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jueves, 6 de agosto de 2009

La Sima AR-10


En quince días, dos y medio de ellos incrustado en un bajante del edificio, y el resto internado en el ala psiquiátrica del Hospital Nuestra Señora de Badayork, te da tiempo a hacer muchas coisas, aunque parezca lo contrario. Una de ellas es leer, y otra es escribir. Tanto Micho como yo, primero juntos, y después yo por separado tras mi reclusión, tuvimos tiempo para escribir algunos de esos “Relatos Inéditos”. “La Sima AR-10” es uno de esos relatos…


Eran cerca de las seis de la mañana cuando sonó el móvil. Lo cogí casi automáticamente mientras me acababa el último sorbo de un café corto y apagaba la radio.


- ¿Ramírez?.

- Si…

- …Tienes que venir al campamento, hay algo que me gustaría que vieras, te iba a llamar anoche, pero he preferido llamarte ahora…

- Está bien, en treinta minutos estoy ahí…


Quien llamaba era mi colega y socio de investigación, Felipe Portillo. Felipe y yo llevábamos ocho meses trabajando en el yacimiento de Los Olivos II, cerca de Quintana de la Serena. Lo que fue un descubrimiento casual de un posible Thecodontosaurus, un herbívoro de más de 200 millones de años, único en la península, resultó ser todo un hallazgo de dimensiones mundiales. La zona, de casi dos hectáreas cuadradas, debió ser en la época, finales del triásico, un autentico lodazal, donde muchos dinosaurios quedaban atrapados y se convertían en carnaza de otros, y ello había hecho posible que el estado de conservación de los huesos fuese excelente, incluso habíamos recuperado un par de milímetros de piel. Algo inaudito.


Teníamos un presupuesto de un par de millones de euros, que parecía que se iba a incrementar en breve, un equipo a nuestra disposición de más de cien personas, entre investigadores y voluntarios y muchas ganas de trabajar. La llamada de Felipe solo podía significar otro hallazgo excepcional, sin duda.


En el último mes y medio localizamos varias simas y cotas, interesantes restos, procedentes de diversas etapas, con varios millones de años entre si, con ejemplares de dinosaurios únicos en la península, en Europa y casi en el mundo. Investigadores y Universidades de todo el planeta seguían nuestros avances con sumo interés.


Aparqué mi viejo Honda junto a un carrito que utilizamos para trasladar materiales. Aunque era temprano y los voluntarios no comenzaban a llegar y a trabajar hasta las siete y media de la mañana, (una manera para nosotros de evitar el agobiante calor extremeño trabajando desde temprano), me di cuenta que ya había personal en las diferentes catas que realizamos. En silencio. Entre murmullos. Unos tomaban mediciones mientras que había compañeros que tomaban fotografías de los restos que iban saliendo a la luz.


No me costó encontrar a Felipe Portillo, junto a una pequeña sima que habíamos bautizado como AR-10. Estaba de pie, con gesto serio, junto a una lona azul que ocultaba los restos de lo que habían sido dos Deinonychus de aproximadamente dos metros de alto, unos peligrosos carnívoros, autenticas maquinas de matar que vivieron en el Cretácico, hará unos 115 millones de años, y de los que, hasta ahora, solo había restos en EEUU.


- ¿Qué tenemos Felipe?.

- Lo descubrieron ayer unos voluntarios mientras limpiaban…Por supuesto ellos no saben que es lo que es, pero fue coger las primeras muestras y…Bueno, esto es desconcertante, prefiero que lo veas y te voy contando sobre la marcha…


Felipe, con gesto indeciso, retiro la loma que cubría la sima, y permaneció en silencio. Delante de mí tenía los restos de los dos dinosaurios, fácilmente identificables, con su terrible e identificable garra, la forma de su cabeza agujereada, amplias cuencas oculares y robustas patas. En un principio no noté nada extraño en todo aquel compendio de restos, pero de repente hubo algo que me llamó mucho la atención.


Entre lo que en su día había sido carne, noté pequeñas bolas herrumbrosas, algunas minúsculas, otras del tamaño de un supositorio. Inquieto y curioso me agaché. Algunas de esas bolas parecían haberse incrustado en diferentes partes del cuerpo, incluso haber quebrado en su día los fuertes huesos de los dos dinosaurios que parecían contraerse en una letal y agónica posición, extraña. Conté, de un primer vistazo, cerca de cuarenta de aquellas extrañas y herrumbrosas bolas, consumidas por el paso de millones y millones de años.


- Hay muchas más repartidas por toda la sima, muchas incrustadas en la tierra…

- Si, es curioso... Musité incorporándome, pero… ¿Qué son?, pregunté a un confuso Felipe que me miraba fijamente.

- Balas, murmuró… Son balas de sub-fusil, con varios millones de años.


Y me quedé mirándolo, atónito, mientras un escalofrío recorría mi medula espinal y todo el vello del cuerpo se me erizaba…


JULIO 2.009

18 comentarios:

CalidaSirena dijo...

Mi querido amigo, vengo en persona a decirte hasta pronto, no quiero que sea un adiós y a darte las gracias por estar siempre entre mis olas y dejando tus huellas en la arena.. Ha sido un placer encontrarte en el camino, espero que algún día nos podamos volver a reencontrar..
Un beso inmenso y un cariño grandote..
Un miauu muy tierno para mi lindo gatito.. No os olvidaré

Duncan de Gross dijo...

Tanto Micho como yo esperamos que esto solo sea un Hasta Luego CalidaSirena, ha sido un placer acompañarte todo este año en tu orilla, contando estrellas y compartiendo momentos felices y otros no tanto. Cuando quieras pásate por aquí, por el Patio-Lavadero, te estaremos esperando con los brazos abiertos y un brillo en los ojos. Cuidate mucho y Hasta Pronto querida amiga.

Lupita dijo...

Ahhh, qué bueno, me ha encantado el relatillo...

Atila el Huno dijo...

Joé!, si es que el Garzón y CIA están enviciaos con eso de la caza mayor!!, ¿qué se les habrá perdio a estos cretinos en el cretaceo?

Quedo expectante!!

dezaragoza dijo...

No ta nada nada mal. Me gusta.

Farfalla Dimora dijo...

Uys... yo me he quedado con ganas de más...
Me ha encantado, espero que continúe.
Un beso y un miau para Micho

Carlos dijo...

Una tierra interesante para los descubrimientos. En la realidad arqueológicos, en tu ficción paleontológicos jeje. Aunque ese giro final es la mar de inquietante... Deberías continuar este relato. Me he quedado intrigado.

cristal00k dijo...

Hummmm ¿viajes en el tiempo a Badayork? ¿u qué? ¿qué? ¿qué?
Ni se os ocurra dejarnos tal que asi..
Besos!

Dean dijo...

Te lo digo sinceramente, tu escritura es genial. Estás tardando en editar una buena novela.
Un saludo.

Lilyth dijo...

parafraseando a Mafalda... "modernos los antiguos" verdad?

;)

M.A. dijo...

Con mi adicción a la Arqueología-ficción en los últimos me he quedao... de piedra. Besines a Micho en el morrete.

M.A. dijo...

Me he comido "últimos meses".
Es que a mi sí se me escapa la caza, no como a OTROS de color negro que yo me sé. (-:

Moisés P. dijo...

jolín,,,me he quedado con la intriga en mi cuerpo....a mi tb se me ha erizado el pelo..
saludos

Rosa dijo...

Y luego hablan que si del cambio climático, que si del impacto de un asteroide, que si.......entre las muchas posibles causas que explican la extinción de los dinosaurios, y fijaté tu al final que explicación más prosaica: la caza mayor!!!!. En fin este mundo no dejará de sorprenderme, al igual que tus relatos.
Besos.

Gatadeangora dijo...

¡¡Me encanta!!. Por favor no tardes en seguir el relato.

Besos

leonardo asimov dijo...

Buen relato Duncan, pero he quedado con hambre, con ganas de saber mucho más. Espero que no nos dejes en ascuas. Sea el momento de agradecer tus visitas a mi blog de imágenes eróticas al cual estoy pensando en agregarle algunos textos apropiados. Enhorabuena Duncan!

Anónimo dijo...

Hola Duncan. Me ha gustado el relato y también me quedé con ganas de mas.

Yo tuve un profesor que afirmaba que el resultado de la vida en la tierra, se lo debemos a diferentes razas de extraterrestres que utilizaron nuestro planeta como base de pruebas de todo tipo. Creo que en atapuerca se han encotrado restos evolutivos, que rompen la creencia de la epoca en que el homo sapiens o algo que se le parecia estaba presente en este planeta.

¿Creer o no creer? esa es la cuestión.

The Boss.

Mary Lovecraft dijo...

Wow! vaya historia! al más puro estilo Michael Crichton (con pinceladas bradburyanas!)

genial! me ha encantado de verdad :D

un besazo Duncan, ya sabes que regresé y ya ando de nuevo por el Vermut grande

nos seguimos leyendo :****