En "¿Cómo quieres que cuente estrellas?" utilizamos fotografías encontradas en Google para ilustrar las diferentes entradas del blog. Si alguna es tuya, o tiene derechos de autor, y no quieres que salga en el blog, avísanos y la cambiamos por una del Conde-Duque de Olivares. Gracias.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Pigmalión.


… En mi búsqueda continua de trabajo, uno de los Cvs ha dado sus frutos y antes de ayer un periodicucho local me ofreció 30 euros por cada crítica artística que haga sobre exposiciones, pintores, escultores y demás temas relacionados con la Historia del Arte en la cateta y provinciana ciudad fronteriza.


Al pensamiento de menos da una piedra, y agobiado por mi maltrecho estomago que no acepta ni un solo día más un plato de pasta acompañado de un triste plátano de postre, acepté el trabajo. Mi primer encargo parecía realmente sencillo. Se trataba de visitar el taller de un escultor, bohemio de los de antaño, neoclásico, de los que quedan pocos, afincado en pleno Casco Antiguo de la urbe, vecino de hippies, estudiantes de letras con perillas y tunos que visitan poco la Universidad en horario lectivo, y hacerle una serie de preguntas sobre su vida, obra y futuro artístico, pretensiones y todo lo que me sirviera para rellenar dos folios y medio redactados y un par de fotos para tapar huecos.


Así que de camino a la dirección que sostenía en una arrugada servilleta, me aboceté un par de preguntas recurrentes, revisé la batería de la cámara digital, y con el piloto automático puesto, mis pies me llevaron ufanos hasta la puerta del local del escultor. Cuarenta minutos de caminata relajante.


El local se trataba de un antiguo garaje, de unos 45 metros cuadrados, un verdadero Horror Vacui de folletos, buriles, escobas, pinceles, revistas rotas, restos de bocetos, herramientas de todo tipo, obras comenzadas, otras apenas tocadas y bastante suciedad. En medio de todo el caos artístico, una gran manta marrón, de dudosa higiene, ocultaba la última creación del artista.


El escultor se llamaba Pigmalión. Un tipo simpático. Nada más presentarme me sirvió un licor de bellota con una sonrisa sincera, amistosa, tras una poblada barba blanqui-grisácea. No le pregunté la edad, pero debía tener más de sesenta largos. Corpulento, sus ojos marrones, antecedidos de gruesas gafas de pasta negra, me hablaron del Seminario de juventud, iba para sacerdote, pero un viaje de estudios a Chipre le descubrió su verdadera vocación: El Arte, y más concretamente la escultura.


Había viajado por toda Europa, visitando Museos e interesándose por la escultura clásica griega, los renacentistas italianos, Bernini del Barroco y Canova y Thorvaldsen entre los neoclásicos. Yo apenas tomaba alguna nota mientras me bebía el tercer o cuarto chupito amablemente servido por mi anfitrión. Esporádicamente, y aprovechando que no dejaba de hablar de su vida artística, sacaba alguna foto de aquí y allá.


Al cabo de casi una hora y media de rememorar viejas amistades, anécdotas y exposiciones antológicas, llegó el turno de comentar su última obra. Entonces noté que su mirada se llenaba de estrellas, irradiaba orgullo, bondad y autoadmiración sincera, se mostraba como un jovencito que ha descubierto que se ha enamorado perdidamente de la chica del pupitre de al lado, sin pudor alguno. Ese sentimiento tan extrovertido me conmovió por un lado, pero por otro me dejó un tanto desubicado y confuso. El súmmun de su vida como escultor se hallaba allí mismo, bajo la gran manta marrón de dudosa higiene. Con un leve gesto y una media sonrisa me invitó a acercarme. Con extremada delicadeza retiró la manta y quedé estupefacto.


Tras aquella manta sucia, de blanco e impoluto mármol realizada, se hallaba la perfección hecha escultura. Se trataba de la estatua desnuda de una hermosísima muchacha, de una belleza y perfección inigualables. Sus formas, delicadas, rigurosamente estudiadas y llevadas a cabo con una precisión quirúrgica. Insuperables sus cabellos, sus labios, sus pechos, su expresión parecía transmitir aún así una triste melancolía. Ante este tipo de obras solo te falta darle un cachete en el culo y esperar a que te devuelva la afrenta en forma de hostia segura.

- Galatea. Se llama Galatea... – Susurró orgulloso Pigmalión sin quitarle ojo de encima.

- …¿Verdad que solo le hace falta hablar?. – Volvió a susurrar, como sino quisiera despertarla de su marmóreo sueño.

- Verdad. – Le contesté aún admirado ante tanta belleza artística.


Ahí acabó mi visita al estudio-taller de Pigmalión. Prometí mandarle por correo electrónico el artículo antes de publicarlo e igualmente volver a su estudio a hacerle una visita informal, pero esta vez me llevaría yo la absenta que es más seria que la bellota en cuestión de chupitos.


Al salir del taller de Pigmalión me crucé con Afrodita, Diosa del Amor, que subía la calle cargada con bolsas del Carrefour, no le dije nada porque nunca me he llevado bien con ella…

26 comentarios:

dezaragoza dijo...

Pues no sabes la que lió luego Afrodita... o sí lo sabes.
Que digo que al principio pensaba que hablabas de uno que conocí, un capullo que se casó por dinero y luego hizo una jugada muy sucia... pero veo que no es el mismo.

MaRiElA dijo...

Sabes que a mi me encanta la historia de Pigmalión y Galatea, y también apruebo esta variante que has hecho!
Un beso!


maru

Rosa dijo...

Hoy te voy a echar un piropo, no es que en otras ocasiones no te lo merezcas, que sí, es que hoy toca: tus historias son fantásticas, las devoro y siempre, siempre, siempre me hacen reir.
Gracias.

cristal00k dijo...

mmmmm 30 € no es mucho, pero las relaciones y contactos que te saldrán son excelentes por lo que veo...
A ver si encuentras tú también a tu Pigmalión...

KriD dijo...

Aún a costa de repetirme te diré que estoy impaciente por devorar tus historias en papel. Sólo me falta olerlas.

jorgogi dijo...

me alegro un taco por lo del currele intelectual, y como dice cristal00k, espero q se te habra um amplio abanico de posibilidades. de verdad, suerte ;)

brujita dijo...

¡Ahí estás en tu salsa!...entre personajes para reinterpretar genialmente, me ha encantado tu visita a Pigmalión y por supuesto a la bella Galatea.

besito volado

Lilyth dijo...

Que bueno que hayas dejado la cola del paro, me alegro mucho por ti, claro que si vas a visitar a todos tus entrevistados luego con una botella de absenta los treinta euros no te van a salir a cuenta jajajaja
Besitos

Carlos dijo...

Yo con esa directamente no me llevo. No sé por qué me habrá cogido semejante manía jajaja.

Justo dijo...

Con que Pigmalion.... Eh.... Y para cuando vas tu a hacer tu estatua?????. Mientras no hagas tu estatua seguro que seguiras mal con Afrodita.

Drea dijo...

Te espera un premio en Bloglobosofía.

temmpus dijo...

¿Afrodita llevando bolsas del carrefour? ¡Cómo está la crisis, que hasta los dioses se ahorran el transporte a casa!

Un abrazo!

La Gata Coqueta dijo...

Una historia muy curiosa y llevada de la mano con sencillez y dulzura haciéndola creíble al máximo, a un poniéndole unos toques de una necesidad tan humana en los tiempos que hoy corren y por tal motivo te felicito en mi nombre.

Un gran abrazo y procura hacer una entrevista de un poco más de categoría o glamour y así tal vez te toque algo más que chupitos, que con el estomago vacío no hacen buena pareja.

Hasta pronto, nos vemos.

Mary Lovecraft dijo...

Pues dió bastante de sí tu primer encargo, sí señor :D

un beso que tengas felices sueños

Diana dijo...

Vaya...
Cuando menos te lo esperas, la vida te sorprende.

Y sin mentirte o exagerar, me ha encantado.

Un besote.

cuandomequieras dijo...

perfecto, de verdad que si. Un beso esculpido

Rebeca dijo...

A mí me ha recordado a la película de la florista y no a la historia mitologica.

¡odio a las personas que se esfuerzan en convertirnos en lo que no somos!

Cabalayka dijo...

Excelente relato Duncan...Trabajar en lo que a uno le apasiona es fantástico y encima conoces gente...Quieran las Diosas y Dioses que te salga un reportaje cada día...

MAKOKE dijo...

Me alegra que hayas encontrado algo, tu piensa que por algo se empieza y no pierdas el ánimo. Además con lo bien que escribes vas a bordar las críticas, así que seguro que en breve tendremos nuevas noticias.

Sibyla dijo...

Me encantó leerte...a mí no me hubiera importado encontrarme con Apolo viniendo de Alcampo...Ja,ja,ja

Gracias por tu comentario sobre Dalí y Gala! Coincido contigo. Creo que sobre todo Dalí fue el gran amor de F.G.Lorca.

Un abrazo:)

Max Birrax dijo...

Después de una hora y media trasegando chupitos no me extraña que la mirada se le llenara de estrellas. :D ¡Saludos!

Laura dijo...

Me dieron ganas de coger la plastilina y ponerme a modelar, pero esa Afrodita ni me dirige la palabra.
Besos.

Merce dijo...

Malegro por el trabajo.
Bien que hiciste de no ayudar a Afrodita. Yo también me he enfadao con Cupido y cada vez que se me acerque pienso girar la cabeza con soberbia indiferencia.
Que se les ha subido mucho a estos.
jejejeje
un besote

Azuquita dijo...

Este es el comienzo de un gran trabajo, me alegro que haya salido un pequeño curro, que narrado así siempre logras hacer de lo más interesante.

JoPo dijo...

copio-pego:
---¿¿??
si te refieres a los ke he tratado en el blog, de tematica zombi, sin duda world war z.

te sorprendera.
luego estaria apocalipsis z,ke es otro libro, pero tambien de zombis.
la gracia de este libro es ke se empezo a escribir en la red, en un blog

http://mundocadaver.livejournal.com/

el autor empezo a meter post en dias salteados y a meterse en el "jaleo", de forma paulatina. AHHH y ke pasa en españa , del es un abogado gallego .
ademas, el tio le da mucha importancia, en este blog/libro a su gato LUpulo. "verdadera estrella de la trama".

sin duda los dos,pero el de WWZ, por calida y complejidad mas.


ya sabe lo ke va a pasar, te van a meter el año ke viene la peli por los ojos, asi ke¡¡adelantate leyendo el libro!!!----

clariana dijo...

Es un post muy simpático y me parece estupendo este trabajo, que si en principio parece modesto, puede ser una introducción a algo mejor y por supuesto, a ver si va corriendo ese número que te falta para llegar al tuyo y que te llamen en lo de profesor. Me gusta la historia de Pigmalión y Galatea, es curioso porque leí un post de Balovega sobre la misma y precisamente una de las fotos que ponía es ésta que tú expones. Un beso.