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viernes, 3 de marzo de 2017

Diez años y divorciada. (Yemen, 2014)




        “10 años y divorciada” (Yemen, 2014), es una película basada en el libro “Me llamo Noyud, tengo diez años y estoy divorciada” (Editorial Martínez Roca, 2009, unas 160 páginas), que cuenta una historia real, la de Noyud, una niña yemení que, como otras miles al año, son obligadas a casarse cuando les llega su primera regla (y, a veces, ni eso).

         Es una historia terrible, ciertamente horrible. “Diez años y divorciada” es una de esas películas, acogidas con tibieza por una parte de la crítica cinematográfica, cobarde, que prefiere mirar para otro lado, pero reivindicativa y necesaria, como “La bicicleta verde” (producción germano- saudí, 2012) o “Buda explotó por vergüenza” (Irán, 2007), para conocer la realidad social que infelizmente protagonizan las mujeres de muchos países musulmanes, que, aún hoy en pleno S.XXI, viven anquilosados en tradiciones y costumbres medievales, a golpe de religión y de kalashnikov.

         El título, tanto del libro, como de la película, ya te lo dice todo. Una niña de diez años, casada, huye de las palizas, maltrato y violaciones a las que la somete su marido de treinta, con la esperanza de que un juez le dé una salida a su temprano e infernal matrimonio.

        En un flash-back vemos la corta vida de Noyud, criada entre los bellos y bucólicos riscos de Yemen, entre piedras, vacas esqueléticas, ovejitas y granos de café. Pronto, la veremos casada y viviendo en Saná, la capital del país, aunque su historia viene de un matrimonio campestre, con un contrato prematrimonial por medio, con almendras y dinero incluidos. La religión, siempre presente, no falta en toda la película.

        Hay una escena, que para mí es muy reveladora, en la que la niña vende su anillo de casada para comprarse una simple muñeca. Aunque, he de decir, que una de las que más me llamó la atención fue la de la celebración de la noche de bodas, kalashnikov y cuchillos mediantes, con su posterior maltrato y violación.

       El juez (bastante occidentalizado), escucha esta desgarradora historia, muy vigente en Yemen, y el Juicio se convierte en mediático, hasta el punto que el Jeque (Jefe del Clan de Noyud), llega a presentarse con hombres armados en la Sala y con la Sharia como única Ley…


      … En fin, una película de lo más recomendable, para abrir ojos, para abrir mentes. En mi opinión, de obligado visionado, para ver y constatar, como se trata a las niñas, y a las mujeres, en algunos países musulmanes, en nombre de la religión, en nombre de unas costumbres medievales.

2 comentarios:

ambar dijo...

Terrible, como todas las cosas terribles de millones de niños y los que pueden no hacen nada, sólo denunciarlo como haces tú.Este mundo es un espanto, un abrazo triste duncan

Duncan de Gross dijo...

Es terrible. Se la puse a mis alumnos de 1º y 2º de PMAR y tuve alumnos que me pidieron, por favor, que la quitara, porque no aguantaban lo que veían. Tras una pausa, les expliqué la necesidad de ver películas como esta, y la finalizamos con una serie de preguntas y un poco de debate mientras la visionábamos. No están acostumbrados a ver estas realidades. Un maullido ambar ;-)