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sábado, 14 de mayo de 2016

Diario de una Femen.

(Portada del cómic)

Que tarde o temprano iba a caer un cómic sobre las Femen, casi que era de cajón, y ya tenemos aquí uno sobre el tema: “Diario de una Femen”. El cómic intenta acercarnos, al menos a grandes rasgos, a este grupo feminista, famoso sobre todo, por enseñar los pechos con mensajes claros y directos en sus cuerpos, en determinados actos de algunas organizaciones o personajes políticos (se me viene a la cabeza Putin, casi continuamente). Es un grupo que apareció en Ucrania en 2008, y desde entonces, han conseguido ramificarse por gran parte de Europa Occidental, causando mucho revuelo tras cada una de sus perfomances.
 (Viñeta del cómic)


 Michel Dufranne firma el guion de este cómic. Ofrece un prólogo donde casi pide perdón por la realización del cómic. Me pareció curioso, desde el principio, que al bueno de Michel le pregunten los amigos si no se acostó con alguna de las Femen durante las diversas entrevistas concertadas para realizar el guion. O que por que se interesaba por las Femen y sus reivindicaciones, si eres un hombre. ¿Qué clase de amigos tienes Michel?
(Protesta Femen en París)

Después, de la mano de Séverine Lefebvre (Dibujo y Color), nos metemos de lleno en la vida de Apolline (Alias Sophie), que es un compendio de varias chicas Femen. Apolline no es real, pero los testimonios y vivencias son las que Michel Dufranne ha ido recogiendo en sus entrevistas, haciendo una mezcolanza muy curiosa. Apolline es una chica joven, guapa, que vive agobiada por el brutal e incesante acoso machista, que sufre diariamente, en el trabajo (por su jefe que es un capullo), por algún compañero, por desconocidos en la calle o en el Metro… Vamos, que no me la dejan respirar. Y encima tiene que aguantar algunos comentarios, un tanto conservadores, de Mami y de su hermana cada vez que coinciden.
 (Decir que estas chicas son guapas es ponerte la etiqueta de Cerdo Machista y Fascista Genocida... Así que me callo)

Este clima tan agobiante, unido a su interés por las Femen, la llevará a ingresar en el grupo, donde recibirá un entrenamiento físico y mental, mitad La Chaqueta Metálica mitad Tortugas Ninja, que ríete tú de La Cabra de la Legión. Pero eso sí, la violencia está prohibida. Nada de soltar sopapos. Todo muy clandestino, y en plan “Si no aguantas, te largas”. El caso es que, todo esto de las Femen, traerá consecuencias a la vida de Apolline. Su chico la deja, su mejor amiga discute con ella, su madre dejará de hablarle, su hermana dejará al idiota de su marido (todos los hombres somos idiotas, y todos pensamos en lo mismo, las veinticuatro horas del día, no tenemos remedio compañera…) y unas fotos suyas en Topless le traerán algún susto… El final de la historia, pues no lo he llegado a entender del todo. Pero no voy a decir nada por si lees el cómic…
 (Detención de una Femen)

El dibujo, no me ha llegado a convencer del todo. Todos los personajes se parecen, incluso los chicos (hasta todos tienen las mismas orejas), con influencias del Manga (que ojazos). El personaje del padre podría pasar por un tipo de treinta años, perfectamente. ¿Lo recomiendo? Sí, pero no. El cómic es lineal y previsible (salvo el final, que de verdad, no lo acabo de entender). Te puede llegar a aclarar algunas cosas sobre estas activistas, pero creo, igualmente, que se podría haber aprovechado mejor la temática. Te deja un sabor agridulce.
 (Acto de protesta Femen)


P.D: Una foto es mía, y las otras las he pillado de aquí y de allí para decorar un poco la entrada. Lo aviso, no vaya a ser que alguno se rebote…

1 comentario:

Carlos dijo...

Además de genocida y machista a partir de ahora serás un cerdo machista.