En "¿Cómo quieres que cuente estrellas?" utilizamos fotografías encontradas en Google para ilustrar las diferentes entradas del blog. Si alguna es tuya, o tiene derechos de autor, y no quieres que salga en el blog, avísanos y la cambiamos por una del Conde-Duque de Olivares. Gracias.

viernes, 4 de marzo de 2016

La tierra que pisamos. Jesús Carrasco

 "La tierra que pisamos" de Jesús Carrasco ha sido el último libro que me he leído. La verdad es que nunca se me dio bien hacer una crítica o una reseña literaria, pero en este caso os voy a dejar mi modesta opinión, aparte de contaros, por encima, de que va el libro.

 Hace tres años me leí "Intemperie", la Opera Prima del autor. Atraído por su extremeñidad (la palabra no existe, lo sé), curioso me lancé a leer esta novelita que devoré en apenas unos días y que me encantó. Recuerdo que, en alguna conversación, algunas personas me habían dicho que no les gustaba el estilo literario de Jesús Carrasco: "Pocos datos", me llegó a decir alguno. Muchos enigmas por resolver, muchos cabos sueltos... Pero, a mi, aparte de su manera de narrar las cosas, fue lo que más me atrajo precisamente.


En este nuevo libro, (si no te gustó el lenguaje de "Intemperie", lo siento mucho por que aquí vas a tener dos tazas), nos volvemos a encontrar la misma fórmula: Misterio, huidas, incógnitas... España ha sido invadida por un gran Imperio de Europa Central (tiene toda la pinta de ser Alemania o una mezcla germano-rusa) y los nuevos colonos, pacificadores, llegan a la Extremadura rural para tomar posesión de sus nuevas tierras... Una de esas colonas, Eva Holman, la mujer del malvado y cruel coronel Iosif Holman (que está ya bastante maltrecho por la edad), inicia una curiosa relación con Leva, un extremeño, mudo de ver y sufrir tanto horror, que se refugia en los bancales y huertos de su propiedad. Eva va a ir conociendo poco a poco el horror de Leva, a través de su propio horror (la perdida de su único hijo en el frente) y la incomprensión de la sociedad Imperialista, fría e inhumana que la rodea, y de la que ella misma viene...

 A mi, personalmente, la novela me ha gustado mucho. El tema me parece muy original, y me encanta como Carrasco acerca los sentimientos, las sensaciones y emociones al lector. A veces parecía que estaba leyendo un pasaje concreto de "Los Santos Inocentes", y a veces, parece que estaba leyendo sobre aquel terrible episodio de los fusilamientos en la Plaza de Toros de Badajoz... Es una novela evocadora, simbólica y alegórica, y a mi, sinceramente, no me ha defraudado.



P.D: Tengo amigos/conocidos que me han dicho: Pero es que no dice por que España ha sido invadida, vuelve a no dar datos concretos, no hay una resistencia a esta invasión... Yo no me quedo en eso, me voy al trasfondo literario, que para mi es lo que cuenta. Si en vez de España como telón de fondo, hubiera sido Lituania o Angola, me seguiría gustando.

5 comentarios:

Luis Martin dijo...

Bueno...en la diversidad está el divertimento...yo también leí Intemperie por su extremeñeidad...reconozco el valor literario de no contar el trasfondo de las historias...pero prosa tediosa...artifiocidad... (sé que no existe este palabro..pero ya me entiendes)...y libro aburrido y que no aporta nada interesante al mundo literario. .El bombo que se le ha dado un gran enigma...

Luis Martin dijo...

Bueno...en la diversidad está el divertimento...yo también leí Intemperie por su extremeñeidad...reconozco el valor literario de no contar el trasfondo de las historias...pero prosa tediosa...artifiocidad... (sé que no existe este palabro..pero ya me entiendes)...y libro aburrido y que no aporta nada interesante al mundo literario. .El bombo que se le ha dado un gran enigma...

Duncan de Gross dijo...

Aquí el morbo reside en la Invasión, en leer Olivenza, Badajoz, La Parra... El estilo sigue siendo el suyo. Yo no soy de barroquismos, pero él te describe muy bien la escena. Gracias por pasarte y opinar, hace meses que no venía nadie.

Luis Martin dijo...

De nada...ya sabes que soy un apasionado de la literatura

Luis Martin dijo...

De nada...ya sabes que soy un apasionado de la literatura