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martes, 15 de julio de 2008

La Vida es como el Tiro con Arco


He aqui una fábula que relaciona la vida con el Tiro con Arco, me la ha pasado Anabel, y me gusta mucho, las personas que practicamos Tiro con Arco intentamos llevar nuestro deporte a nuestra cotidianeidad, no siempre es fácil, pero intentamos centrarnos, igual que cuando estamos ante la diana, y sabemos que lo importante no es siempre dar en el blanco, sino sentir el arco, la flecha, el equilibrio que nos guia en la vida, sólo cuando estamos en plena consonacia con lo que nos rodea, y sentimos el Todo, somos personas plenas y seguras, espero que os guste la fábula...


El blanco no era fácil.


Un águila oscura con sólo una pluma blanca en la punta del ala volaba alto, muy alto, con curvas caprichosas, y desde el suelo, con una sola flecha, había que arrancarle la plumita blanca sin herir al ave.
Llegó el primer arquero al centro reglamentario, y el Maestro le preguntó: "¿Qué ves?".
Contestó: "Veo el público, y mi familia y amigos... Veo el prado y las plantas, y los árboles que me rodean, veo las nubes en el cielo, y el águila que entre ellas vuela".
"Ves demasiado" - dijo el Maestro - y lo despidió.
Llegó el segundo arquero y otra vez el Maestro preguntó: "¿Qué ves?".
Respondió: "Veo sólo el punto blanco de la pluma que he de alcanzar con mi flecha".
"Ves demasiado poco" - dijo el Maestro - y lo despidió.
Llegó el tercer arquero, y volvió a preguntar el Maestro: "¿Qué ves?".
El nuevo arquero replicó: "Más que ver... Siento. Siento a mi alrededor el público que con sus voces y sus gestos señalan el vuelo del águila, siento en mi piel la fuerza y la dirección del viento que me indica, sin yo distraerme, hacia donde va a empujar mi flecha, siento el arco y la flecha como prolongación de mi brazo y mano, la pluma blanca en el cielo que se deja acariciar desde aquí por mi mirada".
"Puedes tirar", dijo el Maestro.
Hubo un momento de susurros y miradas, de brisas y caricias del sonido vibrante del arco seguro y la trayectoria certera de la flecha veloz. Un momento en que el todo se unió con el todo, y árboles y nubes y miradas se centraron la punta de la flecha, y en el copo blanco de la pluma que descendió satisfecha de satisfacer a todos...

1 comentario:

Lupita dijo...

Plas, pla, plas, me ha gustado mucho la fábila, por lo general suelen gustarme los cuentos con moraleja, sí...
Veo que has hecho modificaciones en tu blog, plas, plas, plas, de nuevo, por fin has logrado llevar el contador a un sitio visible y fijo... y solucionar el tema etiquetas... muy bien guapo.
Te dejo por esta noche.
Besos