En "¿Cómo quieres que cuente estrellas?" utilizamos fotografías encontradas en Google para ilustrar las diferentes entradas del blog. Si alguna es tuya, o tiene derechos de autor, y no quieres que salga en el blog, avísanos y la cambiamos por una del Conde-Duque de Olivares. Gracias.

viernes, 8 de agosto de 2008

Bajo el Signo de Orión...


Anoche era incapaz de dormir. Me sobraba la piel. Es lo que tiene la calima africana que nos visita como cada agosto. Así que me dio por ponerme lo primero que tenía a mano y bajé a la calle. Comencé a andar, sin un rumbo fijo, bajo los neones de los escaparates. La noche en la calle era más fresca que en el interior de mi casa, a pesar de tener todas las ventanas abiertas.
Era la 1 de la mañana y me cruzaba con personas que, en pantalón corto, caminaban y charlaban animadamente, igual que yo, supongo, huyendo del calor heredado de un día sofocante, el alquitrán de la carretera hervía aún al paso de los coches, cuyos neumáticos y tubos de escape calentaban más la vía. Mi vista deambulaba, curiosa, de acera en acera, mirando escaparates, maniquíes en sisa, papeleras a rebosar y basureros que, expectantes, me miraban: ¿Adonde irá este pollo a estas horas?, pensarían.
Pronto, a las dos y media de la mañana, tras una hora y pico de caminata, primero deambulante, y después en línea recta, me di cuenta que, absortó en mis pensamientos, estaba en medio del campo nocturno, en medio de la nada, atrás quedaba la ciudad como una gran galera en medio de la quietud de la mar. Tendría que regresar, ya que hoy tenía que levantarme temprano para trabajar, pero una imagen me hizo buscar un sitio y sentarme bajo una ligera brisa fresca que se levantaba. Alcé la mirada al cielo, y me maravillé. Hacía tiempo que no veía un manto tan estrellado en un cielo de agosto. Acostumbrado a las luces de la ciudad, echas en falta ese espectáculo silencioso, perturbador casi, de miles y miles de estrellas sobre tu cabeza, te sientes hasta la mínima expresión del universo. Intenté identificar las constelaciones, pero hace tiempo que se me olvidaron sus formas y sus puntos en el espacio, solo una de una ellas destaca, para mí, sobre el resto: Orión, el cazador. En seguida identifico su cinturón, sus tres estrellas en línea, y recuerdo las leyendas del gran Orión, como Zeus, padre de los dioses, lo colocó en el cielo…
Dice una antigua leyenda griega que la diosa Artemisa se enamoró de este mortal, arquero cazador compañero de la propia diosa. Sin embargo, Apolo, su hermano y protector de su virginidad, celoso, recurrió a una treta para evitar dicho amor. Propuso a Artemisa el reto de acertar con su arco un punto distante, más allá del océano, y apenas perceptible para los ojos de la diosa, está aceptó el reto, y disparó su flecha, acertando al blanco que dejó de moverse. Cuando se acerco al desdichado, Artemisa comprobó que había matado a su amor, y entristeció, pero Zeus ante este acontecimiento, colocó a Orión en la noche, entre las constelaciones, junto a sus dos perros: Canis Mayor y Canis Menor, enfrentándose con su arco a Tauro y seguido de Pegaso. Así la diosa podría verlo cuando, entre los mortales, alzara su vista a la noche estrellada.
Preguntándome si Artemisa aún no ha olvidado al pobre de Orión, decidí regresar a casa, prometiéndome regresar pronto, una noche de estas, al abrigo de aquel gran e hipnótico manto estrellado, pero, de momento, se me había hecho un poco tarde…

8 comentarios:

Lupita dijo...

PLas, plas, plas, un aplauso para Andrés. Muy bonito, sí señor. Por cierto... He vuelto. De nuevo por estas tierras calurosas (aunque de momento no me puedo quejar) también por el universo bloguero.
Besos enormes.

Carlos dijo...

El principio de tu deambular me recordaba ligeramente a algunas canciones de Sabina o Springsteen, aunque si gente de mal vivir... bueno tampoco sabemos con quién te cruzaste jajaja.

Luego ya te pones más mitológico-poético jeje. Conocía esa historia de Orión, pero había leído más sobre la del escorpión. ¿La conoces? Ahora es una de las pocas épocas del año que pueden verse las dos constelaciones juntas, aunque Orión cuesta un pelín más. Eso sí, si no estás puesto en constalaciones es más reconocible. Ocupan lugares opuestos en el firmamento. En la leyenda mitológica explican por qué. Hasta otra pájaro!!

P.D.: Yo anoche ha sido cuando menos calor he tenido de toda la semana jeje. Hasta me arropé con la sábana ahora por la mañana. O soy muy friolero o tú muy caluroso jajaja :P

Duncan de Gross dijo...

Bienvenida Lups, a ver si quedamos y me cuentas tus vacaciones... Sí, Carls, hay muchas leyendas sobre Orión, pero a mi la que más me gusta es esta... Las otras son un poco más "fuertes", Orión es mortal enemigo de Scorpio porque Hera lo mando a matar al cazador, no suelen coincidir a la vez en el firmamento, cuando sale un signo el otro desaparece... Uff, podría contarte mil historias sobre las 88constelaciones, soy un "Hola" mitológico. Gracias por los comentarios ;-)

Anónimo dijo...

Qué alucine. He vuelto de casualidad y se me había pasado esta maravilla. Qué bien escribes. Lo he seguido arrastrada por las líneas como si fueran una soga y espectante como si fuera una policiaca. Todo esto es sincero. gracias y enhorabuena.
Sigo siendo la anónima de siempre.

Duncan de Gross dijo...

Grasiaaasss Firmin/Ambar/Anónima, al final me vas a sonrojar, muchas gracias, me alegra que te haya gustado ;-)

Carlos dijo...

Un "Hola" mitológico jajajajajjajaa

Anónimo dijo...

Muy bueno sigo siendo tu fan numero 1.

Fdo.Un Gato en Benidorm

Duncan de Gross dijo...

Gracias Gato de Benidorm ;-)