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domingo, 14 de septiembre de 2008

Arqueros Medievales


Hola Amiguetes, hoy me gustaría compartir con vosotros algunas curiosidades sobre los arqueros medievales. A mí hay anécdotas relacionadas con el Tiro con Arco a lo largo de la Historia (sobretodo en el Medievo) que no me dejan de sorprender cada día, espero que os gusten:

El Olifante: El olifante (no confundir con el elefante...) es una trompa o cuerno de guerra usado en la Edad Media, generalmente era de marfil y solía estar decorado con tallas o incrustaciones. Se llevaba al lado derecho, colgando de un ancho correaje, cruzado desde el hombro izquierdo. Un sonido largo indicaba el levantamiento del arco; dos consecutivos cortos, el armado o tensado del mismo; uno corto y rápido la suelta o disparo de las temidas flechas.


En Aspanya, los ejércitos cristianos no solían llevar arqueros, pero si ballesteros, a los que consideraban, igual que los franceses, más efectivos. Sin embargo, los ejércitos musulmanes consideraban a los arqueros más eficaces, y de hecho tuvieron una gran importancia en la victoria musulmana de la Batalla de Alarcos (1195). Por ello, casi 20 años después, en la Batalla de las Navas de Tolosa, los ejércitos cristianos, consideraron fundamental, en primer lugar, neutralizar a los arqueros almohades, a los que consideraban temibles. Estos arqueros, llamados agzaz, eran de origen turco, podían disparar de pie o a caballo, y llegaron a ser 10000 en el ejército musulmán. Entre los cristianos no había, ni hubo, nada parecido. De hecho, tras la batalla, los reyes cristianos mandaron quemar las flechas y arcos de los derrotados, ¿Para que las querían?.


Arqueros medievales: Cuando un arquero medieval quería proveerse de madera suficiente para fabricar sus flechas, debía cortar las ramas o la madera, siempre en los meses más fríos del invierno. Esto se debía a que la savia, en esos meses tan crudos, se encuentra sólo en la base del árbol y por ello los capilares están totalmente cerrados, evitando así que al secarse se produzcan las nada deseadas grietas.


Arqueros Ingleses: En línea de combate, los famosos arqueros ingleses, disparaban sus flechas cuando el enemigo se encontraba a 300 metros de distancia. Está comprobado que a esa distancia sus flechas, evidentemente, caían con parábola pronunciada. No obstante, su efecto era devastador para los hombres que se encontraban debajo de la "lluvia de muerte". En tres ocasiones esta táctica fue llevada a cabo de forma perfecta: Crezzy, Poitiers y Azincourt.


Hasting: Hasting tuvo lugar cerca de la ciudad del mismo nombre, en Inglaterra, cerca del paso de Calais. Su castillo guarda parte del edificio fundado por Guillermo el conquistador. No lejos de allí, sobre la cima de Senlac, el 14 de Octubre de 1066, tuvo lugar la gran batalla, donde la arquería entró por derecho propio en la historia. Allí mismo murió el rey anglosajón Harold II, quedando Inglaterra bajo el dominio de Guillermo de Normandía. Existe un hermosísimo tapiz, conocido con el nombre de Tapiz de Bayeux, donde se representa este suceso, y en el cual los arqueros son los principales protagonistas.


Crecy: Fue la primera gran batalla de la Guerra de los Cien Años, entre Felipe VI de Francia y Eduardo III de Inglaterra. Como era normal en la época, esta batalla se decidió en un día, fue el 26 de Agosto de 1346. Los arqueros ingleses derrotaron a toda la caballería pesada francesa, y a lo más granado de los ballesteros franceses. Un ballestero francés tiraba una flecha por minuto, capaz de atravesar cualquier armadura, pero un arquero inglés solía tirar entre 5-6 flechas por minuto, y eso, en breve, decantó la batalla.


Azincourt: Cuatrocientos años después de Hasting, los ingleses "devolvieron el golpe" a los franceses, era el 25 de Octubre de 1415. Todo el ejército feudal francés, más numeroso pero menos efectivo que el inglés, era derrotado gracias a los arqueros de Enrique V, fue una hecatombe para la aristocracia gala que permitió al vencedor conquistar parte de Francia, gracias no sólo a esta contienda, sino también a las querellas internas que dividían a Armagnacs y Borgoñeses.


Poitiers: Poitiers es la más documentada de todas las batallas. Realmente en esta ciudad hubo dos enfrentamientos armados, el de Octubre del 732 entre Abd Al Rahman y Carlos Martel, y el anglofrancés que ganó el Principe Negro derrotando al ejército francés el 19 de Septiembre de 1356. Con gran habilidad, hoy diríamos logística, los arqueros ingleses se instalaron en la meseta de Haupertuis, inaccesible para la caballería francesa debido a sus pronunciadas pendientes, sobre todo en las laderas más cercanas a la cima, "sólo 100 metros" de los arqueros. Así pues, la caballería se vio obligada a desmontar y entonces y sólo entonces los ingleses comenzaron a disparar sus flechas, pasando en sólo tres horas de una posición meramente defensiva a ofensiva, haciendo prisionero al rey de Francia Juan el Bueno y a su hijo Felipe el Atrevido, quienes, siguiendo el estricto código de honor de la época, se negaron a huir.



Curiosidades de arqueros medievales:


- La señal de victoria realizada con los dos dedos de la mano en forma de "V" tiene sus orígenes, en el símbolo que realizaban los arqueros medievales con el dorso de la mano dirigida hacia sus enemigos, como estrategia psicológica antes de entrar en batalla. Cuando el enemigo veía este gesto, comprendía el mensaje:"Cuidado que aún tengo dedos para armar mi arco y disparar mis flechas". Cuando alguno de estos hombres era hecho prisionero y si la Diosa Fortuna lo dejaba ser canjeado por una suma de dinero como rescate, se le amputaban los dedos índice y corazón, asegurándose de esta forma que nunca más volvería a disparar una flecha.


- La dotación de flechas de un arquero inglés referenciada por los datos de la batalla de Crécy en Ponthieu fue de 24 o 36 flechas atadas en racimos de 12. Las primeras docenas iban armadas con puntas largas especiales para caballería, la última docena llevaba puntas de doble filo (barbadas) para infantería y para menor distancia.


- Antes de que se agotase la dotación de flechas de los arqueros en línea de batalla, se les suministraba dotaciones completas desde carros en docenas exactas. Los encargados de este trabajo eran niños quienes por su condición eran lo suficiente ágiles y rápidos para realizar este trabajo, las flechas las clavaban en el suelo enfrente de los arqueros para que las pudieran disparar más rápido. Muchos de estos niños morían en combate. Muchas de estas flechas, además, eran debidamente infectadas. Sino te mataban en el acto, te mataban a los días por la infección de turno…


- Las puntas de flecha destinadas para atravesar las cotas de malla solían tener la longitud de 4 pulgadas y de forma piramidal, las que se destinaban contra los caballos tenían el mismo diseño pero llegaban a ser de 6 pulgadas. Habitualmente se disparaba sobre los animales ya que al sentirse heridos se desbocaban o al caer impedían las cargas de la caballería. Un caballero en tierra, con su caballo muerto o huido, y con una pesada armadura, no era rival, la mayoría de las veces ni siquiera conseguía levantarse sólo del suelo.


- La palabra carcaj, tal como se escribe correctamente en castellano y que significa estuche o funda donde se llevan las flechas que se disparan con el arco proviene de la persa Tarkas.


- La costumbre al incorporarse a filas del corte de pelo proviene de la norma de cortar el pelo a los arqueros para que no sobresaliesen del casco con el fin de que las largas melenas de la época no se enredaran con la cuerda al tensar el arco.


- Los arqueros antes de entrar en batalla, tenían sus arcos desmontados. Cordar y descordarlos era cuestión de segundos. El sitio que empleaban para guardar y llevar las cuerdas era debajo de sus gorros o cascos. No se mojaban si llovía y la grasa de propio cabello las mantenía engrasadas. Si la cuerda de una ballesta se mojaba, se convertía en inservible, no tensaba.


- El tiempo mínimo de adiestramiento de un arquero según textos medievales era al menos de 8 años.


- La llamada "Cola de Moscovia", obtenida a partir de la vejiga natatoria del esturión, era una de las más efectivas y buscadas por los arqueros medievales para pegar sus plumas a los astiles de las flechas.


- La cola para pegar la plumas a los astiles se conseguía a partir de trozos de piel, hueso y espinas de pescado, que se cocidas hasta conseguir una pasta, se le añadía como aglutinante un poco de cal viva. Para hacer grandes cantidades de flechas se podían pegar con resina de abedul que es más resistente y eficaz que las anteriores, y además no le ataca la humedad.


- La torre de Londres fue durante muchos años el arsenal de los ejércitos ingleses, en 1359 fueron ingresados en sus depósitos 20.000 arcos, 50.000 cuerdas y 850.000 flechas nuevas.

3 comentarios:

Lupita dijo...

No te acostarás sin saber algo más...

Carlos dijo...

Excelente lección de Historia bélica. Gracias pájaro jeje.

Conocía todas estas batallas, pero algunas no con tanto detalle (la más conocida en la "pelea" arco vs ballesta jeje tal vez sea Crezy) y muy interesantes las anécdotas y datos que cuentas al final.

Duncan de Gross dijo...

Bueno Carls, es que te debía una...Jajaja, celebro que te guste ;-)