se vino a buscar el refugio de la sombra entre las enredaderas de la puerta, sin dejar de mover el rabo, y sin quitarle la vista a la carretera. Es el principio de tu fin, compañero – fue realmente lo que pensé. Y me entristecí mucho ante aquella estampa de fidelidad y amor animal claramente vilipendiada y pisoteada por un cobarde. Absorto estaba en mis pensamientos cuando la voz del camarero, tras de mí, me sobresaltó: Esto pasa casi todas las semanas, comentó. Distinto coche, distinto tipo, distinto perro, misma historia… Me imagino, le respondí intentando ocultar mi rabia, mi tristeza y mi congoja, y de un sorbo me terminé el café.
lunes, 31 de mayo de 2010
F-18 sobre el Patio-Lavadero
¿Pero esto qué es?, maulló Micho I de Gato mientras de un salto buscaba refugio debajo de la mesa. Un ruido ensordecedor había hecho retumbar todo el piso. En un principio pensamos que era una manada de grifos legendarios que intentaban arrancarnos el tejado y ampliar de paso el Patio-Lavadero con mortiferas garras que hubieran hecho palidecer al propio Perseo, habitante seguro de los Campos Eliseos, pero tras asomarnos raudos por la ventana pudimos ver una pareja de F-18 volando muy bajito en dirección al Guadiana. “Crónicas Marcianas”, el libro de Ray Bradbury que en ese momento leía Micho, había ido a parar a mis pies, y el pobre felino de eterno frac temblaba ante el recuerdo del tempranero, tremendo e inesperado ruido de los motores.
Asómate Micho, le dije. Son aviones. Y con la curiosidad que caracteriza a los gatos, Micho I de Gato se plantó en el quicio de la ventana en el mismo momento en que la Patrulla Águila realizaba una imposible voltereta aérea. ¡¡Qué moscas más grandes!!, maulló sorprendido, y yo sólo pude sonreirme mientras le recogía el libro y se lo depositaba en su puff...
lunes, 17 de mayo de 2010
El regular vuelo de las moscas.

- ¿En serio?. – Le inquirí incrédulo.
- No. Realmente siguen unos patrones muy bien definidos. Sólo cuando sienten una amenaza o son molestadas rompen ese patrón y efectúan vuelos aparentemente confusos, asimétricos, que en realidad son maniobras evasivas.
- Simplemente me he estado fijando en ellas… -. Maulló Micho divertido. - …Ya sabes lo que me gusta atraparlas cuando buscan, desesperadas, una salida en la transparencia de los cristales de las ventanas… En pleno vuelo, no podría atraparlas, pero deduzco en muchas ocasiones el rápido cambio de rumbo que toman, sus vertiginosos giros…-
- Si, lo sé. Te he visto darles zarpazos, muchos de ellos fallidos… - Sonreí. - ¿Qué lees?. – Le pregunté cambiando de tema.
- “Invisibles” de Paul Auster, ronroneó Micho. Y la tarde acabó con un interesante diálogo sobre la influencia de la Literatura Francesa en la vida social de los gatos anarco-sindicalistas…
martes, 11 de mayo de 2010
Gato Protector
... Micho I de Gato asegura que posiblemente él hubiera reaccionado igual que su colega gatuno (curiosamente otro "gato frac"). Os comento el video resumidamente: Canguro que cuida a niño, vaso roto, gato que reacciona... No tiene desperdicio...
lunes, 3 de mayo de 2010
La Chica del Ánfora

Entonces Micho calló un instante y me preguntó casi en un susurro, con aire distraído, mientras mecía los blancos bigotes como un dandy del S.XIX: “¿Te has fijado en esa chica?. Es muy rara, sostiene un ánfora en las manos y no le quita ojo…”. Me giré hacía donde mi felino acompañante, de elegante frac, dirigía sus estrechas pupilas y reconocí a la chica enseguida. Sentada casi junto a nosotros estaba Pandora. Una chica que había conocido hace unos años, en la noche bohemia de Badayork, justo antes de que unos simpáticos francotiradores acribillaran nuestro Salón desde un helicóptero tras unas duras críticas de Michel II de Gato al régimen democrático del Sr. Putin (¿Lo recordáis?: Revisad la entrada “Crónicas de un gato 5”).
Atada siempre a un ánfora de Figuras Negras que representaba a un tipo robando una antorcha a unos barbudos en sisa de una especie de templo rodeado de nubes, la melancólica y solitaria Pandora iba de aquí para allá, mordiéndose el labio inferior de forma reflexiva, mientras asía con fuerza su enigmática pertenencia. Como un alma en pena entraba en los locales nocturnos y observaba sin tomar nada. Miraba el ánfora pensativa y acariciaba casi con temor el enorme tapón de corcho extremeño que sellaba su contenido.
- ¿Qué llevas ahí dentro?. Preguntó con minina curiosidad Micho I de Gato mientras se sentaba, inquieto, sobre sus cuartos traseros.
Pandora alzó sus enormes ojos grises, le miró, y sonrió con tristeza. “Ya nada”, le contestó con un hilo de voz. “…O casi nada…”, susurró bajando de nuevo la mirada hacia el enorme tapón. Entonces calló. Yo le di un sorbo a mi café negro, y Micho, que parecía estar saliendo de un trance hipnótico me preguntó: “¿De qué hablábamos?”. “De cine chino.”, le contesté dedicándole mi característica media sonrisa tras mi descuidada perilla.
lunes, 26 de abril de 2010
El Vuelo de Altaris
jueves, 22 de abril de 2010
¿Qué es para ti la felicidad?

martes, 20 de abril de 2010
El Violinista en el Tejado

“No paro, Micho.“ le comenté echándome a su lado. “Entre exámenes, reuniones y viajes… No tengo ni un minuto para escribir en Arte Extremadura o estudiar las oposiciones, y comienzan el 25 de Junio…”. Micho ladeó la cabeza, olfateando con su hocico el aire. “Te veo de nuevo en el paro, Duncan de Gross.” Maulló. Y la sola idea de verme de nuevo buscando trabajo hizo que un escalofrío me recorriera la medula espinal de arriba abajo. Eso y que me había apoyado encima de una piedra. “Míralo por el lado bueno…”, susurró Micho enigmático, “…Volverás a vivir intensamente la boheme de nuevo. Nuevas performances, nuevos cuadros y poemas… Y, en circunstancias extremas es cuando Clio, la ligera de ropa, te dicta al oido las mejores historias...”, remató mientras se levantaba, y con la elegancia que un gato frac puede tener, se dirigió a la puerta. “¿Qué vamos a ver esta noche?”, preguntó jovial, cambiando radicalmente de conversación. “El violinista en el Tejado”, le contesté incorporándome. “Bien, parece interesante.” susurró, y su sombra desapareció tras la esquina del pasillo.
lunes, 12 de abril de 2010
La Mecánica del Corazón.
