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jueves, 16 de febrero de 2017

Ready Player One. (Ernest Cline, 2011)



         A “Ready Player One” (2011, Ernest Cline) llegué por una recomendación. En internet todo lo que había leído sobre el libro eran buenas críticas, y estas Navidades cayó en el cesto de los regalos.

         Con esta novela me he tirado un par de semanas (462 páginas), y bueno, a grandes rasgos me ha gustado, pero no es un libro recomendado, en mi opinión, para todos los públicos.

          ¿De qué va? Estamos en el año 2044. La humanidad vive prácticamente recluida (en torres de caravanas), y enganchada, a Oasis. Una realidad virtual que tiene mucho de Second Life, Matrix, Avatar y mil historias más mezcladas. Oasis es una válvula de escape, donde cada uno puede ser lo que quiera. El protagonista, Wade Watts, es un joven Gunter (alias Wade3, alias Parzival), un buscador de tesoros, embarcado en la fascinante búsqueda del Huevo de Halliday, la herencia millonaria, ocultada en Oasis, del difunto creador de esta realidad virtual. Para alcanzar dicho Huevo, deberá hacerse con tres llaves: Cobre, Jade y Cristal, y abrir tres puertas que le llevarán al Premio. Lo malo es que existen millones de mundos en Oasis, y millones de seres humanos conectados, igual que él, a Oasis…

        Comenzaré por lo malo del libro: 

        1) Esta novela no la entenderá (en su completa totalidad) nadie que tenga menos de 35-40 años. Un chico de 23 (o de 29) se perderá mil veces en las continuas referencias ochenteras, de películas, libros, cómics y videojuegos de 8-16 bits, se perderá en la jerga de máquinas recreativas y consolas de todo tipo. Cuesta creer que en un futuro, como 2044, la gente esté tan flipada por los Ochenta.

       2) La narrativa deja mucho que desear. Es muy simple, no sé en inglés (su idioma original), pero en castellano suena como si te lo estuviera contando, realmente, un chaval de catorce años. No me gusta la narrativa barroca, las piruetas rococós en el idioma, pero, de verdad que, “Ready Player One” es demasiado simple, en su desarrollo, para ser contada a un público de 35 p´arriba.

       Lo bueno: 

       1) Lo bueno es que viejunos frikis, como yo, saben, perfectamente, a que canción, a que película o a que videojuego hace referencia Wade en su narrativa. Fueron muchos años metido en las Salas Recreativas, viendo Cine, leyendo Cómics…

       2) La acción del libro: Desde pronto, su lectura engancha, y mucho. Estas deseando leer y leer, para ver como Wade va pasando retos, luchas y acertijos.

              P.D: Cline vendió los Derechos a la Warner hace ya bastantes años, para hacer una película, que se estrenará en 2018. En 2016, sacó “Armada”, libro que aún no he leído, pero que ha sufrido algunas críticas demoledoras, y basado, al parecer, en una invasión extraterrestre protagonizada por las naves de “Asteroids”… Este lo dejaremos para las próximas Navidades.