Борьба добра со злом
Extraña alianza la que tienen estos dos cuervos contar el gato marrón y blanco... La cosa parece que va a cambiar cuando aparece un posible aliado gatuno... ¿O tal vez no?.
Sobre gustos hay mucho escrito, pero poco editado. Maullando desde 2008... Somos el blog extremeño de entretenimiento, activo, más longevo, hasta la fecha: Con reseñas de cómics, libros, películas, series, gatos, y asuntos varios (relatos cortos y reflexiones). Con más de 4600 entradas publicadas, y 800 etiquetas de todo tipo. Bienvenid@ al Patio-Lavadero.
Llegamos con un sol de justicia a Elvas. Micho, pensativo, observaba todo a su alrededor con una mezcla de estupefacción y sorpresa, era la primera vez que lo llevaba a comer a Portugal. Te va a encantar el “frango” y el bacalao dorado Micho, le dije nada más cruzar la frontera de Caya mientras miles de miodesopsias, revueltas por la claridad de abril, revoloteaban por mis corneas y Micho disfrutaba con sus pupilas reducidas a una escueta línea en un fondo amarillo, del radiante sol que brillaba en su pelaje de gato-frac.
El restaurante, por llamarlo de alguna manera, se llamaba “As Saudades”, estaba a tres kilómetros pasando Elvas, era una vieja casa de campo reestructurada, un planetoide habitado en medio del campo alentejano, y tenía un aparcamiento de tierra, tapado por una chapa ondulada que en vez de retener los rayos solares, los multiplicaba, haciendo que los pobres comensales recién llegados a aquel inhóspito lugar salieran escopetados de sus coches, como hormigas rabiosas, hacía la seguridad del aire acondicionado del local.
En la puerta había un cartel advirtiendo que estaba prohibida la entrada de perros, pero no decía nada de gatos, así que Micho y yo entramos mientras le comentaba que era lógico. Gato es sinónimo de ser Civilizado, aunque Micho, muy diplomático, se guardó su opinión al respecto.
La sorpresa del camarero que nos recibió en la entrada del local fue mayúscula. Pensé que nuestra fama nos precedía, al fin y al cabo, he realizado muchas Perfomances por en Badayork y en otras partes de Extremadura, a veces vestido, a veces desnudo y otras veces (la mayoría) desnudo y además borracho de absenta… He salido en la prensa en diversas ocasiones por motivo de mi admirado arte deconstructivista y como escritor de inquietantes Relatos Cortos, y Micho I de Gato, aunque quizás menos conocido, ha publicado un Manual titulado “Cómo cultivar y consumir la Yerba Gatera: 200 Casos Prácticos” y está escribiendo una Enciclopedia Universal de Jazz, que aunque va por el Volumen I y por el apartado Aa, (van a ser 94 tomos de 3.500 páginas cada uno, asegura Micho) ya empieza a ser famosa en Badayork, o al menos, de lo contrario no nos convence nadie…
“Boa tarde”, dije afable, “temos uma mesa reservada para dois, somos Duncan de Gross e Micho I de Gato”, seguí con mi característico “Portuñol” fronterizo, ofreciéndole mi mejor sonrisa empastada.
“Buenas Tardes Señor De Gross”, contestó el camarero con una sonrisita nerviosa en un perfecto castellano, mientras parte de los comensales que había en el salón contiguo se giraban hacía nosotros como liebres que acaban de salir de una madriguera. “Está prohibida la entrada de gatos en el local”, dijo el camarero en un tono ridículo, mientras señalaba a Micho, el cual echó sus puntiagudas orejas de gato para atrás al oír tal idiotez. “¿Cómo es posible?”, pregunté sorprendido, mientras los comensales comenzaban a murmurar entre ellos y a señalarnos descaradamente con sus dedos acusadores. “Baje la voz, no se exalte, Señor De Gross…”, pidió reconciliador, el camarero. Pero yo estaba sumamente indignado, “¿Cómo es posible esta falta de respeto?”, insistí. “Me parece una muestra total de racismo y un atentado contra los derechos cívico-sociales de los gatos…”, grité. Micho comenzó a maullar igualmente, y a bufar al camarero, erizándose como un globo mientras metía su elegante cola entre las patas y echaba orejas y bigotes hacía atrás, estaba francamente mosqueado. “Le pediría por favor…”, continuó el camarero mientras le hacía un gesto a otros dos compañeros suyos, que como obedientes esbirros, se acercaban a nosotros por uno de los pasillos, esquivando a los sorprendidos comensales, que seguramente compartían con nosotros la sorpresa ante tal indignidad y falta de ética profesional…
“No me pida nada, oiga”, le grité saliendo del local con un enfurecido Micho que veía como atentaban contra sus derechos y dignidades de gato. “Le escribiremos a la ONU, no le quepa duda, informando de este atropello...Venga Micho…”, grité rojo de rabia, “…Te invito a comer a Burguer King”, le dije, y salimos de allí…
P.D: La foto es de Micho I de Gato, ha salido un poco movida porque se la hice por la tarde y yo tenía tres absentas encima. Micho sólo se había bebido un descafeinado de sobre.

…Después dicen que los tomates son caros, pero fue Micho I de Gato quien se fijo en el anuncio (y posterior suceso) en el periódico local, en el cual, se precisaba de urgencia un agricultor o ganadero que fuera capaz de someter a los toros de Hefestos, y plantar con la ayuda de ellos, y de las subvenciones europeas y de la Junta de Extremadura para el campo, la inhóspita cosecha de Eetes, un propietario agrícola con vastas extensiones de tierras en la dehesa extremeña que le da por plantar dientes de serpiente o de dragón, según la temporada, que suelen dar como fruto esqueletos armados hasta los dientes, poco productivos en el mercado internacional, pero muy amenos en el ámbito local porque les da por atacar a otros propietarios de las Vegas del Guadiana, sindicalistas o Guardias Civiles en los caminos rurales... La gente suele decir que son cosas de su hija Medea, una chica Gótica un poco altanera conocida por sus innumerables ligues en la noche y bohemia pacense…
El trabajo no era fácil, ya que los dos toros de Hefestos, de fuertes pezuñas de bronce y conocidos en toda Extremadura por su linaje y bravura, tienen la característica de que suelen exhalar fuego por sus fauces, y claro, más de un valiente (o loco temerario) ha acabado en la Unidad de Quemados Intensivos del Hospital Ciudad de Badayork al tratar con estos indomesticables animales. Pero el premio por tan ardua tarea merecía la pena: Un Vellocino de Oro de 24 quilates, algo muy jugoso (aunque poco práctico de usar) para los tiempos que corren y que siempre puedes vender en uno de esos locales de COMPRO ORO (en opinión de Micho I de Gato)…
Fueron muchos los que se presentaron a la Oferta de Empleo, casi todos obligados por el SEXPE (Servicio Extremeño Público de Empleo), pero todos adujeron diversos motivos para rechazar tan delicada misión: “…A mí es que me mandan aquí y es que yo siempre he trabajado de camarero…”, “…A mi es que se me ha terminado el subsidio y me obligan a venir aquí…” y cosas parecidas, y tuvo que ser uno de los chicos raros de nuestro barrio, Jasón, quien hiciera el trabajo…
Jasón suele pasearse por la Avenida, Micho y yo lo vemos muy a menudo desde nuestra ventana, con una piel de pantera, una lanza en cada mano y el pie izquierdo desnudo (él dice que perdió su sandalia cruzando el Guadiana). En realidad, no es de Badayork, pero vive exiliado aquí por unos derechos dinásticos que tuvo con cierto hermano, y suele juntarse con un grupo de colegas que se autodenominan Los Argonautas (entre los que está mi ex monitor de gimnasio, Heracles) un tanto locos, como él…
El caso es que Jasón se presentó en la finca de Eetes con la intención de cumplir con su cometido, le hacía falta el dinero para comprarse algo de indumentaria, renovar vestuario y estilo estético de una vez, y nada más poner un pie en el rancho de Eetes, Medea, la hija de este, se enamoró perdidamente de él, ofreciéndose para ayudarlo en su misión, a cambio de su amor, de una boda en el Templo Nuestra Señora de Hera de Badayork, y de una vida juntos en una VPO (Vivienda de Protección Oficial) de 55 m2 con patio-lavadero y garaje, a lo que Jasón contestó afirmativamente…
P.D: Micho I de Gato os invita a que, por vuestra cuenta, investiguéis como acabo la historia de nuestro amigo Jasón…Merece la pena…

Hace mucho tiempo (concretamente 4 meses) que no os preguntamos que estáis leyendo. Micho I de Gato ha comenzado a leer “Azul” de Rubén Darío (en dos años de vida hay clásicos imprescindibles que aún no se ha leído), aparte de la revista “Yerba Gatera”… Ha dejado de lado, supongo que momentáneamente, a los autores anarco-capitalistas que tanto le fascinan… Y yo, Duncan de Gross, su fiel compañero de piso y nacido bajo el Signo de Orión, estoy con un librito de relatos cortos de Sergi Pàmies titulado “Si te comes un limón sin hacer muecas” de Anagrama, una verdadera joyita muy recomendable. ¿Y tú qué estás leyendo?.

Micho I de Gato me insistió mucho la semana pasada. Quería cultivar hierba, ronroneaba, su propia yerba. En un principio, no me hizo mucha gracia que Micho se pusiera a cultivar yerba en el Patio-Lavadero, pero pronto me convenció de que era solo para consumo propio, y como es un gato muy sano, (al contrario que mi difunto Michel IV de Gato que se ponía hasta arriba de Bloody Mary), y ante el posible aluvión de tesis libertarias que podía caerme encima… Acabé por ceder.
El resultado es el que veis en la imagen. La plantación de yerba gatera, o gatuna, de Micho I de Gato, para consumo propio. En apenas una semana de luz y riego, ha obtenido su propia cosecha, que le hace el gato más feliz de todo Badayork. La saborea con un envidiable ronroneo todas las mañanas mientras me habla de las benéficas cualidades de consumir yerba gatera, de cómo te limpia el estomago, la mente, las 411 clases distintas de yerba gatera que conoce, de cómo beberla en infusión, etc… Hasta se ha suscrito a la Revista “Yerba Gatera” y le han regalado una pipa, por si se la quiere fumar… Ya le he dicho que tenga cuidado, no vaya a ser que se enganche a la yerba, y él me ha contestado que si yo no pensé lo pispo cuando me bebí mi primera absenta…
… Touché…

Nuestro amigo (y lector) Juan Diego Molina (de Castellón) nos ha dedicado una foto-composición, a Micho I de Gato y a mí, utilizando nuestras láminas deconstructivistas. La verdad es que estamos maravillados con ella y queríamos compartirla con todos vosotros, contadores de estrellas. ¡¡Espero que os guste como a nosotros!!
Hola Amigos/as, recordaros que desde hace un mes tenemos a la venta nuestro tercer librito de Relatos Cortos, “Los Mecanismos Arrugados”, que incluye un relato corto protagonizado por Duncan de Gross y Micho I de Gato y otra veintena de todo tipo: Realistas, de Ciencia-Ficción, Oníricos, Pesimistas, etc…
¿Cómo adquirirlo?, muy fácil, a través de nuestro correo electrónico (duncandegross@yahoo.es). Nos mandáis vuestros datos personales y en un plazo de una semana lo tendréis contra-rembolso en casa. Su precio es de 12 Leuros, con todos los gastos incluidos (Envíos a toda Aspanya). Se mandan dedicados, firmados y adjuntamos una lámina deconstructivista (de las que suelo hacer cuando tengo dos absentas en el cuerpo) y un relato corto inédito firmado y dedicado. Es una (pensamos) muy buena oferta, y os encantará.
También nos queda algo de la Segunda Edición de “El Vuelo de Altaris”, nuestro segundo libro, al mismo precio y con los consiguientes relato y lámina. Y el Pack de los dos libros, “El Vuelo de Altaris” y “Los Mecanismos Arrugados” por 18 Leuros (todo incluido)+lámina+relato corto inédito.
Tras esta entrada publicitaria, prometemos en breve una nueva aventura mitológica de Micho I de Gato. Muchas Gracias a todos/as.
¡¡¡Absentas&Miaaauuss!!!

Realmente fue a Micho a quién se le ocurrió la idea. Yo ya había hecho algunas performances en contra de la guerra de Irak y Afganistán en compañía de mi difunto Michel IV de Gato, pero nunca con Micho.
El caso era sencillo. Simplemente íbamos a ir a la puerta del Ayuntamiento de Badayork, el sábado por la tarde, a protestar por la guerra de Libia. Micho afirma que no hay guerras legales ni ilegales, sino que todos son guerras, y que en las guerras hay muertos, desolación, destrucción… Y que la resolución de la Onu al respecto le parece servil, ya que hay, y ha habido, guerras en diversos puntos del planeta y la Onu mira para otro lado o le hace la vista gorda a determinados sátrapas… Y la verdad es que no me negué a su propuesta, incluso me apetecía explotar, de nuevo, esa vena revolucionaria que estaba anquilosada por mi vida de parado que no encuentra trabajo ni debajo de las piedras, sofá y tragos de absenta hasta que caigo ciego y redondo al suelo.
Eran las seis de la tarde cuando nos presentamos allí. Por la mañana había hecho un cartel con un GUERRA NO que llevaba colgado al cuello, y Micho pronto comenzó a maullar lastimeramente a las puertas del Ayuntamiento, de estilo colonial.
“Guerra No, Guerra No…”, gritaba yo, mientras Micho, junto a mí, maullaba sus consignas. La gente pasaba junto a nosotros, sin apenas mirarnos: Jóvenes que parecían ir a tomar un café vespertino y que se rieron a carcajadas al ver al gato frac maullando, un par de barrenderos que fumaban mientras oían en futbol en un transistor y nos miraban de reojo, y una anciana que nos dio una moneda de dos euros diciéndonos que ella había pasado mucha hambre en la post-guerra. Unos chicos, de unos 14-15 años, pasaron volando en bicicleta y nos dedicaron un sonoro “Payasos de Mierda” y un tipo con bigote nos llamó “Comunistas de los cojones”, cosa que a Micho no le hizo mucha gracia, bufó bastante, porque él se declara anarco-capitalista…
Al cabo de media hora, y ante la falta de apoyo popular (ni siquiera vino la policía a detenernos, algo habitual cuando las performances las protagonizaba Michel IV de Gato), decidimos gastarnos los dos euros de la anciana en un café reparador, en una terracita cercana, mientras discutíamos sobre la poesía de Paul Valery, Tagore y Cavafis…
P.D: Micho se pidió descafeinado con sacarina servido en un platito…

…Las primeras estrellas comenzaban a despuntar en el cielo del Patio-Lavadero, y Diana Krall acompañaba nuestros pensamientos con su “You Call It Madness”. Micho I de Gato intentó buscar Orión, pero aún no había despertado mi constelación en el firmamento. La avenida se llenaba de luces de neón, de coches precipitados y de personas que volvían del trabajo. Pude distinguir a Sísifo arrastrando su enrome maleta de vuelta del autobús, y como los grifos volvían de las Vegas del Guadiana. El día moría, y yo seguía sin trabajar. Micho pareció leerme la mente. No te preocupes Duncan, ronroneó, estamos bien, ¿No?, y yo le dediqué una sonrisa y un leve gesto con la cabeza. Llevaba ya tres absentas y habíamos estado hablando de todo un poco, en una confortable velada vespertina, aunque sobretodo habíamos hecho más hincapié en las Crisis Balcánicas que habían precipitado la Primera Guerra Mundial. El gato frac aludía a la inevitabilidad del conflicto, mientras que yo defendía la falta de diplomacia en su día del Gobierno Alemán… Y así, mientras Diana Krall nos dedicaba un piano fantástico, vimos aparecer Orión, y pronto, enfrascados, contamos estrellas…

…Me levanté con una resaca espantosa. No recuerdo bien qué hora era cuando llegó mi diosa, Atenea, y se puso a discutir con Micho sobre grupos y cantantes de Jazz, y su influencia en la cultura y arte contemporáneo. Ver discutir a un gato y a una diosa mitológica sobre música puede ser muy ameno, sobre todo cuando en el salón de casa, mientras

diluvia fuera, cada uno propone un cd y lo escuchamos, lo disfrutamos, bebemos, y hablamos largo y tendido sobre ello…
Pero no todo fue Jazz y absenta, también tuvimos tiempo para hablar sobre las novedades del barrio. Mi diosa, enemiga del Paracetamol y del sistema educativo aspanyol, desconocía la historia, comidilla de todos, de la pobre Dánae y su padre Acrisio, que seguía hecho una furia porque su hija insistía estar encinta por culpa, exclusiva, de una lluvia de oro que se había colado por la ventana de su habitación…
Intrigada, nos confesó, apoyada en nuestra mesa camilla, que esta misma semana había oído la historia de una joven, una tal Leda, que aseguraba tajante, haber sido violada por un cisne que huía de un águila a orillas del vetusto Guadiana, bajo la Constelación de Orión, hará unos tres-cuatro meses, y que los espantados médicos y ginecólogos les habían hecho una ecografía donde se veía, claramente, que no traía a este raro mundo a un bebé, sino a dos huevos incubados…
Debió ser entonces cuando me quedé dormido, a la cuarta o quinta absenta, con una media sonrisa en mi empastada boca, mientras Micho le maullaba a la deidad griega que, como cantante de Jazz, él prefería a Cassandra Wilson…
Hola Amigos/as, después de todo un año de trabajo, por fin podemos presentaros “Los Mecanismos Arrugados”. Es nuestro tercer trabajo, después de las aventuras mitológicas del entrañable Michel IV de Gato en “¿Cómo Quieres Que Cuente Estrellas?” y de los Relatos Cortos de “El Vuelo de Altaris”, seguimos en la misma línea de estos para dar un paso más, un poco más realista, dentro de los Relatos Cortos. “Los Mecanismos Arrugados” busca en su casi treintena de Relatos el guiño con el lector, la sonrisa dadá, pero también la verdad del perdedor, la melancolía y el absurdo al que puede llegar la vida.
Ya lo tenéis a la venta a través de Internet http://www.bubok.com/libros/199481/Los-Mecanismos-Arrugados (Su precio es de 19,02, con todos los Gastos Incluidos)… Pero desde el día 5 de Marzo, al igual que ya hicimos con la Segunda Edición de “El Vuelo de Altaris”, Micho I de Gato y un servidor, Duncan de Gross, los ponemos a la venta por correo contra-rembolso. Su precio es excepcional, 12 leuros a cualquier punto de Aspanya (Gastos de Envío Incluidos) donde incluiremos, con el envío, una de nuestras conocidas láminas deconstructivistas. Mándanos un correo con tus datos a duncandegross@yahoo.es y a partir del próximo día 5, Micho I de Gato y yo, nos pondremos a enviar los primeros libritos (también nos quedan ejemplares de los libros anteriores por si estas interesado/a).
Esperamos que este nuevo trabajo os guste, y que al igual que “¿Cómo Quieres Que Cuente Estrellas?” y “El Vuelo de Altaris”, pueda formar parte de vuestra biblioteca. Gracias de todo corazón por estar ahí y seguirnos, para nosotros es muy importante. Gracias. Absentas&Miaus.
P.D. La portada del nuevo libro es uno de mis cuadros deconstructivistas llamado “Cromático Carnaval Gatuno” que para el libro he rebautizado como “Arquitectura Utópica de los Destinos”. :P

Acrisio estaba muy enfadado. Comentó mientras compraba el pan, que su hija, la bella y dulce Dánae, estaba embarazada. Ella, que siempre está en casa, encerrada en su habitación de la quinta planta del Edificio Bronce estudiando oposiciones de auxiliar administrativo de la Junta de Extremadura… Ella, que apenas sale con amigas, y menos con amigos… Que es una chica responsable… Ella, la joven y hermosa Dánae, embarazada…
Y lo peor no es eso, decía el vetusto Acrisio mientras meneaba en el aire la mano con la que asía la prensa local, lo peor es que no sabe de quién está embarazada, ¿Te lo puedes creer?, le inquiría a la panadera que pedía comprensión al airado padre. La muy descarada llora, solloza, y le echa la culpa a la lluvia, ¡¡A la lluvia!!, ¡¡Mala hija que se ha despendolado y no sabe con quién!!.
¿Y qué se le va a hacer ya buen Acrisio?, le decía la panadera buscando la comprensión paterna. ¿Qué le vamos a hacer?, espetó Acrisio, meterla a ella y al niño en un arcón de madera y arrojarlos a ambos al Guadiana, eso es lo que debería hacer, amenazó Acrisio a modo de despedida a la par que salía por la puerta del establecimiento.
La panadera meneó la cabeza, dolida por las palabras dedicadas de un padre a una hija, y se giró hacia mí, infortunado y silencioso espectador de la escena: ¿Qué quieres hoy, Oh, Duncan de Gross nacido bajo el Signo de Orión?, me preguntó con una sonrisa, y le contesté: Medio pan y una botella de agua mineral, por favor.

Micho I de Gato se estiró en su puff y abrió la boca con aparente cansancio. Cuéntame una historia Duncan, me pidió mientras yo me servía la segunda absenta de la tarde y ponía en la cadena musical el cd “A Love Supreme”, de John Coltrane, que había comprado aquella misma mañana…
Está bien Micho, le contesté con la característica sonrisa de la absenta en mis labios. Te contaré la historia de la ninfa Anuí y mi diosa Atenea…
“…Cuenta una antigua leyenda extremeña, que a orillas del Guadiana, cerca de la alcazaba árabe de Badajoz, vivía una bella ninfa, rubia como el sol, hija del mismo inmemorial río. La ninfa, llamada Anuí, llevaba varios días, con sus noches, llorando triste y desconsolada, sin motivo aparente, y su propio padre, el Guadiana, no sabía acallar los llantos de su hija para trocarlos, como antaño, en risueña risa, alborozo, júbilo y alegría…
Anuí, de ojos grises, no paraba de llorar y llorar, entre puchero y puchero, con ahínco sollozaba y maldecía su triste suerte. Tal fue aquella lastimera pena, que de la plañidera ninfa se compadeció la divina Atenea, nacida de la cabeza de su padre, que curiosa y decidida, bajó del mítico Olimpo hasta aquella orilla del Guadiana, al pie de la alcazaba.
- ¿Cuál es tu pena?, ¡Oh, Anui, etérea hija del Guadiana!, ¿Qué congoja puede tener una dríada, una náyade que es torbellino en las barbas de su padre?, inquirió la deidad nada más presentarse.
- ¡Oh, Atenea, divina consejera!, acertó a decir Anuí mientras se quitaba una lágrima de plata de la mejilla. ¡Es tan grande mi pena!, ¡Es tan triste mi destino…!.
- Habla, pues, ninfa potámide (ninfa de río), ¿Qué es esa queja que te atenaza la esencia?, pidió la glauca Atenea. Y si puedo, liviano haré el dolor, la amargura y tu pena.
- ¡Ay, mi diosa Atenea!, gimió la ninfa. ¡Ay, qué grande es la pena de la que tiene lecho, y no tiene quien la proteja!. Pues yo quisiera, musitó Anuí… A mi lado, una pareja, que me quiera todo el día, que sea altivo de porte y firmeza, enigmático, ágil, hábil, astuto, inteligente, pulcro, aristócrata, una fiera… ¡Qué me quite la angustia y la condena!, de divinos ojos, que me escuche, que me acompañe en las noches contando estrellas, que dormite siempre a mi vera…
- ¿Eso es todo?, preguntó perpleja, la diosa Atenea.
- Bueno, se ruborizó la picara Anuí, y que tenga una buena cola… Levantada cada vez que me vea…
- Tu pena es fácil, ¡Oh, pequeña Anuí!, de aclarar con ligereza. ¡Ea!, ¡Aquí tienes a tu pareja!, clamó majestuosa Atenea.
Y, junto a la sorprendida ninfa, la olímpica Atenea, hizo aparecer a la anhelada pareja que la acompañaría hasta el ocaso de la tierra: Un minino, que nada más verla, le maulló sibilino, lleno de gozo pero con cierta pereza…”
P.D: "La Ninfa Anuí y la Diosa Atenea" es uno de mis Relatos Cortos Inéditos que esperamos sacar a la luz antes de que acabe el año. Espero que, como a Micho, os haya gustado.
