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viernes, 12 de febrero de 2016

El árabe del futuro. Riad Sattouf.


   "El árabe del futuro" (Ediciones Salamandra), de Riad Sattouf se presentó el año pasado (2015) como la primera parte de la que, parece va a ser, una tetralogía sobre la vida del autor. Riad (París, 1978), es un autor que ya venía de ganar el Angulema por "El Manual del pajillero" en 2010, y con este tomito se ha acabado consagrando como uno de los autores más relevantes dentro del panorama francés (lleva vendidos más de 200.000 ejemplares), ya que también logró el Angulema del año pasado. Colaborador de Charlie Hebdo hasta 2014, este franco-sirio, nos presenta un cómic que, desde mi punto de vista es brutal, en muchos sentidos, y esclarecedor en otros.
Riad, narra su infancia, bajo el subtítulo: Una juventud en Oriente Medio (1978-1984), en 158 páginas que se me han hecho cortas (yo lo he devorado, no leído), desde la relación sentimental de sus padres: Ella, una estudiante francesa, él un Doctor Universitario (sirio). Su nacimiento en Francia, donde ya desde pequeño, llamaba mucho la atención su melena rubia y larga, su traslado a la Libia de Gadafi y a la Siria natal de su padre, donde Hafez al Asad (el papito del Al Asad que tenemos ahora, piloto de caza que dio un Golpe de Estado...), gobierna los destinos del país.

Con un dibujo sencillo, muchas veces caricaturesco, basado en viñetas tricolores (combinación de blanco y negro con azules, ocres o verdes, según el capítulo), Riad nos ofrece una visión de su infancia, movida, de un país a otro, de una cultura a otra. A mi me ha llamado mucho la atención la imagen que ofrece de la Libia del Libro Verde de los ochenta, donde podías ocupar una casa que estuviera vacía, y si te descuidabas te quedabas sin ella... Pero más, la de la Siria pobre, donde los nenes hacían sus necesidades en la calle o donde se jugaba al fútbol con un pobre cachorro de perro.

Hay escenas, historias dentro de este tomito, que me han parecido realmente terribles, narradas con la ingenuidad que solo un niño puede ver. La falta de entendimiento entre Occidente y Oriente, la confusión del niño que solo habla francés, mientras sus primos sirios lo hacen en árabe, el rechazo de algunos de ellos, la intolerancia cultural y religiosa, las amenazas, la doble moralidad de su padre, los ahorcamientos en Siria, las contradicciones, el papel de las mujeres en los dos países árabes... Llegas a la conclusión que es un cómic, que aparte de narrar una historia de hace treinta años, se presenta como una obra de total actualidad, de imprescindible lectura.

¿Lo recomiendo?. Absolutamente. Espero ansioso el siguiente tomo.


P.D: La imagen de la portada es mía. Las otras las he pillado en Google.