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martes, 19 de agosto de 2008

Crónicas de un gato 3


Hola Amigüitos. Hoy, Michel IV de Gato me ha roto el mejor jarrón del Salón. Era el mejor jarrón de toda la casa, de unos 70 cm de altura, orondo, comprado en Talavera de la Reina, con la representación de una escena de caza rodeada de guirnaldas. Tendría más de 30 años. Después de este acto, que yo he calificado de terrorista, y él de heroicidad. Se ha quedado, placentero, lamiéndose una pata mientras miraba, satisfecho, los trozos de cerámica que yo recogía. Para más Inri, me ha escondido el Super-glue.


Dice lamentar que hayamos llegado a esta situación, pero asegura que la culpa de todo esto es mía. Según Michel, yo no soy consciente de la situación socio-política que atraviesa nuestra casa, y del grave conflicto que está acarreando dicha situación. El jarrón roto es, al parecer, resultado (lógico según su punto de vista) de tal conflicto. Lamenta, pero no condena, dicho acto. En ese momento, he de reconocer, que me han entrado ganas de darle un caponazo. Y un segundo, cuando ha asegurado, impávido, que la espada de Damocles se balancea sobre mi testa.


Hasta la fecha, ignoraba que existiera ningún conflicto en casa: Solucionamos el problema del W.C desde un principio con la existencia de dos en el piso, el de la T.V (a la cual adoramos paganamente los dos) con la compra de otro televisor... Pero de ahí, a tener conflictos socio-políticos entre cuatro paredes de tal gravedad... No sé.


De momento, por lo que pueda pasar, he guardado todos los mecheros (por si le da por quemar el arenero nuevo, que me ha costado 11 euracos, y pensando también en mis "mudas" nuevas que están colgadas en el tendedero...), y he intentado que entre en razón.


Me ha pedido más "Autonomía" y más financiación económica, pero ya le he dicho que no pienso consentir que el gato tenga más presupuesto que yo. De momento, para limar asperezas, le he dicho que le permito entrar en la Terraza Comunitaria, pero que vigile que no haya ningún Yorkshire suelto... A lo cual ha contestado que piensa hacer una manifestación, pacífica en principio, que arranque desde el pasillo, doble esquina del Cuarto de Baño y desemboque, y concluya, en la puerta de mi habitación. Lo he dejado convocando a los sindicatos (desde mi móvil) y me he ido a trabajar.


En el portal, me he encontrado con Tomás Polichiollo, psicoanalista argentino, de Buenos Aires mismamente, ahora eventual repartidor de correo comercial, y tras escuchar, muy atentamente, mi desolador testimonio, me ha dicho: "Etooo, Botá al gato de casa Boludoo!!, botalo yyshaa!!...".


P.D: Os recuerdo que... Cualquier similitud socio-política entre las peripecias de mi gato y yo con lo que ocurra, o pueda ocurrir, en cualquier punto del globo terráqueo es pura coincidencia, y lo digo en serio... Os quiero, tened cuidado ahí fuera.

4 comentarios:

Carlos dijo...

¿No has pensado en mandarle los antidisturbios al gato? Jajajaja Desautorízale la próxima manifa y él que es un espíritu libre hará lo que le de la gana. Así ya tienes excusas para darle caña jajaja. Así podrá acusarte de opresor con razón jeje.

la pequeña candi dijo...

NO LO DEJES ACERCARSE AL ORDENADOR QUE EN MENOS DE "NÁ" TE ESCRIBE UN BLOG Y TE HACE LA CAMPAÑA "APADRINA UN ANDRÉS"...
UN BESO!

Lupita dijo...

¿qué decías que es lo que come tu gato?...

Maria de Mave dijo...

JAJAJAJA! Felicidades! veo que tienes con tu gato una relación parecida a la mía con mi perra. Me he divertido mucho. Gracias.