En "¿Cómo quieres que cuente estrellas?" utilizamos fotografías encontradas en Google para ilustrar las diferentes entradas del blog. Si alguna es tuya, o tiene derechos de autor, y no quieres que salga en el blog, avísanos y la cambiamos por una del Conde-Duque de Olivares. Gracias.

lunes, 30 de agosto de 2010

El Tríptico del Gato Negro.


Desde hace poco más de un mes, en mis paseos nocturnos, salgo al encuentro de un pequeño gato negro... Abandonado y solo, y no con más de un par de meses de vida, se refugia tras una verja metálica de una propiedad de Obras Públicas que rara vez se encuentra en activo. Todas las noches, a la misma hora, me espera tras la verja, bajo el manto estrellado de este verano de justicia. Maulla y le dejo un poco de comida que le mango a Micho I de Gato mientras él, en la comodidad del Patio-Lavadero, lee autores anarcocapitalistas. Con la timidez del que no se fia, come en guardia, en silencio, y me ofrece miles de poses simpáticas que hace que sienta la misma sintonía que siento con el resto de felinos, callejeros o no, que hay en mi vida... Algunas de estas poses las he plasmado en un tríptico inicial, al que estoy seguro le seguirá algún cuadro más. Se trata de El Tríptico del Gato Negro, donde sus estiradas, sus finos pasos en la noche y su mirada, me inspiran a seguir contando estrellas junto a este nuevo amigo... Espero que os guste.
P.D: Estamos trabajando para intentar sacar la Reedición de "¿Cómo Quieres Que Cuente Estrellas?", con las aventuras y desventuras de Michel IV de Gato y Duncan de Gross. La Segunda Edición contará con un par de historias inéditas y un mejor y mejorado formato. ¡¡Estad atentos a las próximas novedades Contadores de Estrellas!!


lunes, 23 de agosto de 2010

El Concepto de Libertad...


La cosa está clara, nos comenzó diciendo Micho I de Gato. Lo fundamental en el individuo es la libertad, ya sea la libertad del individuo, como la de expresión... Al decir esto, cerró levemente los ojos, y sus pupilas, que eran una delgada línea negra sobre un licuoso fondo amarillo brillaron. Micho nos hablaba de forma reflexiva, y mi diosa, mi divina deidad, la Gran Atenea, nacida de la cabeza de su padre, enemiga del Termagil y el Paracetamol, asentía con la cabeza. La Gran Atenea se nos presentó el domingo por la tarde en casa a tomar café con galletas. La verdad es que ya hacía más de un mes que no nos visitaba, y yo llevaba tres absentas en el cuerpo cuando apareció vestida con el peplo dórico, su traje de los domingos. Al verme los bajos del pantalón, insistió en coserlos, algo a lo que negué rotundamente. Su mirada sabia y su conversación sutil, habían hecho que Micho entablara un dialogo con ella sobre el concepto de Libertad desde el S.XIX hasta la actualidad. Micho había estado leyendo, echado en su puff, todo el sábado a Hayek... Y a Von Mises aquella misma mañana y, pensaba, estaba capacitado para mantener un fructífero y ameno encuentro con mi divinidad mitológica que, tranquilamente, comía galletas María y sorbía, con delicadeza, un café solo con hielo.



...Cualquier economía planificada rompe, acribilla, esta libertad, y no solo eso, sino que esclaviza al individuo dentro de una espiral demagógica... Reflexionó Micho mientras se mecía los bigotes. Mi diosa se giró levemente a mi, con una delicadeza olímpica. ¿No te está recordando a alguien?, me preguntó con una media sonrisa mientras se sujetaba el escotado peplo. Sí, claro que si, le sonreí mostrando mi maltrecha y empastada dentadura, y mi mente voló a otro lugar, con la ayuda de la absenta, donde los gatos toman bloodys marys. Un grifo pasó volando por la ventana del salón, llevaba entre sus garras un tractor y a un par de sindicalistas de las Vegas del Guadiana que protestaban por el bajo precio del tomate, algo normal en Badayork, pero nosotros no hicimos mucho caso, Micho I de Gato nos hablaba...

viernes, 20 de agosto de 2010

Haciendo planes con Micho.


Teníamos que habernos ido de vacaciones, maulló Micho I de Gato mientras veía en la tele una chica pasearse por la playa de Matalascañas. Pero si no tenemos un duro, le contesté con una media sonrisa. A pesar de que he aprobado las opos, he quedado el 81 en la lista de interinos, y no nos queda otra que empezar a ahorrar para pasar el duro invierno que se avecina querido Micho. El gato frac olfateó el aire y dijo algo inteligible para mi. Apoyó su cabeza entre sus patas delanteras y cambió de tema. ¿Qué haces?.




Acabo de terminar mi última lámina, le dije orgulloso, y se la enseñé. Micho la miró durante unos segundos y musitó: El tuyo es un estilo interesante, quien sabe, pero quizás puedas vender alguna de estas obras tuyas este año, concluyó enigmático mientras hacía una graciosa mueca con sus bigotes. Espero que si Micho, le dije. En cuanto pueda, te prometo que nos vamos de vacaciones, dejame que consiga unos ahorros o que cobre el primer subsidio y te llevaré donde quieras. ¿Dónde te gustaría ir?, y Micho se puso de pie de un salto: A Galicia, dijo. ¿A Galicia?, bueno, es un buen lugar para un gato, ¿Porqué no?, en cuanto cobre el primer subsidio o venda algún libro u obrita, nos vamos a Galicia, y Micho me dedicó una mirada entusiasmada, como la que tienen los inocentes cuando ven un atardecer...


P.D: La lámina se titula: "La Barra del Bar".

lunes, 16 de agosto de 2010

Qué Calor...


Micho I de Gato movía el rabo con pesadez, echado en mitad del Patio-Lavadero, descansaba a la sombra de las macetas recién regadas. Nunca pensé que echaría de menos alguna tormenta veraniega, musitó melancólico. Yo reí de buena gana, el pobre Micho estaba pasando un verano muy caluroso, y aunque cada dos o tres días se daba un baño en el enorme cubo que tenía preparado al respecto, le era claramente insuficiente para calmar sus agobios de agosto.


No tengo ganas ni de leer, siguió comentando mientras yo daba una pincelada certera y gruesa a un lienzo. ¿Qué estabas leyendo ahora Micho?, inquirí sin apartar mi miope vista del manchado lienzo. Un librito de Paul Valery y acabando “Camino de Servidumbre” de Hayek, maulló lastimero incorporándose a cámara lenta. Lanzó un tremendo bostezo y se dirigió a la Gatera Real, también tengo empezado “El Manantial” de Ayn Rand, dijo enigmático.



Nuestras miradas se cruzaron y pude ver que Micho miraba con curiosidad el lienzo que yo atacaba con más ímpetu que arte. Sus ojos, resumidos en dos finas rendijas negras brillaban bajo el intenso sol de la mañana y yo, absorto e hipnotizado ante la magia que desprenden los gatos, no podía dejar de pensar en…

viernes, 6 de agosto de 2010

Arte Deconstructivista.



El Verano está siendo muy fructífero desde el punto de vista artístico. El deconstructivismo sigue intentando hacerse un hueco en el panorama artístico actual, creando una nueva y espontánea tendencia. Aquí os dejo algunas obritas que hemos realizado tanto Micho I de Gato como yo a la luz de las velas del Patio-Lavadero, entre tragos de absentas y conversaciones filosóficas y literarias... Bajo las estrellas de Orión. Tengo referencias de Toto Estirado y de Juan Barjola, entre otros muchos...




La Primera obra: Mujeres deconstructivistas representa dos mujeres, una de ellas desnuda de cintura para arriba con gafas que muestra un brazo alzado. La otra vestida, con corbata, muestra remarcado el pubis, sobre un fondo naranja neutro. A Micho le gusta el cuadro...


Galaxia o Noche de Arandelas muestra una serie de planetoides o estrellas de diferentes núcleos y tamaños que se expanden por el lienzo, brillando en su particular universo. Micho ve referencias conceptuales en mi obra... Micho asegura que pueden ser referencias inconscientes a las continuas miodesopsias que fagocitan mi humor vitreo y que acabarán por dejarme ciego en unos años.



"Jugadores de Cartas" es uno de los cuadros deconstructivistas más representativos de mi trayectoria. Lo realice hace un año aroximadamente. Creo que es una obra simpática, narrativa, donde no faltan mis características miodesopsias.

"Mujeres con Carrito de Bebé": Badayork, Agosto con 44 grados a la sombra a las tres y media de la tarde. Leía el periódico (y tomaba un café) en una tasca del extrarradio, junto a dos borrachos que me señalaban con el dedo y se meaban de la risa por mi presencia, cuando por el sucio cristal vi pasar a dos mujeres que empujaban un carrito de bebé. Atravesaban un descampado de polvo, pulgas, moscas y matojos secos y decidí tomar algunos bocetos de ellas. El dueño del bar me echó del garito por ser perturbador intelectual, lo cual hizo llorar a uno de los borrachos. Micho I de Gato dice que es una obra de transicción.

Espero que os gusten estas obritas deconstructivistas, en una próxima entrada pondremos alguna foto más. Micho I de Gato asegura la absenta unida al óleo que utilizo de los chinos en mis continuos Procesos Artísticos comienza a afectarme con un incipiente Saturnismo. Habrá que verlo... Besotes&Absentas y un acalorado Miiaaauu de parte de Micho.