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miércoles, 23 de septiembre de 2009

La Chica del Bar.


Le oí decir, “...Las mujeres tenéis la particularidad de enamoraros del tipo equivocado...” justo en el momento en el vertía medio sobre de azúcar refinada en el café solo. Ella le miraba de soslayo, con una lágrima heráldica de sentimientos asomada, casi sin saber que hacer, mientras se echaba el cabello hacia atrás, en un gesto de reafirmarse, de reinventarse por octava vez en lo que lleva de año.


Era una chica guapa, supongo, con unos intensos ojos marrones y unas delicadas manos que acariciaban la matutina taza de café. Yo hojeaba distraído El País, buscando la sección de cultura y espectáculos, en busca de exposiciones que solo puedo intuir desde mi destierro extremeño, y hasta mi mesa de Colón Irritable, fealdad indómita y miopía perillera llegaban retazos de su vida, como un triste y melancólico fado que anuncia el otoño.


“...De aquí ya no pasa...No pienso volver con él...”, musitó ella, y bebió, lenta y temblorosamente de aquella taza mientras la tragaperras le insistía a su inquilino temporal con estridentes luces: “¡Premio!, doble, a jugar...”, y evocaba un cañonazo pirata en el eterno rodar de la fortuna compuesta por fresas y limones, ciruelas y demás extravagancias. Este ni se inmutaba, bebía una copa de Sol y Sombra, impavido ante la suerte y el sonar cacareo de los euros en la cajetilla metálica de la máquina.


En Cultura hablaban de Mérida y de sus continuos tesoros, que florecen cada vez que alguien da una patada al suelo, como queriendo despertar de un letargo ya demasiado largo... Del expresionismo mágico, inquietante, de Bonifacio Lázaro, del olvidado pintor Manuel Rivera... Y la chica se guardaba aquella lágrima fugaz, adelantada quizás a su hora, a su tiempo, y maldecía a los hombres que habían compartido con ella vida, lecho y fortuna, a aquellos errantes callejeros que habían abusado de sus ojos, de sus manos y habían dejado su mente echa un mapa de carreteras, con sus baches y con curvas demasiado peligrosas para recorrer sola, sus puntos negros.


Le dí un último sorbo a aquel café negro, sabiendo que en menos de una hora me pasaría factura, cerré la página de Cultura, en una pausa, y al levantarme la miré por última vez hablar de sus infortunios. Miré a su compañero eventual, era un auténtico pagafantas, confesor brutal, un lobo más de la jauría, disfrazado de cordero, que se la comería en cuanto pudiera. Pobre chica, pensé, y salí por la puerta de aquel bar, con el periódico bajo el brazo y miles de miodesopsias revoloteando alrededor de mi nublada vista, como traicioneras mariposas, mientras sentía el intranquilo viento que recorre la vieja y cateta ciudad provinciana que navega, tranquila, por la inhóspita Extremadura, y, tímidamente, observé el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar...

lunes, 21 de septiembre de 2009

La media noche del viernes.


...Ciertamente la media noche del viernes la pasamos pegada a la radio. Comentábamos las noticias vespertinas, cuando se anunció el cupón de la Once, con la típica musiquita que intenta alegrarte el día. 47270, anunció una voz masculina, casi autómata y mis sueños, junto a los de Micho, se desvanecieron como una columna salomónica de humo por la rendija de una ventana.



  • Tu intuición gatuna nos ha fallado Micho, murmuré. Pero Micho no respondió, embutido en su elegante frac blanquinegro, aguzaba el oído interesado por los últimos balances económicos de la semana, y yo, ausente me serví el tercer trago de absenta de la buena mientras leía algo sobre la pintura de Fantin Latour...



Sobre las tres de la mañana se presentó Atenea. Estaba radiante, por variar, y a mi me pilló leyendo a Raymond Chandler. Se sentó junto a mi, se sirvió un coñac del mueble bar y a me ofreció otro que yo rechacé cortesmente con una ligera inclinación de cabeza. Tenía suficiente alcohol en sangre y no me lo podía permitir, aunque seguramente el Sr.Chandler, de haber estado, hubiera insistido.



Micho hacía rato que dormía en el Patio-Lavadero y mi diosa y yo charlamos largamente de nuestras últimas lecturas, de economía, museos visitados y sobre el futuro, y le conté la anécdota del cupón, con una media sonrisa y miles de miodesopsias revoloteando por mis pupilas, por mis corneas, recordándome que quizás, algún día, emule a Homero en su ceguera, pero no en su sabiduria.



Atenea sonrió, comprensiva, mientras jugueteaba con el casco dórico que yacía junto a la mesilla. “10474”, susurró mientras se servía un nuevo y reconstituyente trago, sus ojos paseaban por la estantería de libros pendientes de leer, algunos de Fante, el último de Auster, Philip Kerr, Jo Nesbo... “...Es el número premiado...”, bebió largamente, distraída aparentemente, mientras mi cuerpo se comenzaba a turbar, no sabía bien si por el Colón Irritable o por el posicionamiento que había tomado la conversación...”...en la lotería portuguesa de esta misma noche...la calva fortuna me lo comentó antes de venir aquí...bastantes millones...”, y el salón se difuminó, en el mismo instante en que mi deidad griega me preguntaba si me encontraba bien, en un repentino haz de luz, tenue, borrosa, que me transportó, en un fugaz vuelo, a una isla del Pacífico Sur, de cálidas arenas y transparentes aguas, que me acogió, delicadamente, para recibir y soportar mi borrachera, mi risa triste, agónica y mi posterior resaca...



P.D: A lo lejos me pareció ver a un tipo, con patillas, que miraba hacia mi con curiosidad...

P.D.D: Adivinó el número, pero no el lugar...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

10474


La verdad es que yo llevaba mucho tiempo sin comprar el cupón, pero Micho insistió en que se había soñado que en el cupón del viernes saldría el 10474, y como suele ser habitual en mi, suelo hacer caso a los gatos y a sus intuiciones, unido a que el número me resultaba vagamente familiar.


Polifemo, mi cuponero, tuvo que sacarme el número por una especie de maquinita que emitía ruidos raros. Al final el cupón resultó ser una especie de ticket con los números en negro, y aprovechó la ocasión para sacarme tema de conversación. Hacía mucho tiempo que no hablaba con Polifemo y, ciertamente, me resultó agradable.


Cuando trabajaba en la ferretería solía pararme a comprarle el cupón de los viernes, hablábamos de la Avenida, de los chinos, de los dragones que asolan los campos extremeños subvencionados por instituciones europeas (los campos, no los dragones), del grifo que se había instalado en el campanario y que atacaba a las beatas y así nos contábamos chismorreos. Los hombres podemos llegar a ser muy chismosos, y se nos pasa el tiempo volando cuando se trata de rajar a alguna ninfa (las hay aún que se depilan poco), comentar el atraco de Hermes al banco, la despedida de Perséfone o cuando contraje el dengue (aunque mi médico Asclepio lo negara continuamente) y cosas así. Mientras quede entre nosotros, creo que no hacemos mal a nadie.


Polifemo me comentó que la crisis se notaba en la venta de cupones. Ya no se vendían tan alegremente como antes. Se acordaba mucho de sus ovejas, echaba de menos el campo, y es que por si no lo recordáis (entrada del 28/11/08), su historia fue sonada, incluso El País se hizo eco de ella: El bueno de Polifemo era pastor, tuerto de nacimiento, trabajaba para una cooperativa de Las Vegas del Guadiana, cuando una noche, un tipo y sus amiguetes le robaron la comida, y en la posterior trifulca que se montó, el mismo joven le hirió en el único ojo que tenía, dejándolo ciego para siempre…


A pesar de que el padre de Polifemo, director de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, montó un buen escándalo, el tipo se salió con la suya, y no le ocurrió gran cosa. Que poca vergüenza. No han vuelto a saber nada más de aquel gamberro impresentable, pero creen que ahora trabaja como monitor de Tiro con Arco.


A Polifemo la injusta Justicia le pagó una indemnización, y le puso una paguita de 670 euros mensuales. Polifemo ingresó en la ONCE: Organización Nacional de Cíclopes Espanyoles y trabaja en el quiosco de cupones del barrio, trayendo la ilusión a los afectados de esta Crisis Económica Mundial que pensamos que la suerte cambia comprando un cupón esporádico, cada vez que un gato tiene una corazonada...



P.D: Al llegar a casa, Micho ilusionado me preguntó que haría si me tocara el cupón, y pensé en Corto Maltés, intuitivamente, y en una isla del Pacífico Sur...



domingo, 13 de septiembre de 2009

Sobre Bolsas de Plástico...


La verdad es que este es un post que quería haber escrito hace ya un par de semanas, pero entre unas coisas y otras es algo que vas dejando atrás y no acabas nunca de terminar... El caso es que hace un mes, Micho y yo fuimos a comprar comida gatuna a su tienda habitual, por variar, y de allí, rebotados, fuimos a pasar el resto de la tarde a cierto gran Centro Comercial de origen francés llamado “Cuatro Caminos” o algo así. Solo a un gabacho se le ocurriría extravagante nombre, con alusiones de encrucijada o brújula para un “Mall”, cuando es más sencillo decir “Pryca” o “Continente”...

En fin, tras adquirir el sexto juguete de peluche en forma de ratón mecanizado que se le antojó a Micho, la chica nos ofreció una bolsa de plástico, con aire ausente, mientras comentaba como el que le habla a un capitel románico, que pronto el Centro Comercial dejaría de dar bolsas de plástico porque la empresa se estaba preocupando por el medio ambiente y sus consecuencias...

Mi asombro fue mayúsculo, y salí de allí, de aquel antro de perdición consumista, de la misma manera que lo haría una victima de Bela Lubosi. Nunca había oído, en boca de un acolito empresarial, semejante fantochez sobre la preocupación de una multinacional con respecto al medio ambiente. Con la mirada ausente, y un folleto de papel no reciclable (o eso creo) en la mano ofrecido por la señorita de difuso escote, me dispuse a leerlo con el sano interés del alucinado, del Moises que acaba de recibir los Mandamientos Bíblicos recién salidos del horno de una antigua deidad.



Hasta Micho lanzó un lastimero maullido. La empresa se comprometía a retirar las bolsas de plástico, efectivamente, en pro del medio ambiente, inigualable excusa, sin hacer referencia alguna a los miles de millones de euros que la empresa se ahorra en dicha fabricación, adquisición, distribución, etc, aunque por ninguna parte leí nada sobre los miles y miles de envases de plástico que dicha empresa, con sedes alimenticias en China para reducir gastos (perdón, para fomentar la industria y el trabajo en el país asiático), fabrica para la presentación de los más “ridículos” productos...


Ejemplos: Miles de blisters de ferretería donde se ofrece al consumidor 4 alcayatas y 4 tornillos, pasas, cacahuetes, jueguetes, bolígrafos, un par de bombillas... Y así podría citar, os lo aseguro, cientos de artículos que tienen como protagonista, como envase, el plástico. Un plástico facilmente sustituible. Y esos plásticos, igual que las bolsas, tardan 400 años en desaparecer, en volatilizarse. Eso me hizo preguntarme, como un Michael Moore a lo extremeño, pero con boina en vez de con gorra de beisbol, con más dioptrias, chanclas, camiseta del Naranjito 82, y con tres chupitos de absenta para el cuerpo: “¿Realmente se preocupan por el medio ambiente?”.


Ni siquiera en los anuncios televisivos de concienciación moral, ni en la página web del Centro Comercial que hablan de Desarrollo Sostenible, que rezuma más verde que la cámara acorazada del Tío Gilito, encontré nada. Ni una mención al respecto. Y lo que más me interesó es que, ahora, cuando compras tu pan, tu botella de rico vino con sulfitos o cualquier artículo adquirido en dichos establecimientos, te ofrecen (te venden) una bolsa de papel...¿Es papel reciclado?: Aún no lo he averiguado, pero...¿Y sino lo es?, ¿Hablamos de bosques y de talas?... Y me acordé de un tipo de Olivenza que había inventado unas bolsas creadas a partir de la fécula de la patata, completamente biodegradable, que desaparecía por arte de magia en dos meses como mucho, sin contaminantes, ni efectos secundarios...Y me pregunté que sería de aquel tipo mientras abría el blister de plástico, recientemente adquirido, de 5x5cm con los tres cáncamos necesarios para colgar en la pared mis últimos cuadros deconstructivistas...


P.D: Que retiren las bolsas de plástico ha sido una batalla ganada, digna de celebrar, ojala se siga el ejemplo. Pero no me creo que lo hayan hecho pensando en el medio ambiente, y aún es posible retirar mucho plástico innecesario, y dicha empresa, como otras muchas, aún tendrá que dar pasos si realmente me tengo que creer sus sloganes...

jueves, 10 de septiembre de 2009

Yo ya se lo había advertido...


Yo ya se lo había advertido... Atenea, mi diosa, nacida de la cabeza de su padre y enemiga acérrima de todo lo que lleve paracetamol y del actual sistema educativo, se presentó en casa el jueves pasado con dos entradas para ver el partido Aspanya-Estonia en Mérida. Le habían tocado en un concurso radiofónico (ella participa en todos esos rollos) y una vez con las entradas en la divina mano había reparado en que a ella no le gusta el fútbol. Sólo el atletismo, la jabalina, lanzamiento de disco, la lucha greco-latina... Lo típico que suele interesar a una deidad olímpica. Y claro, pensó en mi, su más ferviente admirador, acólito mediocre de infinita moral, como depositario de dichas entradas...


...A mi la verdad es que acercarme a Mérida, un miércoles por la tarde-noche, para ver un partido de Aspanya, pues ni fu ni fa... Había que echar gasolina al Grajo Milenario, llegar a la caótica Mérida, encontrar aparcamiento y después volver a Badayork a las tantas y mi primer pensamiento fue rechazar, educadamente, las entradas...Pero, claro, ¿Quién se puso a maullar como un descosido?. Efectivamente, Micho I de Gato.


El caprichoso felino abrió los ojos como platos de porcelana verdosa cuando vio las entradas en la mano de Atenea, y del contento se puso a arañar el sofá del Salón mientras emitía maullidos de alegría, entremezclados con alegres ronroneos. No sé si fue él, o los tres chupitos que yo ya llevaba encima, pero al final, convencido, opté por aceptar las entradas para el partido y ayer fuimos a Mérida, donde es normal ver centauros en la reventa y faunos vendiendo perritos calientes...


Y claro, ocurrió lo que tenía que ocurrir...Yo ya se lo había advertido. A Micho no le dejaban entrar ni con entrada. Él que llevaba los ojos llenos de ilusión, su camiseta a medida de la selección adquirida en el chino de la avenida (es increíble el chino, en la sección de “Gatos” te dicen desde como vestirlos a como cocinarlos...) y unas ganas enormes de ver un balón correteando por el césped de un lado para otro (la ilusión de cualquier gato pequeño), se veía hundido por la burocracia deportiva...


Aunque pronto, Clio, mi musa de ligera y provocadora toga (que en Mérida suele pasar desapercibida), y que tan buenos consejos me da, me susurró un diabólico plan en el oído izquierdo, que es el bueno, que consistía básicamente en meter a Micho en la bolsa de los bocadillos, y que no maullara mientras lo colaba en el Estadio Romano de Mérida, y así fue como lo hice... De puro milagro, ya que los guardias y encargados de la puerta revisaban mochilas aleatoriamente y a nosotros nos dejaron pasar, pero a un joven que venía detrás nuestra con 4 kilos de explosivos plásticos para celebrar los goles le dijeron que no podía acceder al recinto...


Una vez sentados en el Fondo Sur, Micho fue la sensación del graderio, maullaba sin parar cada vez que alguien venía a tocarle la cabeza y a decirle: “Hola gatino bonito...”. Yo ya se lo había advertido... Él solo quería ver el partido, pero durante el calentamiento y en ocasiones durante el partido y el descanso del mismo en el que se cenó su latita de Atún Calvo en Aceite de Oliva, fue inevitable que recibiera la visita de algunos críos más interesados en el gatito-panda, como lo definió una nena de unos 5 años, que en la clasificación mundialista. Incluso los hubo que se hicieron fotos con él. Micho refunfuñaba, pero pronto se concentraba en las jugadas y no perdía de vista el balón... Y en los tres goles, de la emoción, me soltó un buen par de mordiscos...


Mereció la pena solo por él, la verdad... Satisfecho, con lo que parece una extraña sonrisa gatuna, aún duerme en la gatera, con una respiración tranquila, soñando, quizás, con balones a los que golpear con la pata...



domingo, 6 de septiembre de 2009

Regina



Fue en el año 89 cuando escuché por primera vez esta canción en un programa llamado "Plastic" que emitía TVE los viernes por la tarde. Me llamó mucho la atención la historia de la canción interpretada por el grupo islandes "neopunk" Sugarcubes (antiguo grupo donde militaba Bjork y sus cejas). Al parecer, "Regina" era el único bombardero que había en Islandia (territorio danés hasta 1.944) durante la Segunda Guerra Mundial, un viejo bimotor que no estaba para muchos trotes. Los islandeses decidieron mandarlo a la guerra tal cual, y Regina acabó precipitándose al mar, conviertiéndose en nuevo hogar de las langostas marinas...


Desconozco si la historia es cierta o no, la cuento tal como la recuerdo, y la verdad es que no encontré nunca nada de información al respecto, en fin, ahí os dejo el video para empezar la semana...

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Errando flechas.


Ulises, mi monitor de tiro con arco, se mesó la barba de dos semanas y me miró apesadumbrado. “Dos meses sin aparecer por el club y fallas todas las flechas...”, musitó.


  • ¿Sabes que significa eso?, preguntó.

  • No, le mentí.


“Desconcentración, inseguridad... El tiro con arco es como la vida misma, Duncan, si no tienes confianza y pisas con fuerza, la flecha va fuera, fallas. Si, por el contrario, puedes sentir el arco, su tensión, como parte de ti mismo, entonces, en su equilibrio encontrarás el blanco, el objetivo, y no sólo eso, también la belleza de este deporte...”, me comentó mientras Apolo y Diana, los dos hermanos, intercambiaban miradas cómplices desde la línea de tiro.


El presuntuoso de Apolo apenas me había dirigido la palabra en toda la tarde, se notaba que entrena a diario. Vestía su típica camiseta de tirantas que dejaba ver sus dos enormes brazos, con los que tensa la cuerda con bastante facilidad, en uno de sus brazos tenia tatuado el lema ”Dafne”, rodeado por una rama de olivo, que no sé que carajo significa, y en el otro pone “Jacinto”, con una flor abierta junto al nombre. Sus aciertos eran continuos y no paraba de hablar algo sobre una lira...


Diana llevaba, como es habitual en ella, su bonito collar de plata que representa a un roble coronado por una luna. El pelo recogido en un gracioso moño y lucía su tatuaje de un ciervo con cierto orgullo. Su longbow sonaba como el zumbido de una abeja, y su mirada, desafiante, acompañaba a todas las flechas a su seguro destino.


  • “...Cuanto tiempo sin vernos”, me ha dicho dedicándome una tímida sonrisa, “...Ya era hora de que se te viera el pelo por el club, Duncan de Gross, nacido bajo el signo de Orión...No todo es Jazz, gatos y absenta en esta vida...”.


“Vuelve a intentarlo una vez más”, me ha pedido tajante Ulises mientras me ofrecía una flecha de carbono con plumas verdes y blancas. “Respira, controla la respiración mientras tensas y busca el amarillo, el centro de la diana, siente tus músculos y la cuerda como parte de un todo, hierático, y en la suelta deja que todo fluya, Panta Rei...”, musitaba mientras mi arco olímpico se contorneaba sensualmente ante mi.


Un pensamiento, la tímida sonrisa de Diana, ha pasado como el fugaz rayo de una tormenta de verano. He soltado la cuerda al tiempo que exhalaba un suspiro prisionero, breve, y la flecha ha errado en su vuelo, como la vida.Ulises, entonces, ha arqueado una ceja. Apolo ha bufado, y Diana, su hermana, me ha dedicado un guiño y una posterior y misteriosa sonrisa...Tímida, pero perturbadora...

lunes, 31 de agosto de 2009

Seguir Soñando...


Es curioso como, un gato pequeño, se enfrenta cada día, como un reto, una aventura, a cosas que a nosotros nos parecen completamente cotidianas, como abrir un grifo o apagar una luz. Micho, en su infinita curiosidad gatuna, observa todos los movimientos, la ventana de la avenida, la mosca que huye del calor y que queda atrapada en lo inhóspito de un cristal y que zumba alocada en busca de libertad, o el vuelo de una servilleta de papel que cae, con un vuelo impredecible a un suelo lleno de periódicos y libros viejos y usados donde los crucigramas esperan un último esfuerzo.


¿Hemos perdido los adultos esa capacidad de sorprendernos con lo cotidiano?, esa inquietante curiosidad que hace que afines los oídos cuando escuchas una buena y nueva historia, en la que la protagonista sea una abeja o un simple planetoide rodeado de estrellas, y que chispea, atina, como un fogonazo, la mecha de nuestra imaginación, que encabritada, se dispara, estalla y te hace sonreír, soñar, volar, simplemente volar…


Me gusta creer que no. Muchas veces le cuento historias a Micho. Historias inauditas de chicas que se transforman en olivos huyendo de un pretendiente, de dioses que se disputan un pedregal arcaico o de tipos que son ahora lluvia, mañana águilas que surcan los cielos en busca de algún despistado… Enseguida abre los ojos de par en par y echa las orejas para atrás, sé que disfruta con mi voz, con la historia narrada, mascada pausadamente, acompañada de gestos y expresividad. Yo también disfruto contándoselas, y me gustaría, a veces, en ese preciso instante, poder parar el tiempo, aunque solo sean tres segundos. Memorizar cada uno de los gestos, el brillo de sus ojos que me hablan de que su imaginación orbita alocada siguiendo el hilo de mi narración…


Incluso cuando muchos dejan de creer, y ya no escuchan tu voz, y te miran como un trasto viejo, o con los mismos ojos de los que observan a un anquilosado recuerdo lleno de polvo, una vieja fotografía nostálgica, y solo perciben el sonido del móvil, el ruido de los motores, o la letanía del presentador del tiempo, y aparcan su imaginación, su capacidad por descubrir cosas nuevas y por volar… Yo sigo narrando, ahora entre susurros, y a veces a grito pelado con un chupito de absenta en la mano y ojos llorosos, nuevas historias para poder seguir soñando con otros mundos, mitológicos en casi todos los casos, en los que perderme en compañía, como no, de un gato…

miércoles, 26 de agosto de 2009

Bobadas


Me dice que no me cree, que me deje de decir bobadas y que vuelva con ella a casa. Bobadas, esa es la palabra. Ese no es tu sitio, me susurra, y yo la escucho, con la raíz de la duda cosquilleándome detrás de la nuca. Le digo que me lo pensaré y le cuelgo.


Vuelvo a la cocina. Me preparo un café, no sé si es el tercero o el cuarto de la tarde, y miro el lienzo, los colores en la paleta, el aceite de linóleo, los papeles de periódicos manchados con resto de óleo. La obra no me acaba de convencer. Comenzó siendo el tronco de un árbol, poco a poco le fui dando un fondo donde desarrollarse, después llegaron las ramas, algunas recias y otras delicadas, algunas hojas que me llevaron semanas enteras y un cielo infinito, contemplativo, que remata un cuadro aún inacabado.


Pienso en ella. Pienso en sus palabras mientras un sorbo de café acompaña mi mirada a través de las ventanas. Veo alejarse los autos por la calle, los viandantes que realizan sus últimas compras, parejas cogidas de la mano que se confiesan profundos sentimientos o que declaran sus más abyectos y sucios sueños.


Volver con ella a casa. ¿Acaso no estoy ya en casa?. Si esta no es mi casa, ¿porque no me siento incómodo junto a la vieja cafetera?. Me enciendo un cigarrillo y recostado en el sofá escucho la radio. Hablan de una docena de muertos en algún país de Asia. ¿Qué país?, no lo sé. Poco a poco, apuro el cigarro. Ladeo la cabeza para contemplar el lienzo. Me incorporo y cojo un pincel, remato una parte del tronco con un gris perla, tenue, no brilloso, que parece darle un toque casi mágico.


En la cocina como un sándwich mixto de jamón york y queso. Hace horas que no como. Enciendo la televisión mientras me enciendo otro cigarro. La tele tienda intenta venderme un pelador de patatas revolucionario. Decenas de testimonios avalan su fiabilidad, su uso práctico. Con el cenicero en el pecho, rematado de cenizas y colillas dobladas me quedo dormido, con la cabeza ladeada hacia ese árbol que he visto, poco a poco, crecer en el lienzo y con ella, con sus palabras, en el pensamiento.

Julio. 2.009.


“Bobadas” pertenece al grupo de relatos inconclusos que escribí este pasado Julio en cuatro servilletas de papel. Regresaba de comprar nutritiva comida para gatos del Lidl, cuando me entró unas ganas terribles de tomar un café. Nunca había entrado en ese bar, pequeño y sencillo, y desde la barra, pude oír con claridad la conversación que mantenían, (casi monologo por parte de uno de ellos), dos chicos jóvenes que tenían un cenicero casi a rebosar y cuatro tazas de café en una mesa cercana. De lo que oí, y de lo que supuse posteriormente, nació “Bobadas”… Por cierto, hoy me he levantado y me he preguntado a mi mismo en voz alta: ¿Cómo puedes ser tan puñeteramente feliz?, y Micho ha maullado cómplice…

domingo, 23 de agosto de 2009

Salvemos al Lince Ibérico.

Hola Amiguetes, The Boss of Cat es el creador de un fantástico video titulado "Salvemos al Lince Ibérico" (Está en Youtube). Hace unos días me pidió a través de un correo que colaborara en su difusión, algo que tanto Micho I de Gato como yo hacemos encantados. El video contiene fotos de estos encantadores felinos que estan en peligro de extinción, pero prefiero que The Boss of Cat os lo explique mejor...(Lo escrito en verde es suyo). Espero que os guste el video, a nosotros realmente nos encanta.


El motivo de este video es dar a conocer al gran publico los exitos del programa "Ex-Situ", para evitar que el mas enmblematico felino salvaje que tiene España se extinga. Acercarles las imagenes de como son al nacer y como van creciedo para convertirse en esa maravilla que se llama Lince Ibérico, puede contribuir a que se les quiera y respete.
Tambien quiere recavar apoyos y simpatizantes, para las politicas conservacionistas de la naturaleza en nuestro País.

Ruego que le deis a este video toda la difusión que os sea posible. Cuanta mas gente lo vea, mas posibilidades hay de que dejen de machacar los ecosistemas del Lince. Que se valore de una vez por todas, lo importante que es dejar de destruir su habitat con nuestras constumbres ganaderas, consumistas, expansionistas, mas las locuras Urbanisticas y piromanas, que son el simbolo letal de nuestro mal entendido progreso.

¿Alguien se ha parado a pensar cuantos animales han muerto y se quedaron sin hogar, a consecuencia de los incendios que arrasaron España este verano? ¿Las consecuencias que esto va a tener para la fauna de estas zonas?

Eso si. Preocupa y mucho el bajo precio de la madera quemada. Igual no es rentable recojerla.

Somos los responsables de la contaminación, desertización, el cambio climático y de los incendios (la mayoria provocados por los humanos) que estan arrasando el mundo y con ello, mantando a millones de animales inocentes.

Ha llegado el momento de pensar en ellos, antes que en nuestros intereses.

El primer paso es
respetar, cuidar y defender nuestros bosques y ecosistemas fundementales, que son el hogar de la mayoria de los animales de este pais.

Entre estos está y es el mas
amenazado de todos....

El lince Ibérico

http://www.youtube.com/watch?v=Gbp3Ewh4WiQ


Gracias por vuestra colaboración y perdonadme el sermón.(Era necesario)

miércoles, 19 de agosto de 2009

Micho y la EOI


Micho ha insistido en que quiere apuntarse este curso a la Escuela Oficial de Idiomas. Está interesado en el inglés, idioma que junto al chino, Micho considera fundamental para su futuro laboral. Aunque apenas tiene 4 meses, cree que ahora es el momento ideal para aprender idiomas. La verdad es que yo albergo muchas dudas por la posibilidad de que lo acepten en dicho organismo educativo, no porque sea gato, sino por su corta edad. Quizás algún adolescente de hormonas revueltas lo pise en un cambio de clases, o alguna Jenny de 16 años lo secuestre y se lo lleve a casa para dárselo a su hijo de 5 años: “¡¡Cuchaaaa!!, Kevin de Todos los Santos, mira lo que te ha traído la maaaa-ma”. Diría mientras saca a un asustado y atemorizado Micho de un bolso hortera del mercadillo de los jueves…



La idea no me hace demasiada gracia, así que he intentado convencerle de que el próximo curso haré todo lo posible para que ingrese en la EOI, pero que este año se conforme con leer los apuntes y libros de Michel IV de Gato. Al fin y al cabo, Michel dejó Filología Inglesa en Tercer Curso, y estoy seguro que en la Gatera Real puede encontrar suficiente bibliografía como para irse familiarizando con el pérfido idioma.



“Ya no soy tan pequeño”, ha protestado reiteradamente, pero al final más o menos he conseguido que entrará en razón, ya casi de noche, mientras observábamos salir las primeras estrellas desde el Patio-Lavadero. Micho comía una lata de Atún Calvo en Aceite de Oliva y yo le he contado una historia de un problemilla que una vez tuvo mi diosa, la divina Atenea, nacida de la cabeza de su papá y enemiga del Paracetamol, con cierta modista arrogante que le faltó al respeto mientras pensaba: “¿Para que diablos querrá un gato aprender inglés?, ¿En Inglaterra los gatos que dicen: Miau o Meow?”, y Micho escuchó sin perder detalle…

domingo, 16 de agosto de 2009

¿Qué me estoy leyendo?


Llevo un veranito que no estoy leyendo tanto como quisiera (la búsqueda de un trabajo que no llega y uno que se pierde por la vida...), pero aún así, me he leído la trilogía de Millenium y bueno, simplemente me encantó (diga lo que diga Donna León). Una pena que Stieg Larsson muriera, podría haber escrito muy buenos libros. Me ha gustado su estilo y su sencilla manera de contar las coisas, sus personajes y la Suecia que describe…


Después, Micho I de Gato me dejó (muy amable por su parte, comienza a hacerse una biblioteca este felino…) “Tres Rosas Amarillas” y “¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?” de Raymond Carver. Ha sido mi primer contacto con este autor norteamericano y me ha maravillado, me ha gustado mucho su manera de escribir, de describir la América profunda, sencilla y directa. Este año he leído mucho a autores norteamericanos (Auster, Fante…), y todos muy recomendables.


Ahora tengo en la recámara ”Los Subterráneos” de Jack Kerouac, “Leviatán” de Paul Auster y “Primer Amor, Últimos Ritos” de Ian McEwan, y una biografía en portugués titulada “A Princesa de Éboli” de Almudena de Arteaga (regalo de “Dama Oscura y de Lupita “El Blog de Lupita”, que saben que me gusta leer y “tentar falar portugués”, Muito Obrigado!!), a ver si tengo tiempo de enfrentarme a ellos y ya os contaré…


¿Y tú?, ¿Qué estas leyendo?.



P.D: Hace un par de semanas vi “¿Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas?” y me pareció una película recomendable, quizás no para tirar cohetes pero si para pasar la tarde y reírte de situaciones que son muy, pero que muy, reales… (Además tiene una banda sonora francamente buena, una melodía pegadiza).